Alma racional filosofia

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LA TEORIA DEL HOMBRE O ANTROPOLOGIA DE LA EDAD ANTIGUA: PLATON


Antes de desarrollar la antropología de la Edad Antigua, que en mi caso he escogido la Teoría del Hombre de Platón, quiero hacer una breve referencia a la vida, contexto, estilo literario, obra e influencias del autor. Platón vivió entre el siglo V y IV, formo parte del circulo de Sócrates y fundó la Academia. Vivió las Guerras Medicas así como la Liga de Delos, las Guerras del Peloponeso y los Treinta Tiranos. Influido por su maestro Sócrates utilizó el estilo dialógicoen sus Diálogos, en los cuales también aparece el recurso del mito pero no al estilo clásico, sino como alegorías didácticas. Los más importantes para entender la antropología son el Mito de la Caída y ascensión del Alma, recogido en el Fedro, donde el alma es comparada con un carro tirado por dos caballos. También en los mitos del Juicio Final, que aparecen en el Gorgias, Fedon y la Republica. Los diálogos de Platón tratan numerosos temas que no siempre son acabados, por lo que es necesario para el estudio de la antropología la lectura de todos ellos, pero especialmente a aquellos que hemos mencionado. Para finalizar esta breve introducción, decir que Platón se dejo influir por los pensadores anteriores. De Heráclito toma las características del mundo sensible, y por tanto, del cuerpo.
De Parmenides las características de las Ideas. Pero será especialmente Pitágoras y el orfismo quien más va a influir en la antropología de Platón.

Se podría afirmar que la antropología de Platón es la base de su ética y de su política. De allí que valoremos su importancia. En primer lugar, es una antropología dualista. Para Platón, el ser humano es un compuesto de dos elementos heterogéneos, unidos de manera accidental: alma (psique) y cuerpo (soma). El alma, por su parte, tiene una preeminencia sobre el cuerpo, pues es inmortal y pertenece al Mundo de las Ideas, por lo que existe antes del cuerpo y existirá también después. Su unión con el cuerpo es temporal y accidental. Como ya hemos dicho, detrás de esta concepción antropológica esta la doctrina órfica y pitagórica, de la transmigración y la Teoría de las Ideas, pues vivir una vida “sabia” puede ser una garantía para volver al mundo de las ideas, de donde procede el alma (metempsicosis). Por ello, la tarea fundamental del alma es purificarse de las necesidades materiales y de las exigencias del cuerpo. Y es que el alma ha sido creada directamente por el demiurgo. Su unión con el cuerpo es una condena (que nunca llegará a explicar Platón), un estorbo, una cárcel (en La República, habla de de un pecado o castigo). La visión peyorativa y despectiva del cuerpo tiene que ver mucho con la influencia de Heráclito, y de su concepción del mundo sensible. En consecuencia, la filosofía ha de ser una tarea que nos a de prepararnos para la muerte (ascetismo y ataraxia).

Platón dividirá el alma en tres partes. Por un lado el alma racional (lógos-nous). Es el cochero o auriga. Es inmortal e inteligente. Está situada en la cabezada y se encarga del pensamiento. Controlará loa afectos y los impulsos, simbolizados por los dos caballos. Este tipo de alma está formada directamente con el demiurgo (Timeo). Como es inmortal, ha de retornar al mundo de las ideas. Situada en el tórax, estaría el alma irascible. Sería el lugar propio de los sentimientos positivos, valor, coraje, fuerza de voluntad, ilusión y la esperanza de los proyectos. Son los sentimientos nobles e heroicos. Parece ser que es inseparable del cuerpo y perece con él. Es representada por el caballo blanco. Por último, en el abdomen estaría el alma concupiscible (epithímia) donde residen los impulsos instintivos y pasiones innobles. Por supuesto, este alma sería inmortal y será representada por el caballo negro. Según Platón, las tres partes del alma humana adquirirán más o menos relevancia según las personas. En todos nosotros predominan más unas que otras (en la actualidad, se denomina temperamento), no obstante, nuestra tarea será armonizarlos. De allí que la Teoría Antropológica es el fundamento de su ética. Por ello, a cada parte del alma corresponderá una virtud (areté) propia. Aunque no define con tanta precisión la virtud como su discípulo Aristóteles, Platón esboza ya muchas de sus ideas fundamentales. El concepto de areté tiene que ver con la salud médica. La salud integral dependerá de la armonía de los distintos constitutivos del cuerpo (por ejemplo un análisis de sangre).

Del mismo modo, la virtud viene a ser la armonía, medida y proporción de las distintas partes del alma. Por ello, la virtud por excelencia será la justicia (República). Esta armoniza las otras virtudes. Platón dividirá las otras virtudes en función de la composición tripartita del alma. Es decir, a cada parte del alma le corresponderá una virtud propia. Así, prudencia o sabiduría, valor o fortaleza y templanza serán respectivamente las virtudes correspondientes al alma racional, irascible y concupiscible. Todas ellas se esforzarán en huir lo más pronto posible del mundo sensible (metempsicosis), acercándose al mundo de las ideas, y haciendo de este modo al ser humano más sabio, justo y bueno. Por ello, virtud significa siempre purificación de los placeres materiales (ascetismo-abstracción). En ello hay una fuerte influencia pitagórica. Como ya he mencionado, aunque en el Filebo, Platón defiende un goce moderado de los placeres. También se percibe una fuerte influencia socrática, pues encontramos en la virtud de la sabiduría el intelectualismo moral de Sócrates, según el cual nadie hace el mal intencionadamente, sino por ignorancia. El que es sabio conoce la idea que está en la cúspide de la jerarquía de las ideas, a saber, el bien. De este modo, se supera el relativismo de los sofistas. Como ya he dicho, de todas las virtudes, la que más importancia tiene es la justicia, pues equilibra las tres partes del alma. Surge así un modelo ético basado en el autocontrol y del dominio nacional de sí mismos. El hombre que logre estos objetivos será armonioso y justo. Además, Platón establece un paralelismo entre alma y el Estado: compara el Estado con un ser humano (misión orgánica). De este modo, la ética nos conduce a la política. Sólo una sociedad justa podrá educar a hombres justos.

Para finalizar quiero destacar la importancia de la antropología de Platón. Éste marcará la línea divisoria entre las antropologías materialistas y espiritualistas. Su influencia en San Agustín es clara, eliminando por supuesto la Teoría de Trasmigración. Su misión ascética del modo de vivir del ser humano perduró en occidentes a pesar de la fuerte crítica de los filósofos de la sospecha (Nietzsche, Freíd, Marx), no podemos entender el dualismo antropológico de Platón. En la actualidad, sigue siendo un dilema la relación cuerpo y mente. Recomiendo la lectura del humanista y médico aragonés, llamado Pedro Laín Entralgo.

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