Principios Fundamentales del Utilitarismo de John Stuart Mill

El sacrificio y la felicidad general

El utilitarismo defiende, al igual que tantas otras teorías morales, que muchas veces hay que sacrificarse por el bien de los demás. Esta corriente sostiene que sacrificarse por el prójimo es un bien cuando contribuye a la felicidad general, pero no lo es si esto no ocurre; no es que, por sí mismo, sacrificarse sea un bien. Para que lo sea, este sacrificio debe contribuir directamente a la felicidad general o promover algo que, a su vez, fomente dicha felicidad.

  • Felicidad: Placer y ausencia de dolor.
  • Medios: Aquellas cosas que sirven para poder obtener otra.

La utilidad y la veracidad

Mill considera una objeción común al utilitarismo: la idea de que esta doctrina prescribe hacer aquello que resulta conveniente para obtener un beneficio inmediato, ilustrándolo con el caso de la mentira. Mill responde argumentando que el utilitarismo no prescribe mentir por conveniencia, ya que quien miente debilita la confianza mutua, base del bienestar social y la felicidad. No obstante, la regla utilitarista permite explicar excepciones a la norma de «no mentir» y establecer límites claros para estas.

  • Desviación de la verdad: Decir algo que es falso.
  • Felicidad: Placer y ausencia de dolor.

Placeres superiores y calidad de vida

En este texto, Mill defiende que es consistente con el principio utilitarista mantener que existen placeres superiores a otros por ser cualitativamente más elevados. A diferencia de otros autores que solo distinguían entre placeres intelectuales y corporales basándose en su duración o seguridad, Mill reconoce diferencias cualitativas. Es preferible una vida con acceso a placeres superiores, aunque conlleve cierta insatisfacción, que una vida satisfecha sin acceso a ellos.

  • Circunstanciales: Que se dan, pero podrían no darse.
  • Consistente: Sin que haya ninguna contradicción.

La prueba del principio utilitarista

Mill intenta probar que la felicidad general es el único fin de la conducta humana. Apela a la idea de que el hecho de que la felicidad sea deseada prueba que es deseable y, por tanto, un fin. Sin embargo, admite que aún debe demostrar que es el único fin, considerando que existen otros deseos, como la virtud.

  • Felicidad: Placer y ausencia de dolor.
  • Fin: Aquello que debe guiar la acción.

Libertad individual e interferencia social

Mill defiende que no es legítimo que la sociedad imponga a un individuo qué debe hacer en aspectos que le afectan exclusivamente a él. Cada persona conoce sus propias circunstancias e intereses mejor que cualquier tercero, por lo que es quien mejor sabe qué le conviene.

  • Inconmensurablemente: De una forma que no se puede medir; superior por basarse en medios adecuados que no admiten comparación.
  • Interferencia de la sociedad: Que el grupo impida a un individuo realizar una acción o llevar un tipo de vida.

La resolución de conflictos morales

En todas las teorías morales surgen conflictos entre normas. El utilitarismo posee una ventaja al depender, en última instancia, de una única norma general: el principio de utilidad. Otras teorías enfrentan dificultades para resolver conflictos o terminan apelando, implícitamente, al principio de utilidad.

  • Derechos: Aquello que un individuo puede legítimamente reclamar que le dejen hacer o que otros hagan por él.
  • Consideraciones de utilidad: Apelar a aquello que proporcionará el máximo bien, es decir, el máximo placer y la ausencia de dolor.

Ámbito del derecho y libertad personal

Cuando las acciones de un individuo descuidan un deber hacia los demás, su actuación entra en el ámbito del derecho y puede ser castigada. Pero si la acción no implica incumplir un deber ni causar daño a terceros, se encuentra dentro del ámbito de la libertad y no puede ser sancionada.

  • Infracción social: Acción que va en contra de las leyes de una sociedad.
  • Ámbito del derecho: Parte de las acciones de los individuos regida por las leyes.

Obligaciones sociales y conducta privada

Disfrutar de los beneficios de la vida social comporta la obligación de contribuir al funcionamiento de la sociedad y no perjudicar a los demás. Si alguien causa daño, la sociedad puede sancionarlo mediante la ley o la opinión pública. Sin embargo, Mill establece que disfrutar de la vida social no implica ninguna obligación respecto a la conducta individual que no afecta a los demás.

  • Consentimiento tácito: Haber acordado algo sin decirlo explícitamente, a través de la conducta.
  • Ser castigado por la opinión: Que los demás reprueben un comportamiento inadecuado, aunque no viole ninguna ley.

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