Teologismo moral

Punto 5. Las teorías éticas


 Las teorías éticas intentan responder a las preguntas fundamentales que se plantea la ética. A lo largo de la historia de la filosofía  se han dado gran variedad de teorías éticas y hay varios criterios para clasificarlas:

 1º) El origen y fundamento de las normas morales:

           Según este criterio las normas morales se dividen en:

  • Autónomas: defienden que las normas morales dependen de la propia persona tanto en el origen como en el fundamento.
    • Heterónomas: el origen y fundamento de las normas morales reside en algo exterior a la persona, como puede ser Dios, la naturaleza, la sociedad, etc.

2º) El modo de determinar la moralidad o la bondad de los actos humanos

Según este criterio se dividen en:

  • Intencionales: un acto es bueno cuando la intención es buena y malo cuando la intención es mala.
    • Consecuencialistas: un acto es bueno si tiene buenas consecuencias y malo si tiene malas consecuencias.

3º) Por los fines, las metas que se proponen para el comportamiento moral:

  • Eudemonismo/ eudaimonismo: propone como finalidad del comportamiento moral la felicidad.
    • Hedonismo: consideran que el fin del comportamiento moral es el placer.
    • Utilitarismo: el fin del comportamiento moral es el bienestar, es decir, la mayor felicidad posible para el mayor número de personas posible. (A estas teorías éticas se las conoce con el nombre de teleológicas, afirman que hay una serie de deberes que son iguales para todos y que hay que respetar. Las éticas teleológicas son consecuencialistas mientras que las deontológicas son intencionales).

4º) Por la posibilidad o no del conocimiento y el razonamiento en cuestiones morales se dividen en:

  • Cognitivistas: el conocimiento y el razonamiento en cuestiones morales es posible.
    • No cognitivistas: el conocimiento y el razonamiento en cuestiones morales es posible. Estas teorías creen que la ética consiste en analizar el lenguaje moral y en este sentido opinan que las normas morales son expresiones de órdenes, mandatos, etc.

5º) Hay una última clasificación que es la que establece Kant que distingue entre:

  • Éticas materiales: son aquellas cuyo fundamento tiene un contenido concreto (felicidad, placer, bienestar)
    • Éticas formales: son aquellas que no otorgan ningún contenido concreto a su fundamento, sino que se fijan en la forma, en la manera que tiene el ser humano de proponer las normas morales.

Punto 6. Relativismo moral


Hemos quedado en que la moral es un hecho social. Esta realidad plantea problemas a la ética, uno de los más importantes es el del relativismo moral, es decir, el problema de si las normas o los principios morales tienen un valor absoluto, esto es válido en todo lugar y tiempo, o si bien tienen un valor relativo al lugar o al tiempo. Este problema se plantea por primera vez en el S V a.C. En Grecia con los sofistas. Estos pensadores defienden que no es posible hablar de una moral universal, sino que las normas morales en cada pueblo, en cada cultura o incluso en cada individuo tienen un valor relativo ya que son ellos los que consideran lo que es bueno y lo que se debe hacer.

Frente a esta postura claramente relativista se presenta la postura defendida por Sócrates y Platón, que consiste en decir que las virtudes, el bien, debe tener una definición universalmente válida. A esta época de la cultura griega se la han llamado “la ilustración griega”. Esta discusión vuelve a plantearse en el S.XVIII con los ilustrados. La ilustración considera al hombre como ser natural, capaz de alcanzar la verdad a través de la razón, además de en Francia con Voltaire, en Inglaterra con Hume y en Alemania con Kant.

Con el nacimiento de la antropología se llega a la conclusión del relativismo cultural, no hay cultura más importante que otra, como consecuencia del relativismo cultural se agudiza el problema del relativismo moral.

¿Qué se puede entender por relativismo moral?

Se puede entender de 3 maneras:

  1. Las normas morales varían de una sociedad a otra y además cambian con el tiempo, pero la variación afecta no solo a las normas, sino también a los modelos, a las ideas morales, es decir, a los valores.
  2. Las normas han de ser normas “para el ser humano”, en este sentido hay que recordar la dimensión personal de la moral. Los humanos adaptan las normas a las situaciones concretas y pueden aceptar o rechazar un código moral.
  3. No hay principios éticos universales. Esta 3ª visión es inaceptable. ¿En qué nos basamos para decir que es inaceptable? La razón humana en todos los ámbitos del conocimiento tiene una exigencia de universalidad, rechazar esta 3ª visión no supone que haya que rechazar las otras 2, lo que parece que varía de unas culturas a otras es la aplicación de estos principios y no los principios mismos.

La 2ª razón para rechazar esta visión es que si no se admite la posibilidad de llegar a principios éticos universales, ¿cómo podríamos condenar algunos hechos? Es decir, no tendríamos un fundamento para proclamar los derechos humanos.

Razones del Relativismo:

El relativismo moral es sostenido por dos tipos de razones:

  1. Razones etnológicas: provienen de la etnología, que es el estudio de las costumbres de los diversos pueblos, los etnólogos muestran que no hay ninguna normal universalmente aceptada, de aquí algunos filósofos deducen que las normas morales son convencionales, es decir, producto de un acuerdo de los miembros de una sociedad. El argumento que defienden es el siguiente: si hubiera normas morales objetivas válidas en sí mismas, todo el mundo las reconocería y no se valoraría de distinta manera la misma acción, pero resulta que tomemos la acción que tomemos, encontramos sociedades que valoran de distinta manera, como conclusión no existen normas morales objetivas.
  2. Razones metodológicas: se presentan de la siguiente manera: los empiristas defienden que las únicas proposiciones que tienen sentido son las proposiciones verificables, es decir, las que expresan hechos que podemos comprobar mediante los sentidos. Las normas morales no se pueden comprobar empíricamente, es decir, no son verificables, como tampoco lo son las cualidades denotadas por los adjetivos morales, o bien son enunciados sin sentido (conjunto de palabras que no dicen nada) o bien son proposiciones descriptivas enmascaradas, por lo tanto el relativismo es una consecuencia lógica del Empirismo.

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