Contexto filosófico del Barroco

Share Button
 CONTEXTO Filosófico
La filosofía de Descartes representa el comienzo básico del pensamiento humano actual. Todo lo que quiera aventurarse en el ejercicio del pensamiento debe pasar por ella. En el s.17 se enfrenta a una «crisis de la razón«. La filosofía escolástica ha perdido fuerza creativa. La nueva ciencia ha provocado el hundimiento de la imagen aristotélica del mundo, y por todas partes se buscan nuevos horizontes intelectuales. La biblia deja de ser una enciclopedia de las ciencias y los teólogos pierden influencia.
La expresión «Racionalismo» es la actitud del que confía en la razón para determinar sus creencias. Pero ni Descartes ni ningún Cartesiano la empleó para calificar su pensamiento. Fue Hegel el primero que los llamó «racionalistas», por oposición a los «empiristas» ingleses.
Sus características son:
·)CONFIANZA EN LA Razón HUMANA
La razón es la única facultad que puede conducir al ser humano al conocimiento de la verdad. «Razón» se opone a los sentidos, la imaginación y la pasión, que se consideran engañosos. El poder de la razón radica en la capacidad de sacar de si misma las verdades primeras y fundamentales, a partir de las cuales es posible obtener todas las demás, y construir el sistema del mundo: la razón es una facultad sistemática y coincide con la realidad.
·) Búsqueda DE UN NUEVO Método
Si la razón se extravía es porque no sabemos usarla bien. Pero si encontramos un buen método y lo seguimos fielmente, no hay que temer a equivocarse. El modelo de este método de descubrimiento se encuentra en el método matemático. Los racionalistas querían proceder del mismo método que los matemáticos. El modelo perfecto era para ellos los Principios de geometría de Euclides: de tratará de establecer unas definiciones y unos axiomas de los que pueda deducirse un sistema filosófico cerrado y completo.
·) SUBJETIVIDAD Y REALIDAD
El pensamiento medieval era profundamente objetivista y realista: el ser humano es un ser volcado hacia un mundo de cuya realidad es imposible dudar. Ahora, en el Siglo XVII, triunfa el subjetivismo: el ser humano es un ser vuelto sobre sí mismo, y no conoce directamente sino su propio pensamiento. Las cosas son sólo conocidas en las ideas, no directamente en sí mismas. Por ello es posible dudar de su existencia.
Sin embargo, la confianza radical en la razón que procesan Descartes y los cartesianos les permite superar los peligros del subjetivismo. La razón es una facultad objetiva y si nos atenemos exclusivamente a ella, podemos llegar a conocer perfectamente la realidad. En el s.17, comienza el Racionalismo con Descartes. El Racionalismo puede interpretarse como la postura que concede especial importancia a la razón, o una corriente filosófica desarrollada en Europa durante el Barroco, por oposición al Empirismo inglés. La característica principal es la autonomía de la razón.
La filosofía Moderna surge por el triunfo de la Ciencia, que le sirve como modelo. La Matemática aporta la aceptación del ideal y el método deductivo de la ciencia moderna, y la idea de que todo se conoce a partir de los primeros principios que el entendimiento posee por sí mismo y en sí mismo: innatismo.
CONTEXTO Histórico
A diferencia de lo que sucedió en gran parte de los siglos 15 y 16, el 17 es un siglo de crisis. Esta crisis es el resultado de un conjunto de conflictos de diverso orden frecuentemente entrelazados. El conflicto bélico más importante en este período fue la Guerra de los Treinta años. Los conflictos sociales estaban muy vinculados al aumento del precio de productos básicos, y a la creación de nuevos impuestos por parte del rey con el fin de atender las nuevas necesidades de la monarquía. Estos hechos dieron lugar a revueltas populares, atajadas mediante la represión feroz del ejército real. Los campesinos y los artesanos no entendían ni aceptaban estos impuestos. En ocasiones la nobleza se aliaba con la burguesía frente al pueblo. Por último, los conflictos religiosos más frecuentes se daban entre los católicos y las diversas iglesias reformadas. Las causas de estos conflictos son principalmente de tipo económico, político e ideológico.
·)factores económicos
El aumento de la población no fue acompañado de un aumento de la producción agrícola. Suben los precios y a aparece el hambre. Por otra parte el capitalismo se va vinculando progresivamente al proceso de producción y va contagiándose de sus problemas.
Debido a su importancia económica, el proceso de producción se reorganiza. El s.17 es el siglo de la manufactura. En la manufactura, el proceso de fabricación sigue siendo artesanal, pero la organización de la producción ya es plenamente capitalista. Por otra parte, los Estados nacionales protegen la producción propia. Esto justifica la aparición del mercantilismo, sistema económico en el que los gobernantes deben favorecer la exportación de productos primando a los exportadores y restringir la importación fijando aranceles.
·)factores políticos
La principal causa política de los conflictos reside en el absolutismo monárquico. Esta forma de gobierno necesita de nuevos impuestos para crear nuevas estructuras de carácter central que permitan gobernar un Estado con territorios muy diversos en costumbres y organización. La carga de estas  aportaciones económicas recae en el pueblo llano.
·) factores ideológicos
Por último está la causa ideológica, sustentada en la fuerte «recristianización»
que se produce en Europa a consecuencia de la Reforma y la Contrarreforma. Se trata de optar por un cristianismo más racional, que se basa en la lectura de los textos sagrados pero con interpretaciones divergentes y enfrentadas.
En el ámbito de la cultura, la crisis del s.17 se manifiesta a través de 2 fenómenos opuestos: el Barroco y el Clasicismo. El Barroco domina la mitad del siglo mientras que el Clasicismo empieza a desarrollarse a partir de la segunda mitad y afecta sólo a las élites sociales. El Barroco expresa la crisis rompiendo el equilibrio y la armonía renacentistas. Todo es cambio, mutación. La vida se representa como un sueño o un teatro, tan fugaz como estos mismos. Aparece el reloj.
En oposición al Barroco, el Clasicismo propugna el orden, la claridad y la sencillez. El Clasicismo rechaza la sensibilidad sobreexcitada del Barroco y pretende el sometimiento de la imaginación a la razón.

Share Button

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *