Locke y Descartes: El Origen del Empirismo y el Racionalismo Moderno

John Locke y René Descartes: Los Pilares del Pensamiento Moderno

John Locke y René Descartes fueron dos pensadores que marcaron un antes y un después dentro del pensamiento humano; sus aportes teóricos fueron de gran influencia en la configuración del mundo moderno. Estos filósofos buscaron establecer una concepción distinta de la realidad, construyendo conceptos, categorías y configurando particulares puntos de vista que se transformarían posteriormente en paradigmas que ayudarían al desarrollo de la filosofía para comprender la razón y la experiencia, y así poder aplicarlas en la realidad.

Si bien la filosofía de ambos era distinta, se relacionaba mucho en algunos aspectos; y en otros, podía tener bastante antagonismo. Ambos filósofos se concentran en el pensamiento y en el conocimiento de la realidad. Descartes defiende a la razón como método para alcanzar el conocimiento (racionalismo) y mediante ella poder conocer la subjetividad, mientras que Locke se centra en la experiencia (empirismo) como el puente para conocer la realidad objetiva.

Ideas Fundamentales

La Razón en Descartes

En Descartes, las ideas parten de la razón y tienen tres categorías:

  • Adquiridas: Ideas que vienen de forma externa.
  • Artificiales: Son creadas por nosotros (no corresponden a la realidad).
  • Innatas: Son las que son creadas por Dios (retoma el concepto de Bacon).

Para él, la razón es única, el saber es único, y debe haber un único método para alcanzar la sabiduría. Descartes concibe la idea de un saber o de una ciencia universal. Nunca abandonó ese ideal de un saber universal, que se debe considerar al menos de dos maneras:

  1. Como fundamento único de todos los saberes.
  2. Como la adquisición plena de la sabiduría, pero para ello se necesita un método.

La Experiencia en Locke

En Locke, las ideas parten de la experiencia y pueden ser: ideas complejas e ideas simples.

  • Las ideas complejas: Aunque derivan de la experiencia, son la suma de las ideas simples. Estas son de tres clases: Modo, Sustancia y Relación. Pero todas ellas, por alejadas que puedan parecer de los datos de la experiencia, son elaboradas por la mente a partir de la comparación y la combinación de ideas simples.
  • Las ideas simples: Recibidas por la mente directamente de la experiencia de forma enteramente pasiva. Se las considera los «átomos de la percepción», a partir de las cuales se constituyen todos los demás elementos del conocimiento. Llegan a través de: Sensaciones y Reflexiones.

Método del Conocimiento

Tanto Locke como Descartes hablaban sobre el establecimiento de un método, pero diferían en la manera de explicarlo.

Descartes explicaba que el método trae certezas, mas no verdades, debido a que un «genio maligno» podía engañarnos sobre lo que percibimos y conocemos en la realidad con nuestros sentidos; entonces, para él, lo que vemos solo es una ilusión y, para poder profundizar en el verdadero conocimiento, tendríamos que usar la matemática para comprender la realidad. Según esta concepción, lo que es conocido a través de la ciencia es un conocimiento acumulativo.

Locke defendía un método como verdadero si es capaz de traer paz y felicidad, esto es, aumentar el placer y disminuir el dolor; sin embargo, no es algo colectivo, sino más bien individual. Locke materializó su pensamiento a través de la filosofía política. Para él, el conocimiento, al igual que en Descartes, era acumulativo, pero este debía partir de la experiencia que provenía de una realidad objetiva.

Descartes pensaba que las leyes estaban determinadas por Dios; defendía su existencia ya que todo tenía un origen. Si la realidad estaba creada por nuestros pensamientos, entonces nosotros debemos estar creados por un pensamiento superior que sería el pensamiento del ser creador: Dios.

Locke dice que el ser humano es una tabula rasa; no tenemos conocimiento al nacer, sino que este se va adquiriendo a través de la experiencia, con lo cual contradice a las ideas innatas que profesaba Descartes. Él defiende sobre todo la ley natural sobre la ley divina; si bien no niega a Dios, lo aparta del camino para crear un establecimiento entre los hombres: una libertad que no esté atada a los designios metafísicos, sino a la voluntad de los individuos.

Contexto Histórico y Legado de John Locke

John Locke fue uno de los filósofos más destacados de la modernidad, cuyo pensamiento tuvo un impacto profundo en la política, la educación y la moralidad de su época. Para comprender su obra, es necesario conocer el contexto histórico en el que se desarrolló su pensamiento.

Locke nació en 1632 en Wrington, Inglaterra, en una época de cambios políticos y sociales significativos. Durante su juventud, Inglaterra estaba inmersa en la Guerra Civil, un conflicto que enfrentó al rey Carlos I con el Parlamento y que transcurrió desde 1642 hasta 1651. La victoria parlamentaria en 1649 llevó a la ejecución del rey y al establecimiento de una república bajo el liderazgo de Oliver Cromwell. Este contexto político de inestabilidad y lucha por el poder influyó en la filosofía de Locke, quien creía en la necesidad de un gobierno limitado y la protección de los derechos individuales.

Durante su juventud, Locke estudió en la Universidad de Oxford, donde se familiarizó con el pensamiento de los filósofos de la antigüedad clásica y la escolástica medieval. Sin embargo, fue durante sus viajes por Europa cuando entró en contacto con las ideas de la Ilustración, un movimiento que valoraba la razón, la ciencia y la libertad individual por encima de la autoridad tradicional y la religión. Estas ideas influyeron en su filosofía, que enfatizó la importancia de la experiencia sensorial y la observación empírica del mundo.

En 1688, ocurrió la Revolución Gloriosa, un evento fundamental en la historia política de Inglaterra que llevó al establecimiento de una monarquía parlamentaria y al reconocimiento de los derechos civiles y políticos de los ciudadanos. Este cambio político tuvo una gran influencia en la filosofía de Locke, quien sostenía que el poder del gobierno debía ser limitado y que los derechos individuales debían estar protegidos por la ley.

La obra más destacada de Locke es su Ensayo sobre el entendimiento humano, publicada en 1690, que es una crítica a la teoría innatista del conocimiento y una defensa de la experiencia sensorial como fuente del conocimiento. Esta obra tuvo un impacto profundo en la filosofía, la educación y la psicología de la época, y su influencia se extiende hasta la actualidad.

En resumen, el pensamiento de Locke se abrió en un contexto histórico complejo y fascinante, marcado por importantes cambios políticos, sociales e intelectuales. Sus ideas sobre la libertad individual, los derechos humanos y la separación de poderes siguen siendo predominantes en la actualidad y están dando forma a los debates políticos y filosóficos de nuestra época.

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