Nietzsche en la actualidad

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2.C. JUSTIFICACIÓN DESDE LA POSICIÓN FILOFÓFICA DEL AUTOR



Apartado1

Según Nietzsche, la cultura occidental se asienta sobre el error consistente en defender la supremacía de la razón sobre el conocimiento alcanzado mediante los sentidos. Dos manifestaciones de ese error habrían sido la invención del “ser” (parménides) y del “mundo de las ideas” (Platón).Con Parménides la filosofía griega experimentó una importante transformación gracias a su teoría acerca del ser al que concibe como algo estático o inmutable, único, inengendrado e indestructible. Parménides deduce que el cambio es racionalmente inadmisible porque supone el paso del no-ser al ser.Platón acepta, en buena medida, estos planteamientos de Parménides. Sostiene también que la autentica realidad y la verdad de las cosas no pueden ser percibidas por los sentidos corporales. Sólo son captadas por medio de un proceso puramente racional una vez liberada la mene de los errores producidos por los sentidos. El conocimiento alcanzado por cada una de estas dos capacidades humanas de conocimiento, la razón y los sentidos, lo vincula Platón con la existencia de dos mundos distintos y contrapuestos: El mundo de las ideas, concebidas por Platón como únicas, inmutables y eternas; mientras que los sentidos son los encargados de ponernos en contacto con el mundo sensible, al que concibe como múltiple, cambiante y aparente.Nietzsche denuncia que la filosofía platónica menosprecia con estos planteamientos la vida del hombre al establecer como aspiración máxima la existencia en otro mundo más allá de éste donde nos encontramos.

Apartado2

En La verdad como simulacro vemos como en contraste con la posición adoptada por Parménides y Platón con respecto al conocimiento alcanzado por medio de los sentidos, Nietzsche defiende que los sentidos no nos mienten al mostrarnos un mundo sujeto al cambio e integrado por una multiplicidad de seres diversos. Nietzsche afirma que los sentido no nos engañan nunca. El error proviene, propiamente, de las interpretaciones que constituye la razón a partir de aquello que perciben los sentidos. Uno de esos errores es la consideración del ser como único, eterno e inmutable.Lo mismo se puede decir acerca del mundo de las ideas de Platón por tratarse de una realidad cuya existencia resulta indemostrable. Nietzsche concluye que no es posible aceptar más que el denominado mundo de apariencias. Al contrario de lo que venían defendiendo filósofos como Parménides y Patón, las verdades establecidas por medio de la razón son para Nietzsche “ficciones” “simulacros”. Entre esas ficciones se incluyen la esencia, sustancia, ser, alma, Dios, permanencia…de los que nada nos garantiza su existencia como no sea el poder seductor de la razón.

Apartado3.2

Nietzsche sostiene que los conceptos más importantes de la filosofía tradicional se originan a partir de engaños gramaticales o del lenguaje. El error se debe, según Nietzsche, a que el uso repetido y unívoco de las palabras nos induce a pensar que designan realidades fijas, inmutables e independientes del mundo que captamos mediante los sentidos.Si nuestra gramática fuese distinta, piensa Nietzsche, nuestra forma de entender el mundo sería también diferente. Por ello considera que solo la superación de los engaños que nos plantea la gramática nos puede permitir superar la concepción típica de la realidad carácterística de la filosofía tradicional. Nietzsche concluye afirmando que la forma de acercarnos a un mundo en continuo cambio, al devenir de las cosas, no puede producirse a través de los fosilizados conceptos de la filosofía tradicional, porque con ellos la deformamos, al negar su carácter dinámico.

Apartado5

Frente a la filosofía tradicional Nietzsche sostiene que la realidad está en continuo devenir creando y destruyendo continuamente nuevas formas. Afirma que hay en el universo un cúmulo de fuerzas cuyas sucesivas y complejísimas transformaciones ha dado lugar a todo lo real y sigue producíéndolo incesante: “este mundo, afirma Nietzsche- es una inmensidad de fuerza” . Nietzsche se sirve de la expresión “voluntad de poder» para referirse a la fuerza primordial que determina el curso de las cosas en el universo.

Apartado6

Descartada la división entre los dos mundos, la propuesta de Nietzsche consiste en platear un simulacro de doctrina que exprese la afirmación sin reservas de este mundo nos encontramos. Se trata de la ficción o simulacro del eterno retorno, mediante el cual manifiesta  su resuelta voluntad de aceptar el mundo presente con sus aspectos positivos o negativos. De acuerdo con esta ficción del eterno retorno: “Cualquier estado que este mundo pueda alcanzar lo habría alcanzado yo ya no una vez, sino un número infinito de veces. Nietzsche pretende, por un lado, excluir la idea de un “más allá” personal y, unido a ello, conseguir nuestra aceptación jubilosa de cada instante.                            
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