Que son los valores en la teoría metafísica

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  • HEGEL: DIALÉCTICA HEGELIANA (pregunta corta)


Georg Wilhelm Hegel (1770-1831) pertenece, junto con Fichte y Schelling, al idealismo alemán, corriente filosófica que surge a raíz de cuestionar algunos de los conceptos fundamentales del criticismo kantiano. Hegel opina que la razón es infinita, no encuentra límite alguno: es una actividad infinita que da origen a cuanto conoce. La razón no es una facultad del hombre, sino la esencia misma de la realidad, por eso afirma que «todo lo racional es real y todo lo real es racional«, realidad y razón coinciden.

La dialéctica tiene su origen en filósofos griegos como Heráclito o Platón. Sin embargo, en Hegel adquiere un sentido nuevo y puede definirse como la conciliación de contrarios tanto en la realidad como en el pensamiento. Por tanto, la dialéctica constituye la naturaleza y estructura de lo real y también el modo de proceder del conocimiento.

La dialéctica como estructura de la realidad significa que lo real es un todo en el que cada cosa es lo que es en su relación y dependencia con las otras cosas, expresa el carácter relacional de las partes. Además, Hegel coincide con Heráclito al afirmar que la realidad es devenir, es un todo dinámico sometido a un proceso constante de cambio y transformación. Este movimiento se produce por la contradicción o lucha de contrarios, ya que para que se produzca el desarrollo efectivo de la realidad, es necesario que cada cosa de lugar a su contraria.


También el conocimiento tiene una estructura dialéctica: es un conocimiento absoluto porque alcanza el saber de la totalidad y sabe cada cosa particular en relación al todo.

En la dialéctica se distinguen tres momentos: tesis, antítesis y síntesis (aunque esta terminología no se encuentra en la obra de Hegel): en primer lugar se presenta una tesis, que es una afirmación que pretende ser verdadera; a continuación se presenta su antítesis, que es la negación de la afirmación anterior; finalmente, se alcanza la síntesis, momento que supone la superación de la contradicción pero conservando los aspectos positivos de los momentos anteriores. La síntesis se convertirá en tesis y continúa el proceso con un ritmo triádico.

Ejemplo: La bellota como semilla es la tesis, el roble que nace a partir de la bellota es la antítesis (para ser árbol tiene que dejar de ser bellota) y la nueva bellota de ese árbol es la síntesis (contiene la bellota semilla y el roble nacido de ella).

En conclusión, la realidad es un todo dinámico de relaciones dialécticas, que crece y se desarrolla como un organismo, autoproduciéndose y generando sus partes.


  • PANORÁMICA DE LA FILOSOFÍA CONTEMPORÁNEA (PREGUNTA LARGA)


La filosofía contemporánea es la etapa de la historia de la filosofía que comprende los siglos XIX y XX, así como los años transcurridos del Siglo XXI. Hay una gran disparidad de enfoques, sistemas y escuelas debido a factores socioculturales como: la crisis de los sistemas políticos o el avance de las ciencias naturales y lógico-formales y el desarrollo de las ciencias humanas.

En el Siglo XIX surge el Idealismo alemán, cuyos máximos representante son Fichte, Schelling y Hegel.
Este movimiento es heredero del pensamiento kantiano y surge a raíz de cuestionar algunos de sus conceptos fundamentales. En esta filosofía también se manifiesta el optimismo y la confianza en la razón humana y en la libertad, presentando al ser humano como expresión de la Razón infinita.
Hegel elaboró un sistema filosófico cuyo punto de partida es que la realidad es espíritu, que se ha desarrollado dando lugar a todos los fenómenos naturales y acontecimientos políticos, culturales, artísticos, filosóficos y religiosos de la historia. Considera que la noción de espíritu lo engloba todo, por este motivo su concepción filosófica recibe el nombre de idealismo absoluto. Frente a la filosofía especulativa de Hegel surge el positivismo y su máximo exponente es el filósofo francés Comte, quien propónía una nueva filosofía que debía atenerse a los hechos y al método científico.


Hacia la mitad del Siglo XIX se empieza a tomar conciencia de los graves problemas e injusticias que se están produciendo en el proletariado. En este contexto, Marx realiza un análisis crítico del orden existente con el fin de transformarlo. Así, su filosofía se presenta como una explicación económica y sociológica de la sociedad capitalista, pero también como una práctica revolucionaria; por eso, se muestra crítico con la filosofía anterior, señalando que “los filósofos se han limitado a interpretar el mundo de distintos modos; de lo que se trata es de transformarlo”.

También cabe destacar en la segunda mitad del Siglo XIX la filosofía de Nietzsche.
Su pensamiento se presenta como una crítica de la cultura occidental en todos sus ámbitos: la filosofía, la ciencia, la religión, la moral.
Se trata, a su juicio, de una cultura dogmática, decadente, enferma, en la que la racionalidad se ha impuesto sobre el instinto y la vida.
Por eso, su filosofía tiene como objetivo afirmar la vida, exaltar los valores vitales, celebrar la alegría de vivir; esto es, resaltar la “voluntad de poder” que caracteriza al “superhombre”.

El Siglo XX es un siglo muy complejo, de ahí que se le pueda calificar como el siglo de las filosofías. En sus inicios se crea la filosofía analítica, movimiento filosófico que se extiende hasta nuestros días y cuyas carácterísticas principales son: una actitud filosófica de tendencia empirista, una atención especial al estudio del lenguaje y la convicción de que el análisis del lenguaje constituye el método y la tarea específica de la filosofía.


El movimiento analítico se ha desarrollado a través de tres corrientes filosóficas: el atomismo lógico representado por Russell y la filosofía que Wittgenstein expone en su obra Tractatus lógico-philosophicus, el neopositivismo lógico del “Circulo de Viena” y la filosofía analítica impulsada por la obra de Wittgenstein Investigaciones filosóficas.

En el período de entreguerras surge el existencialismo, que reflexiona sobre el sentido de la existencia y protestaba contra la ruina del hombre, contra su despersonalización, contra el olvido de su singularidad, autonomía y responsabilidad. Entre sus representantes destacamos a Heidegger, Jaspers y Sartre.

En la década de 1920 nace en Alemania la Escuela de Francfort, corriente de inspiración marxista que se propone principalmente una teoría crítica sobre la sociedad postindustrial y el concepto de razón que de alguna manera la ha propiciado. Los filósofos de esta escuela se muestran críticos con la estructura represiva de la sociedad, que lleva a la deshumanización hasta el extremo de que el hombre no es consciente de su estado de alienación y falta de libertad Distinguimos entre dos generaciones: en la primera destacan Horkheimer, Adorno y Marcuse y en la segunda Habermas.

En la tercera parte del Siglo XX nuestro mundo se caracteriza por la mundialización de la economía de mercado y sus recurrentes crisis, por la expansión de las nuevas tecnologías…


En este contexto nace la filosofía postmoderna y, con ella, se toma conciencia del fracaso de los ideales ilustrados. Rechaza la sacralización de las grandes palabras de la modernidad como razón, verdad, libertad o progreso y se define el mundo desde la contingencia, la fragmentación, la diferencia, la pluralidad y la interpretación. Destacan Lyotard y Vattimo.

Finalmente, en el primer tercio del Siglo XX se asiste en España a un movimiento de renovación que intenta colocar la filosofía española a la altura de su tiempo. Destacan Miguel de Unamuno y José Ortega y Gasset, quienes compartieron una serie de temas comunes como la existencia del ser humano concreto, la vida y la historia. Ambos asimilaron y difundieron en España las corrientes de pensamiento de mayor vigencia en el resto de Europa. En torno a la filosofía de Ortega y Gasset surge la Escuela de Madrid, a la que pertenecen Zubiri y María Zambrano. También cabe mencionar la Escuela de Barcelona, donde destacan Xirau, D’Ors y Ferrater Mora. Muchos de los integrantes de estas escuelas desarrollaron su filosofía en el exilio. A partir de los años sesenta se produce una nueva revitalización de la filosofía española, que implica su total apertura a las corrientes europeas.


  • Nietzsche: VOLUNTAD DE PODER,  SUPERHOMBRE Y ETERNO RETORNO (PREGUNTA LARGA)


El Nihilismo define toda la historia de la cultura europea, de la cultura occidental como una decadencia, una negación  de los valores de la vida y esto trae como consecuencia la voluntad de nada. Así, los valores supremos pierden validez. Este Nihilismo decadente nos abre dos posibilidades: permanecer en ese vacío (en esa nada, en el Nihilismo) o bien llenarlo con unos nuevos valores que, de nuevo, afirmen la vida en su totalidad.

Nietzsche opta por la superación del Nihilismo, por la creación de valores que den, de nuevo, sentido al hombre y a la vida proponiendo sus teorías acerca de la Voluntad de Poder, el Superhombre y el Eterno Retorno.

A.-La voluntad de poder:


La voluntad de poder es voluntad de ser más, vivir más, superarse, demostrar una fuerza siempre creciente; en una palabra es «voluntad de crear». Es más que una facultad del hombre, es todo el conjunto de fuerzas y pulsiones que se dirigen hacia el «poder».

Voluntad de poder es, pues, voluntad de ilusión, voluntad de dominar el cosmos y determinar las nuevas valoraciones. De ahí que esta «voluntad de poder» sea voluntad creadora de valores.

que no cree en la «igualdad», sino en las «jerarquías», porque la igualdad sólo lleva a la moral del «rebaño» y de los «esclavos».


Pero esta «voluntad de poder», no sólo se aplica al hombre. En sus últimas obras también tiene una dimensión cósmica. El mundo es voluntad de poder, vida desbordada y desbordándose permanentemente, en pugna por expandirse más y más.

B.-El Eterno retorno:


El concepto de Eterno retorno tiene un sentido cosmológico y otro moral. Desde un punto de vista cosmológico refuta la concepción lineal y finalista del Universo (propia de la religión cristiana), y afirma la inexistencia de mundos distintos a este, es decir, no hay más mundo que éste por lo que toda huida a otro mundo es una pérdida de realidad. El tiempo es circular: todo lo que nace y muere, vuelve a nacer y morir eternamente. Desde un punto de vista moral, la idea del eterno retorno, tendría el significado de una transformación del modo de vivir en el tiempo, que implicaría una aceptación incondicional de lo dado (amor fati), una entrega vital al instante en forma de voluntad de poder como condición previa de una felicidad eterna. Es la afirmación más extrema de la vida, la afirmación de la vida con todas sus consecuencias.

Este mundo se presenta, así, a Nietzsche despojado de toda racionalidad; lo que mueve al mundo es el «azar». El mundo es un «caos», por falta de «orden», de estructura, de forma, de belleza, de sabiduría y de todos nuestros esteticismos humanos. El azar lo domina todo.


C.-El «Superhombre»:


El superhombre es el nuevo hombre; y fundamentalmente el nuevo hombre moral. La aparición de este «nuevo hombre», vinculado al tema del «eterno retorno», exige una serie de condiciones:

1.-Llegar no solamente a soportar la vida como es, sino incluso a amarla(«Amor fati»)

2.-«La muerte de Dios». Dios ha sido, según Nietzsche, la gran objeción contra la vida, contra la existencia. Ha sido el fundamento de la justificación del orden moral tradicional, de la moral de los «esclavos». Al «matar» a Dios se eliminan todos aquellos valores que sirven de fundamento a nuestra vida, se pierde todo punto de referencia. Hemos eliminado el mundo de lo sobrenatural, y al hacerlo, hemos quebrado la tabla de valores con la que estaba vinculado. El superhombre, ha de ocupar el puesto de Dios afirmando el amor a la vida y fidelidad a la tierra.

3.-El Superhombre sufre «tres transformaciones» o «metamorfosis»para llegar a ese estado de libertad sin prejuicios que será el superhombre.


  • Camello, que vive servil y obediente y se arrodilla para cargar con el peso que le arroja el gran dragón que le dice «tú debes». El camello asume la ley moral y su pequeñez frente a la grandeza de Dios.
  • León, que rechaza los valores tradicionales, que quiere conquistar su libertad, arrojar los antiguos valores y poder decir: «Yo quiero». Pero el león no es creador de valores.
  • Niño, que vive libre de prejuicios y es inocente. El niño es el «yo soy». El niño es el puro presente, no tiene pasado ni futuro; su actividad es el juego, y al jugar lo que hace es repetir la creación, crea constantemente nuevos valores. El «superhombre», por tanto, posee la inocencia del niño, está más allá del bien y del mal, es el «primer hombre», posee la capacidad de crear valores, vive fiel a la tierra… Es el hombre libre, natural y dominador que cuenta entre sus valores el orgullo, la agresividad, la dureza inexorable, la soledad. Es el hombre
  • Nietzsche: CRÍTICA A LA CIVILIZACIÓN OCCIDENTAL (PREGUNTA LARGA)


Nietzsche critica la civilización occidental como una civilización decadente que cometíó el error de intentar instaurar la racionalidad a toda costa. Desde este punto de vista en el origen de la civilización encontramos la invención del estatismo del ser, por parte de Parménides, y la concepción del Bien en sí, por parte de Platón. Esto conduce a la oposición a todos los valores del existir instintivo y biológico del hombre, la no aceptación de la vida, dando lugar a una «voluntad de la nada». Es necesario una crítica a la cultura occidental: el mundo moral, el religioso y la metafísica o filosofía. En consecuencia, la cultura occidental está sumida en el Nihilismo, en su propia autodestrucción.

Nihilismo (del latín «nihil» = nada) es un término empleado, en general, para descalificar cualquier doctrina que niegue o no reconozca realidades o valores que se consideren importantes o absolutos. El Nihilismo tiene un doble sentido.

A.- Nihilismo como decadencia y retroceso del poder del espíritu: el Nihilismo pasivo:
Este es consecuencia de la disminución o agotamiento de la voluntad de poder, que es la esencia misma de la vida. Este Nihilismo está a punto de llegar, pues todos los valores creados por la cultura occidental son valores falsos y cuando éstos se derrumben la civilización occidental se quedará sin nada.

B.- Nihilismo como signo del creciente poder del espíritu: el Nihilismo activo:
Encarnado en el método genealógico nietzscheano que desenmascara los falsos valores y proclama que “Dios ha muerto”. Entonces el Nihilismo, entendido como la destrucción de los valores tradicionales, aparece como el estado de los espíritus fuertes que niegan activamente estos falsos valores, y prepara el camino para el advenimiento del superhombre.

Toda la crítica de Nietzsche a la cultura occidental es manifestación de este Nihilismo activo que intenta adelantarse al Nihilismo pasivo y crear una nueva civilización antes de que se derrumbe definitivamente la antigua.

LA CRÍTICA A LA MORAL


Nietzsche desarrolla una crítica a la moral cristiana, reducida por él, sustancialmente, a una moral de la renuncia y del ascetismo. El cristianismo hunde sus raíces en la filosofía platónica y el monoteísmo religioso judío. El cristianismo se caracteriza por tres rasgos fundamentales:

1º Pesimismo vital: la felicidad se encuentra en un más allá (nuestra vida es un «valle de lágrimas» transitorio.

2º Oposición a lo instintivo, lo corporal y lo sensible.

3º El creyente en un alucinado, que cree que en un más allá ilusorio.

Esto es lo que Nietzsche denomina moral de esclavos:
El esclavo (el débil, el cobarde), llama valores a las actitudes negativas, cobardes, a las posturas tomadas por la masa, por la plebe, por los esclavos… Como medio para defenderse de los poderosos y fuertes. Basa su vida en aquellas virtudes que hacen más apacible y soportable la existencia: compasión, bondad de corazón, paciencia humildad. El cristianismo aceptó y sanciónó estos «valores» como «virtudes».

La destrucción de los valores tradicionales implica destruir «la moral de los esclavos».Nietzsche nos ofrece una nueva moral: la moral de los señores, cuyas carácterísticas deben responder al sentido activo, a la fuerza dominadora, al orgullo vital, al hombre que se siente feliz de su vida terrena personal.

Es una moral aristocrática en cuanto que la crean y configuran los que mandan; es una moral clasista pues favorece todo lo que robustezca y cree raza; es una moral que debe surgir de la psicología de los señores (orgullosos, violentos, arrolladores…), por lo que sus valores implicarán superación, grandeza, nobleza, etc.

CRÍTICA A LA RELIGIÓN CRISTIANA:


La religión nace del miedo y del horror que el hombre tiene de sí mismo. Se trata de la incapacidad de asumir uno su propio destino. Cuando al hombre le invade un sentimiento de poder y teme quedar avasallado por él, mediante un mecanismo de defensa patológico, lo atribuye a otro ser más poderoso que es Dios. Y es que la religión nos llevaría a la alienación del hombre, puesto que el cristianismo sólo fomenta valores mezquinos como la obediencia, el sacrificio o la humildad, sentimientos propios del rebaño. El cristianismo sería para el filósofo una moral vulgar, que se opone a todos los valores específicos de la virtud y que se asienta sobre el resentimiento.

CRITICA A LA FILOSOFÍA

Sócrates hizo triunfar a la razón contra la vida y Platón, creó otro mundo desvalorizando éste. Ataca a la metafísica porque ha desestimado los sentidos y ha sobreestimado la razón. El error de la metafísica es haber admitido un «mundo verdadero» frente a un «mundo aparente», cuando sólo éste último es real.

Nietzsche no sólo criticó la metafísica, la religión, la moral o el Nihilismo sino también a la Lógica, representante de las pretensiones racionalistas que hasta ahora ha tenido la tradición filosófica. Para el lógico, la verdad se opone al error y Nietzsche rechaza esta oposición alegando la existencia de errores irrefutables y verdades contradictorias. No atacará en general a la ciencia, sino más bien al mecanicismo y al positivismo que con tanto éxito se consolidan en su época


B.- Nihilismo como signo del creciente poder del espíritu: el Nihilismo activo:
Encarnado en el método genealógico nietzscheano que desenmascara los falsos valores y proclama que “Dios ha muerto”. Entonces el Nihilismo, entendido como la destrucción de los valores tradicionales, aparece como el estado de los espíritus fuertes que niegan activamente estos falsos valores, y prepara el camino para el advenimiento del superhombre.

Toda la crítica de Nietzsche a la cultura occidental es manifestación de este Nihilismo activo que intenta adelantarse al Nihilismo pasivo y crear una nueva civilización antes de que se derrumbe definitivamente la antigua.

LA CRÍTICA A LA MORAL


Nietzsche desarrolla una crítica a la moral cristiana, reducida por él, sustancialmente, a una moral de la renuncia y del ascetismo. El cristianismo hunde sus raíces en la filosofía platónica y el monoteísmo religioso judío. El cristianismo se caracteriza por tres rasgos fundamentales:

1º Pesimismo vital: la felicidad se encuentra en un más allá (nuestra vida es un «valle de lágrimas» transitorio.

2º Oposición a lo instintivo, lo corporal y lo sensible.

3º El creyente en un alucinado, que cree que en un más allá ilusorio.

Esto es lo que Nietzsche denomina moral de esclavos:
El esclavo (el débil, el cobarde), llama valores a las actitudes negativas, cobardes, a las posturas tomadas por la masa, por la plebe, por los esclavos… Como medio para defenderse de los poderosos y fuertes. Basa su vida en aquellas virtudes que hacen más apacible y soportable la existencia: compasión, bondad de corazón, paciencia humildad. El cristianismo aceptó y sanciónó estos «valores» como «virtudes».

La destrucción de los valores tradicionales implica destruir «la moral de los esclavos».Nietzsche nos ofrece una nueva moral: la moral de los señores, cuyas carácterísticas deben responder al sentido activo, a la fuerza dominadora, al orgullo vital, al hombre que se siente feliz de su vida terrena personal.

Es una moral aristocrática en cuanto que la crean y configuran los que mandan; es una moral clasista pues favorece todo lo que robustezca y cree raza; es una moral que debe surgir de la psicología de los señores (orgullosos, violentos, arrolladores…), por lo que sus valores implicarán superación, grandeza, nobleza, etc.

CRÍTICA A LA RELIGIÓN CRISTIANA:


La religión nace del miedo y del horror que el hombre tiene de sí mismo. Se trata de la incapacidad de asumir uno su propio destino. Cuando al hombre le invade un sentimiento de poder y teme quedar avasallado por él, mediante un mecanismo de defensa patológico, lo atribuye a otro ser más poderoso que es Dios. Y es que la religión nos llevaría a la alienación del hombre, puesto que el cristianismo sólo fomenta valores mezquinos como la obediencia, el sacrificio o la humildad, sentimientos propios del rebaño. El cristianismo sería para el filósofo una moral vulgar, que se opone a todos los valores específicos de la virtud y que se asienta sobre el resentimiento.

CRITICA A LA FILOSOFÍA

Sócrates hizo triunfar a la razón contra la vida y Platón, creó otro mundo desvalorizando éste. Ataca a la metafísica porque ha desestimado los sentidos y ha sobreestimado la razón. El error de la metafísica es haber admitido un «mundo verdadero» frente a un «mundo aparente», cuando sólo éste último es real.

Nietzsche no sólo criticó la metafísica, la religión, la moral o el Nihilismo sino también a la Lógica, representante de las pretensiones racionalistas que hasta ahora ha tenido la tradición filosófica. Para el lógico, la verdad se opone al error y Nietzsche rechaza esta oposición alegando la existencia de errores irrefutables y verdades contradictorias. No atacará en general a la ciencia, sino más bien al mecanicismo y al positivismo que con tanto éxito se consolidan en su época


tomadas por la masa, por la plebe, por los esclavos… Como medio para defenderse de los poderosos y fuertes. Basa su vida en aquellas virtudes que hacen más apacible y soportable la existencia: compasión, bondad de corazón, paciencia humildad. El cristianismo aceptó y sanciónó estos «valores» como «virtudes».

La destrucción de los valores tradicionales implica destruir «la moral de los esclavos».Nietzsche nos ofrece una nueva moral: la moral de los señores, cuyas carácterísticas deben responder al sentido activo, a la fuerza dominadora, al orgullo vital, al hombre que se siente feliz de su vida terrena personal.

Es una moral aristocrática en cuanto que la crean y configuran los que mandan; es una moral clasista pues favorece todo lo que robustezca y cree raza; es una moral que debe surgir de la psicología de los señores (orgullosos, violentos, arrolladores…), por lo que sus valores implicarán superación, grandeza, nobleza, etc.

CRÍTICA A LA RELIGIÓN CRISTIANA:


La religión nace del miedo y del horror que el hombre tiene de sí mismo. Se trata de la incapacidad de asumir uno su propio destino. Cuando al hombre le invade un sentimiento de poder y teme quedar avasallado por él, mediante un mecanismo de defensa patológico, lo atribuye a otro ser más poderoso que es Dios. Y es que la religión nos llevaría a la alienación del hombre, puesto que el cristianismo sólo fomenta valores mezquinos como la obediencia, el sacrificio o la humildad, sentimientos propios del rebaño. El cristianismo sería para el filósofo una moral vulgar, que se opone a todos los valores específicos de la virtud y que se asienta sobre el resentimiento.

CRITICA A LA FILOSOFÍA

Sócrates hizo triunfar a la razón contra la vida y Platón, creó otro mundo desvalorizando éste. Ataca a la metafísica porque ha desestimado los sentidos y ha sobreestimado la razón. El error de la metafísica es haber admitido un «mundo verdadero» frente a un «mundo aparente», cuando sólo éste último es real.

Nietzsche no sólo criticó la metafísica, la religión, la moral o el Nihilismo sino también a la Lógica, representante de las pretensiones racionalistas que hasta ahora ha tenido la tradición filosófica. Para el lógico, la verdad se opone al error y Nietzsche rechaza esta oposición alegando la existencia de errores irrefutables y verdades contradictorias. No atacará en general a la ciencia, sino más bien al mecanicismo y al positivismo que con tanto éxito se consolidan en su época


puesto que el cristianismo sólo fomenta valores mezquinos como la obediencia, el sacrificio o la humildad, sentimientos propios del rebaño. El cristianismo sería para el filósofo una moral vulgar, que se opone a todos los valores específicos de la virtud y que se asienta sobre el resentimiento.

CRITICA A LA FILOSOFÍA

Sócrates hizo triunfar a la razón contra la vida y Platón, creó otro mundo desvalorizando éste. Ataca a la metafísica porque ha desestimado los sentidos y ha sobreestimado la razón. El error de la metafísica es haber admitido un «mundo verdadero» frente a un «mundo aparente», cuando sólo éste último es real.

Nietzsche no sólo criticó la metafísica, la religión, la moral o el Nihilismo sino también a la Lógica, representante de las pretensiones racionalistas que hasta ahora ha tenido la tradición filosófica. Para el lógico, la verdad se opone al error y Nietzsche rechaza esta oposición alegando la existencia de errores irrefutables y verdades contradictorias. No atacará en general a la ciencia, sino más bien al mecanicismo y al positivismo que con tanto éxito se consolidan en su época


  • Marx: LAS ALIENACIONES Y EL CONCEPTO DE IDEOLOGÍA (PREGUNTA LARGA)


El término alienación (del latín alienus: ajeno, extraño) había sido usado por: Rousseau, HEGEL y FEUERBACH pero en Marx adquiere un significado nuevo, con el sentido de enajenación (quitar o arrebatar algo que nos pertenece) y lo utiliza para referirse a cualquier situación en la que el hombre queda desposeído de algún aspecto esencial de sí mismo y que le pertenece de modo que ese aspecto acaba convirtiéndose en ajeno y extraño a él.

Marx critica a Feuerbach que sea la alienación religiosa la principal forma de alienación humana. Por contra es la alienación económica la principal y que da lugar al resto de alienaciones.

Alienación económica


El trabajo es para Marx la manifestación por excelencia del hombre, pues gracias a él el hombre transforma la naturaleza y se relaciona con otros hombres. Sin embargo, en la forma en que el trabajo se realiza en la sociedad capitalista, pierde su capacidad transformadora de la naturaleza, anula su espíritu creativo, deshace el vínculo que lo liga a sus semejantes y su actividad se reduce a su fuerza de trabajo, que es tratada como una mercancía más. (El trabajo «cosifica al hombre»; el trabajador deja de ser un sujeto y pasa a ser un objeto con precio). El trabajador queda enajenado en varios sentidos:


  • Con respecto a su propio trabajo: que le es arrebatado y tiene que venderlo para poder vivir, quedando así convertido en algo frustrante y forzoso.
  • Con respecto al producto de su trabajo: que se lo lleva el capitalista y le sirve para incrementar su capital, así el objeto producido se convierte en una fuerza enemiga y extraña. El producto de su trabajo no es del obrero que lo produce.
  • Con respecto a sí mismo: el trabajador odia el trabajo y sólo se siente hombre cuando abandona la fábrica, pues el trabajo, la necesidad primera vital, le arruina física y mentalmente: (crea estupidez y cretinismo). El trabajador es un apéndice de la máquina.
  • Con respecto a otros hombres: el obrero a cambio del salario que percibe por su trabajo, ha de ceder parte del producto a su rival: el patrono, que se convierte en poder hostil y “opresor”; quedan así contrapuestos los intereses y divididos los hombres en clases distintas.

Alienación Social


De la propiedad privada surge la división de la sociedad en dos clases antagónicas: burguésía y proletariado. La existencia de las clases sociales es la que produce esta alienación. En el momento en que desaparezca las diferencias entre los hombres, entonces el hombre podrá realizarse en su esencia como hombre, mientras tanto el hombre se aliena.

Alienación Política


La alienación política consiste en ceder al Estado la parte de la soberanía que cada persona tiene, y que es propia de ésta.


El Estado, en realidad, no es más que el órgano que permite, por su gobierno, la desigualdad e injusticia social. El trabajador y las clases desfavorecidas, consideran el Estado como la salvaguarda de sus intereses.

Alienación Espiritual


A través de los intelectuales (filósofos, sacerdotes, maestros…) crea las ideas y principios destinados a justificar el “statu quo”. Surge la religión, la moral, el derecho… Como “superestructuras” al servicio del capital. Especialmente significativa es la alienación religiosa ya que proyecta al hombre a un mundo de realidades ilusorias, creando un sistema de valores contrario a la vida y que obstaculizan la “praxis liberadora”.

Marx utiliza peyorativamente el concepto de IDEOLOGÍA, con una valoración negativa: es una deformación de la conciencia alejada de lo real. En este sentido, la Ideología nos aparece como falsa conciencia que no permite a los hombres comprender las fuerzas que guían su propio pensamiento y oculta una situación real de opresión y contribuye a su mantenimiento. Sirve al interés de quienes tienen el poder en una determinada sociedad y asegura aparentemente la cohesión entre los hombres, dentro de la estructura real, desfigurando el pensamiento humano en beneficio de los intereses creados de la clase dominante y tranquiliza los sentimientos de impotencia de la clase dominada con mensajes narcotizantes. Hay distintas clases de ideologías:



La ideología económicaes la base o raíz de todas las ideologías se basa en todos los presupuestos teóricos que justifican el funcionamiento del liberalismo económico, las leyes del mercado, los salarios bajos, la necesidad del paro etc. Como justos y necesarios para el buen funcionamiento de la sociedad. Se considera al asalariado como una pieza del engranaje del sistema, animal de carga o mera mercancía que tiene un valor y un uso.


La ideología políticapresentará al Estado como un ente exterior neutro que regula el buen funcionamiento del sistema económico y es solidario con los pobres y oprimidos. Pero en realidad, el Estado es manejado por el capitalista (fuerzas de poder económico de la sociedad) y lo usa a su antojo y conveniencia.


La ideología filosóficasirve para justificar la división de la sociedad en dos clases de trabajos: el teórico y el manual como irreconciliable. El trabajo intelectual se manifiesta como algo puro, separado del mundo material.


La ideología religiosacomo reflejo de un mundo invertido no actúa de forma inoperante sino que narcotiza y seda ante las inquietudes de la clase dominada.


  • Marx: MATERIALISMO HISTÓRICO Y ADVENIMIENTO DEL COMUNISMO (PREGUNTA LARGA)


El MATERIALISMO HISTÓRICO es la explicación (ciencia marxista) que da Marx de la historia a partir del estudio de los factores económicos. El punto de partida es el hombre real y su acción sobre la naturaleza. El hombre es concebido como un ser de necesidades y para satisfacerlas tiene que trabajar. Esta praxis, que supone el desarrollo de ciertas técnicas y la organización del trabajo colectivo, determina toda la organización social, moral, política, cultural, de su vida.

La estructura económica constituye la base real de la sociedad y es quien determina la historia en última instancia. Dicha estructura está constituida por la “fuerzas productivas” y las “relaciones de producción”.

Fuerzas productivas


Expresan la capacidad tecnológica de que dispone una determinada sociedad en un momento histórico concreto para resolver sus necesidades de producción. Son el conjunto de los medios materiales de trabajo que el hombre posee o construye para transformar la Naturaleza y su fuerza de trabajo. Se distinguen los siguientes factores: Materia prima sobre la que se ejerce el trabajo, Fuerza humana que ejerce el trabajo, Medios técnicos con que se trabaja (herramientas, máquinas…), Producto final del trabajo.


Relaciones de producción


Son las relaciones que se establecen entre los hombres en función de su situación dentro del sistema productivo, que viene a ser, la manera de organizar el poder sobre las fuerzas de producción, así como la organización del reparto de los bienes producidos: las relaciones de propiedad. En una sociedad hay que decidir quién manda y quien es el dueño de los bienes producidos y de los medios de producción, para así organizar el reparto de la riqueza.

Todo lo que no es resultado de las fuerzas productivas constituye la SUPERESTRUCTURA IDEOLÓGICA que intenta justificar la situación social existente. Está formada por:

La estructura jurídico-política, que englobaría las normas e instituciones que reglamentan el funcionamiento de la sociedad y están aseguradas por el aparato del Estado, instrumento de la clase dominante.

La estructura ideológica, dentro de la cual se incluirían las ideas filosóficas, morales, políticas, etc., que justifican la estructura jurídico-política. Las ideas dominantes en una época son las ideas de la clase dominante.

El modo de producción se define como la combinación que se da, en un momento histórico, entre el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas y sus correspondientes relaciones de producción. A cada sistema de fuerzas productivas le corresponde un determinado conjunto de relaciones de producción.


Cuando las fuerzas productivas evolucionan, como éstas son las que producen unas determinadas relaciones de producción, estas relaciones deberían también evolucionar produciendo un choque dialéctico, una contradicción que aboca a la sociedad a un conflicto que sólo se supera por un proceso revolucionario. Tal revolución social debe generar un cambio e instaurar una nueva época social. El modo mediante el que se resuelve la contradicción expuesta es la lucha de clases. La lucha de clases es el motor de la historia, y todas las luchas que han existido a lo largo de la historia pueden entenderse como lucha de clases.

Marx distinguen entre cinco modos distintos de fuerzas productivas y por tanto, cinco modos diferentes de relaciones de producción a lo largo de la historia: el comunismo primitivo (la propiedad es colectiva y la producción de bienes se realiza de manera colectiva), la sociedad antigua (los medios de producción son los esclavos y los propietarios de los esclavos los señores), el feudalismo (el medio de producción es la tierra, la nobleza es la propietaria de la tierra y el trabajo de la tierra lo llevan a cabo los campesinos); el capitalismo (la industria será los medios de producción y el capitalista será el propietario de los medios de producción) y comunismo (la industria será los medios de producción y todos serán propietarios de los medios de producción).


El feudalismo produjo la burguésía. A su vez, la burguésía (tesis), para existir y desarrollarse, tiene que producir en su seno a aquel que le llevará a su muerte, el PROLETARIADO (antítesis). Es inevitable que llegue el día de la revolución, del triunfo del proletariado.

Así es como se pasa desde la sociedad capitalista hasta el comunismo (síntesis). Es el paso necesario para una sociedad sin propiedad privada y sin clases sociales, sin división del trabajo, sin alienación y, sobre todo, sin Estado.

Una vez producida la revolución proletaria, el paso de la sociedad burguesa a la comunista será gradual. Al principio tendremos la «dictadura del proletariado», más adelante se dará el «salto a la libertad» y entonces «la vieja sociedad burguesa, con sus clases y sus antagonismos entre clases, será sustituida por una asociación en la que el libre desarrollo de cada uno es condición para el libre desarrollo de todos

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