Que es el idealismo en filosofía

  • La filosofía en el mundo moderno


    Dentro de esta época histórica y para poder entender la evolución de la filosofía en la misma tenemos que hablar en primer lugar del humanismo renacentista. El siglo xv se caracteriza porque en él el ser humano vuelve a ocupar el puesto central de la cultura. Si en el mundo medieval el ser humano había estado subordinado a Dios, en este siglo vuelve a convertirse en el «rey» de la creación. Un ser humano, además, en el que se confía plenamente. Se piensa que sus capacidades, especialmente la razón, son inmensas. También hay que tener en cuenta que, en esta época, se comienza a utilizar el método experimental y nace la ciencia moderna.
    La nueva física, que es la primera ciencia en desarrollarse con este método, posee una visión heliocéntrica del universo y sostiene que el geocentrismo que se había mantenido hasta ese momento era erróneo. Las consecuencias de este hecho son muy importantes y marcan el rumbo a la filosofía moderna. Los pensadores de la época se dan cuenta de que la humanidad había estado equivocada en su forma de ver el universo, se dan cuenta de que las posiciones que se habían sostenido hasta ese momento eran erróneas. Esto provoca en ellos el miedo al error, el miedo a equivocarse también. Este es el motivo por el que la filosofía moderna se plantea como primer y más importante problema el del conocimiento. Antes de ponerse a pensar sobre la realidad, trata de determinar cómo hay que pensar para no equivocarse. La experiencia histórica del error y el miedo al mismo, condicionan el punto de partida de la filosofía moderna. Ahora bien, al señalar cómo hay que pensar para no caer en el error, la filosofía moderna se divide en dos grandes corrientes. La filosofía racionalista, que se inicia con Descartes en el Siglo XVII, y que toma como dato incuestionable y punto de partida la existencia del pensamiento, la existencia de la conciencia, «pienso luego existo», y la filosofía empirista, cuyos representantes más importantes son Locke y Hume, en los siglos XVII y XVIII, que tratan de elaborar su pensamiento basándose exclusivamente en los datos que proceden de los sentidos, apoyándose en la experiencia sensible que se convierte en el criterio de verdad. En los últimos años del Siglo XVIII, el filósofo alemán Immanuel Kant va a tratar de sintetizar estas dos corrientes filosóficas tan diferentes haciendo participar al sujeto humano que conoce en la elaboración de lo que conoce. Lo que los humanos conocen no es la realidad «en sí», que es incognoscible, el noúmeno, sino la realidad «para mí», el fenómeno.

  • La filosofía en el mundo contemporáneo

    La filosofía en los dos últimos siglos se caracteriza, sobre todo, por su fragmentación. Las corrientes filosóficas, desde el idealismo de Hegel, que marca el comienzo del Siglo XIX, y que reduce la realidad a la conciencia, hasta las llamadas filosofías posmodernas de signos muy diferentes que coexisten en la actualidad sin pretensiones de verdad absoluta y sin aceptar explicaciones únicas y cerradas de la historia. Por citar algunas de las más importantes, hay que hablar en el Siglo XIX del positivismo de Auguste Comte (1798-1857), que propone atenerse a los hechos y estudiar las leyes que los relacionan, del materialismo histórico de Carlos Marx (1818-1883), que defiende que la historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases, lucha que terminará con el triunfo del proletariado y la instauración de la sociedad comunista, del vitalismo de Nietzsche (1844-1900), que recibe el nombre porque hace de la «vida» la realidad más valiosa y el centro de la reflexión filosófica, y de la fenomenología de Husserl (1859-1938), que trata de volver a las cosas y romper el aislamiento de la conciencia al que había conducido el idealismo. El Siglo XX comienza con el neopositivismo y la filosofía analítica de Wittgenstein (1889-1951), que va a ser una de las corrientes filosóficas más importantes del siglo, y que despreciando toda suerte de metafísica utiliza el análisis lógico como instrumento para conocer la realidad. También es importante la Escuela de Fráncfort, que se inicia con Adorno (1903-1969), que pensaba que, frente al modo de operar tradicional de las sociedades de épocas anteriores, se había impuesto en Occidente en el último siglo el uso mayoritario de la «razón instrumental», y en esta imposición se encontraba el origen de todos males que le aquejaban. Y, por último, dejando de lado muchas filosofías actuales en el tintero vamos a mencionar el existencialismo, cuyo representante más importante es Jean Paúl Sartre (1905-1980), que sostiene que el ser humano primero nace y luego se hace, por lo que no posee una esencia previa. En España hay que destacar a José Ortega y Gasset (1883-1955), que propone centrar la reflexión filosófica y la propia vida, por lo que su filosofía se puede calificar de raciovitalista.






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