Que es un ser humano filosofía

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1) El hombre en los mitos griegos: dioses y hombres.
Los mitos son relatos que los ancianos de la tribu narraban a los más jóvenes para transmitirles la sabiduría tradicional. El mito expresa de forma poética:
el origen del mundo y de los dioses,
los antepasados comunes de la tribu y la identidad personal, ofreciendo, al mismo tiempo, un modo de vivir, una forma de comportarse según los principios éticos y valores que formaban la cultura de la tribu, los mitos mostraban cómo es la realidad, por qué es así y cómo deben actuar los seres humanos.
Los dioses eran como seres humanos, pero inmortales y poderosos. Los héroes eran semidioses y sus hazañas eran el modelo de conducta que se ofrecía a los jóvenes. Dioses y héroes eran ejemplo de valor y nobleza que los hombres deben imitar para alcanzar la «arete» (excelencia).
2) El hombre en las tragedias y en la filosofía griega.
Las tragedias griegas muestran al hombre enfrentado a su sino («anánke»): una fuerza inexorable que se les pone. Las tragedias expresan el contenido profundo de la vida:
El héroe acepta enfrentarse a una fuerza superior a él sabiendo que será derrotado.
La tragedia y la filosofía son coetáneas. Los autores de tragedias conocen la obra de los filósofos y éstos, la de aquéllos.
Platón considera que el hombre actúa guiado por la razón.
los deseos nobles y las bajas pasiones. Pero que la razón debe estar guiada por la prudencia, los deseos nobles ordenados por la fortaleza y las bajas pasiones moderados por la templanza, El hombre vivirá con justicia si su vida se desarrolla conforme a esas tres virtudes.
Aristóteles afirma que todos los hombres buscan la felicidad, pero ésta no puede estar fuera del hombre (fama riqueza…) y ser verdadera felicidad. Sólo es verdaderamente feliz quien se dedica a la vida contemplativa (filosofía).
3) El hombre en la filosofía cristiana.
San Agustín de Hipona afirma que el hombre es unidad de cuerpo y alma. El alma es inmortal y simple (inmaterial, simple). Es una sola mente y vida con tres capacidades: memoria, inteligencia y voluntad. Es así imagen del Dios uno y trino. Es muy importante la memoria, donde uno se encuentra consigo mismo y puede reconoce, a través del tiempo, su identidad personal. A pesar de todo, no llega a conocerse perfectamente: «Soy un enigma para mi mismo».
El amor lleva al hombre en una dirección: el que ama el mal, tiende a él. El que busca el bien, procura conseguirlo. «Mi amor es mi peso, él me lleva donde soy llevado».
Santo Tomás de Aquino sigue a Aristóteles, pero piensa que nadie puede ser perfectamente feliz en esta vida. La felicidad consiste en la contemplación perfecta: Estar en la presencia de Dios.
4) El hombre en la filosofía moderna.
En 1637, Descartes publicó su obra más importante:
«Discurso del método». Con ella comienza una corriente filosófica nueva (el Racionalismo) y se inicia la filosofía moderna. Descartes se preguntaba «Qué soy?» para averiguar la esencia del ser humano, y entendíó que, ya que podía imaginarse sin cuerpo, el cuerpo no era una parte esencial de la condición humana. Afirmó que él era una sustancia cuya esencia consistía en pensar: Soy una sustancia espiritual de carácter racional.
A partir de ahí se plantea el problema de la relación entre el alma racional y libre y el «cuerpo-máquina»
sometido a leyes naturales que no dejan lugar a la libertad.
Kant hizo hincapié en la dignidad de la persona:
«Obra de tal manera que trates a la humanidad, tanto en tu persona como en los demás, siempre como un fin y nunca como un medio».
5) El hombre en la filosofía contemporánea.
Unamuno no se preocupa de la realidad del ser humano ideal y abstracto, sino por un individuo singular y concreto, el ser humano y el problema de la muerte:
«»no quiero morirme», más mi razón me dice que me muero».
La inteligencia no puede resolver mi principal problema: «me
muero».
Jean-Paúl Sartre parte del ateísmo: Si Dios no existe, entonces, en el ser humano, la existencia precede a la esencia. El ser humano empieza por no ser nada y después será tal y como se haya hecho. «No hay naturaleza (esencia) humana, porque no hay Dios para concebir».
En ese sentido, su pareja, Simone de Beauvoir afirma: «La mujer no nace, se hace»
Para Sartre la existencia es absurda, no hay nada que le de sentido: «El hombre es una pasión inútil», no hay nada que le haga ser.
6) Un ser racional.
La razón es la facultad de discurrir, esto es, la capacidad que tienen la inteligencia para pensar algo nueva detenidamente y con atención.
La Filosofía suele considerar al hombre como un ser racional.
Los antiguos griegos situaron al ser humano en una posición intermedia entre los animales y los dioses, con algo de cada uno. En ese sentido hablaban del hombre como de un animal racional».
Aristóteles señala que las tres cosas que permiten a los hombres hacerse virtuosos son la naturaleza, el hábito y la razón.
Pero frecuentemente los hombres actúan contra sus hábitos y su naturaleza, si su razón les hace ver que hay algo preferible a su forma de vida en ese momento. Por tanto, concluía que la razón era la principal guía de la acción humana.
7) Un ser irracional.
A partir del Siglo XIX, los filósofos reaccionaron frente al Racionalismo y comenzaron a dudar de que el ser humano fuese un ser exclusivamente racional. El irracionalismo filosófico entiende que junto a la razón actúan fuerzas irracionales, en especial la voluntad entendida como fuerza impersonal que impulsa los actos humanos.
Friedrich Nietzsche criticó el Racionalismo afirmando que la vida -toda vida-se rige por la voluntad de poder, que es un impulso impersonal que lleva al hombre a querer expandir al máximo su vida su vida, querer ser más, desarrollar todas las posibilidades. Ese impulso vital, instintivo y ciego, es un poder irracional, que actúa antes y al margen de la razón, y hace que cada ser humano quiera ser más y mejor que los demás, gozar más de todo e imponerse sobre otros.
8) Un ser individual.
En la historia de la Filosofía, lo más frecuente ha sido considerar que el ser humano es un individuo cuya vida es independiente de otros seres, aunque conviva con otros seres, aunque conviva con otros individuos humanos y esté en el mundo. Para la mayor parte de los filósofos la vida humana es esencialmente vida individual.
Ortega y Gasset distingue en su filosofía, la vida individual del ser humano que tiene una personalidad propia, tiene sus criterios propios y se exige a sí mismo ser más que los demás, de lo que el llama «hombre-masa»: una persona que se siente a gusto de sentirse idéntico a los demás». El hombre-masa exige constantemente placeres,
se despreocupa de la verdad,
reclama sus derechos pero olvida sus deberes,
carece de metas propias, y
se contenta con querer lo que todo el mundo» quiere.
9) Un ser social.
En el Siglo XIX, aparecen los pensadores socialistas. Estos autores negaban que se pueda entender al ser humano como un ser aislado de los demás. Para ellos, lo correcto es pensar en el ser humano como parte de algo que lo incluye y lo supera: la sociedad.
Karl Marx afirmaba que los seres humanos viven inmersos en una sociedad, que en esta sociedad hay unas relaciones laborales (campesino terrateniente, obrero empresario) y que esas relaciones no son voluntarias, sino que son el resultado del grado de desarrollo de la técnica. Según Marx, «las ideas de la clase dominante son, en todas las épocas, las ideas dominantes» y forman una ideología: Es decir, sin que las personas se den cuenta, sus ideas reflejan la situación económica y social en que viven. Las personas creen lo que la sociedad les hace creer, aunque parezca que son racionales y libres.
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