Mundo de las cosas

Share Button

Filosofía DE HERACLITO

Heráclito de Éfeso concibe el mundo como un proceso continuo de cambios. Su tesis fundamental radica en la afirmación del perpetuo fluir de todas las cosas: todo pasa, los humanos somos un proceso (n/c/r/m) igualmente el mundo vegetal (semilla, tallo, flor, fruto…) y todo el mundo físico (día y noche, estaciones…). Heráclito afirma el dinamismo. Pero este no carece de orden; al contrario, está gobernado por el fuego. El fuego es para Heráclito el arché de la physis: todas las cosas son llamas de un gran fuego. Las llamas, en movimiento, son procesos; pero el fuego, perdura. El fuego, alimenta todas las cosas; como voracidad destructora, como poder de disolución de formas, se alimenta de todas ellas. Para Heráclito ese continuo fluir universal se estructura como perpetua lucha de contrarios. Bajo los elementos contrarios se esconde una ley, que constituye un equilibrio de justicia universal. Si no hay lucha constante de opuestos, hay injusticia: se rompe la armónía o equilibrio de la lucha igualada entre contrarios en que consiste la vida del cosmos.

CONCEPTOS


Mundo inteligible:

 se capta sólo a través de la inteligencia, (razón). Es inmaterial, eterno e inmutable, y que contiene los arquetipos o modelos perfectos de todo lo que hay en el mundo sensible. Este último (MS) se apoya o fundamenta en el mundo inteligible en tanto, es un reflejo o imagen imperfecta de éste. El mundo inteligible es el de la auténtica realidad, el mundo verdadero; por contra, el mundo sensible es real solo en apariencia. En la concepción del mundo inteligible se proyecta con fuerza el influjo de Parménides: el movimiento que nos muestran los sentidos es apariencia falsa; la auténtica realidad es inmaterial, eterna e inmutable y no puede ser contemplada con los sentidos, sino con la inteligencia.

*idea:

La realidad de las cosas sensibles es una realidad aparente. La realidad de las Ideas, es la realidad auténtica. Cada Idea forma el modelo de perfección pleno de la clase de cosas a la que corresponda. La Idea no es un concepto, sino una realidad. Las Ideas son realidades absolutas, eternas, inmutables y universales. Las Ideas son absolutas por cuanto existen por sí mismas,( no perceptibles por los sentidos),son eternas, son inmutables, esto es, no cambian, puesto que al ser perfectas no necesitan cambiar en ningún sentido, las Ideas son universales, es decir, existe una sola Idea para cada clase de objetos o para cada cualidad.

*alma concupiscible:

Atribuir los deseos y pasiones al cuerpo resulta insatisfactorio ya que se trata de fenómenos psíquicos, no de fenómenos corporales.
Platón adoptó una visión más compleja sobre el alma humana, distinguiendo en ella tres partes: una parte racional (alma racional, razón), una parte irascible (alma irascible, ánimo), y una parte concupiscible (alma concupiscible, apetito)

En el apetito residen los deseos irracionales y la búsqueda de los placeres que, proyectándose sobre el mundo sensible, se oponen a la razón.

*anámnesis:

 Para Platón no sería posible llegar a conocer las Ideas si no las hubiéramos contemplado ya antes de nuestra existencia actual. Así pues, conocer no es sino reconocer, reavivar el recuerdo (anámnesis) de lo ya conocido. Todos los conocimientos racionales que podamos llegar a tener son anteriores a nuestra existencia actual. . La experiencia sensible proporciona la ocasión para recordar las Ideas que hemos olvidado por la uníón del alma con la materia, uníón que provoca el olvido en el alma. El conocimiento racional es entendido como un proceso de autoconocimiento en el que el alma obtiene de sí misma el saber que encierra.

TEXTO:


Las cosas de ahí arriba”: 
Las cosas de arriba son las cosas del exterior de la caverna, representan las realidades del mundo inteligible: entes matemáticos e ideas

el sol y la luz del sol”: 
De los reflejos de las cosas a las cosas mismas, y poco a poco a cosas de mayor luminosidad, está evolución representa el paso de las matemáticas a la dialéctica. Las cosas que hay fuera de la caverna representan las ideas, que están jerarquizadas, de tal modo que los astros del cielo representan las ideas más importantes (justicia, belleza). El mirar a cada una de estas cosas del exterior de la caverna representa la captación mediante la inteligencia de cada una de las ideas: la intuición (noesis) de cada idea.

4.2:


Las cosas de arriba son las cosas del exterior de la caverna, representan las realidades del mundo inteligible: entes matemáticos e ideas. Las sombras y todo reflejado en el agua corresponden a las realidades matemáticas, los entes matemáticos. El tipo de conocimiento que representa el mirar a estas sombras y reflejos en el agua es el conocimiento matemático (dianoia). De la misma manera que el liberado, al salir al exterior, debe ir acostumbrando la mirada primero en las cosas de menor intensidad luminosa, así quién se inicia en la episteme no puede de entrada comenzar con la dialéctica, sino que ha de irse acostumbrando a tratar con realidades inteligibles, que son mucho más verdaderas y claras que la sensible pero en un grado aún no máximo: los entes matemáticos. De los reflejos de las cosas a las cosas mismas, y poco a poco a cosas de mayor luminosidad: está evolución representa el paso de las matemáticas a la dialéctica. Las cosas mismas que hay fuera de la caverna representan las ideas, que como sabemos, están jerarquizadas de tal modo que los astros del cielo representan las ideas más importantes (justicia, belleza). El mirar a cada una de estas cosas del exterior de la caverna representa la captación mediante la inteligencia de cada una de las ideas: la intuición (noesis) de cada idea.

TEXTO

Todo el mito está recorrido por el contraste entre lo auténtico y lo aparente, entre el nivel de realidad y luminosidad objetivo de cada situación y el nivel de realidad y luminosidad percibido por el esclavo liberado. Ahora la situación es a la inversa: quién viene de la luz no podrá ver de inmediato al penetrar en la oscuridad y además tampoco desearás hacerlo. El desprecio que el filósofo siente por el pueblo es correspondido: los sofistas, los políticos demagogos, el pueblo en general no comprenden la verdadera naturaleza del conocimiento filosófico, y, lo rechazan. Esta situación podía esperar de beneficio para la polis en un régimen de gobierno democrático. El régimen ahoga la sabiduría de los ciudadanos filósofos y da voz y poder a la demagogia y a la ignorancia. ** Piensa Platón que estas palabras no son exageradas, toda vez que se refiere con ellas a la condena a muerte de Sócrates. Afirmaba Platón que a las ciudades griegas no les iría bien mientras no gobernarse en los filósofos, o bien mientras quienes gobernaron no se dedicarán a la filosofía

Share Button

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *