Perspectivas Filosóficas sobre la Libertad Humana y el Determinismo

La Naturaleza de la Conducta Libre y sus Negaciones

La conducta libre se caracteriza por no estar determinada ni fijada previamente. Sin embargo, han existido y existen concepciones que niegan la existencia de la libertad porque, según ellas, todo está determinado y preestablecido.

El Fatalismo

Es una de las concepciones mítico-religiosas más antiguas. Defiende que existe un destino del cual es imposible escapar. La única forma en la que pueden actuar las personas es tal como lo hacen y, aunque aparentemente parezca que escogen, la elección ya está tomada de antemano. Sea cual sea el futuro, este ya está escrito y es ineludible; lo único que se puede hacer es aceptarlo de la mejor manera posible. Todo lo que ocurre ha sido preestablecido desde el origen de los tiempos, por lo que la libertad es una ilusión.

El Determinismo

Para el determinismo, si se conocen con exactitud las leyes de la naturaleza y hay datos precisos sobre el estado inicial del universo, es posible predecir cuál será la situación del universo en cualquier momento del futuro. Según esta concepción, cualquier hecho es predecible y eso incluye las acciones humanas. Uno de los principales defensores es Pierre-Simon Laplace, quien dice que una inteligencia que conociera en un momento dado todas las fuerzas que actúan en la naturaleza y la situación de los seres de los que se compone, y que fuera suficientemente vasta para someter estos datos a un análisis matemático, podría expresar en una sola fórmula los movimientos de los mayores astros y de los menores átomos. Nada sería incierto para ella y, por tanto, el futuro como el pasado estarían presentes ante su mirada.

Respuestas al Conflicto entre Libertad y Determinismo

Libertad y determinismo son conceptos antagónicos y opuestos. Ante esto, se han dado diversas respuestas:

  • La libertad no existe: El mundo es determinista y el ser humano, al formar parte del mundo, sigue también leyes deterministas. La libertad es una ilusión.
  • Dualismo de mundos: El mundo físico es determinista, pero también existe el mundo espiritual, que es el reino de la libertad. Esta postura fue definida por René Descartes. El mundo sigue leyes deterministas y mecánicas excepto el ser humano, que es creador e innovador.
  • El determinismo es falso: La prueba es que el ser humano es libre. El determinismo de las leyes es una ilusión debido a que la realidad se explica por leyes indeterministas.

La noción de libertad es contraria al fatalismo, ya que contempla la posibilidad de que existan varios futuros potenciales y latentes. Cada elección abre alternativas y cierra otros caminos.

La Acción Humana y las Limitaciones de la Libertad Individual

Muchos de los actos que cada uno de nosotros realiza de forma habitual son fruto de seguir una costumbre o de obedecer una orden, que no son en realidad elecciones propias, ya que encuentran la causa de la acción en el exterior de uno mismo. Son acciones que se realizan sin pensar y suponen que uno se deja llevar. También son acciones inevitables. Una persona puede estar o no de acuerdo con las órdenes que recibe. Si las órdenes se cumplen, los actos realizados no se considerarán actos de libertad, ya que se ejecutan siguiendo una orden externa.

Los actos, para ser considerados libres, tienen que salir de uno mismo. La conducta libre es aquella que se realiza a partir de una decisión y de una elección propias. Se han estudiado fenómenos que suponen una limitación de la libertad individual:

Alienación

Karl Marx lo estudió tal como tenía lugar en las fábricas del siglo XIX y caracterizó el vínculo del trabajador con su puesto de trabajo como alienación, que es igual a explotación. En lugar de trabajar para sí mismos y satisfacer sus necesidades, el obrero desempeña una tarea en una fábrica a cambio de un salario. Este trabajo tiene como fin las necesidades del empresario, por lo que los empleados son medios para la consecución de un fin que les es ajeno y que se establece de forma externa a ellos mismos. El producto del trabajo es también propiedad del empresario, de modo que el trabajador no se realiza a sí mismo y su vida se ve reducida a la subsistencia.

Opresión y Coacción

El ser humano tiene unos derechos que nadie puede cuestionar y que el Estado tiene la obligación de proteger y respetar. Estos derechos se refieren a libertades. Los regímenes totalitarios no respetan las libertades individuales y la sociedad vive bajo la opresión y la coacción. Aunque el Estado limite o anule los derechos básicos de sus ciudadanos, estos pueden optar por ejercerlos, siendo conscientes de que las consecuencias que conllevan pueden ser fatales.

La libertad supone tener la posibilidad de desobedecer las órdenes recibidas sin tener en cuenta las consecuencias. Las personas siempre son responsables de sus actos, incluso cuando se les obliga a actuar de forma contraria a sus creencias. El hecho de verse forzado no le exime de la responsabilidad, ya que es libre para no obedecer. Solo puede hablarse de opresión en los casos en los que la posibilidad de acción está limitada por la intervención de un grupo o del Estado.

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