Metafísica y Teoría del Conocimiento en Santo Tomás de Aquino
El pensamiento de Santo Tomás de Aquino es una síntesis fundamental entre las ideas de Aristóteles y las creencias de la religión cristiana.
La Realidad y el Rechazo al Idealismo
Tomás de Aquino rechaza el idealismo platónico, pues sostiene que lo único que existe realmente son los individuos particulares del mundo sensible. Asimismo, aunque admite las causas y la visión teológica, rechaza el misticismo. Su enfoque es profundamente racional, concibiendo un Dios trascendente, todopoderoso, omnisciente y creador de todas las cosas a partir de la nada.
Esencia y Existencia
Para conjugar ambas partes de su pensamiento (razón y fe), recurrió a la distinción entre esencia y existencia (influenciado por Avicena y Maimónides).
Según Tomás, la esencia (lo que define cada cosa) está asociada a la potencia de ser. Por tanto, para que algo exista, es necesario que su esencia se actualice y se transforme en existencia (acto de ser).
Tomás, al igual que Agustín de Hipona, pensaba que todas las esencias están presentes en la mente divina. En el acto de la Creación, Dios decidió actualizar y traer a la existencia algunas de estas esencias.
Este razonamiento no se aplica a Dios mismo, ya que no es un ser compuesto. Su esencia consiste precisamente en existir. Por ello, Dios es un ser necesario, mientras que todas sus criaturas son contingentes.
La Jerarquía de las Criaturas
No todas las criaturas son iguales. La esencia de algunas de ellas está compuesta de materia y de forma, mientras que otras son únicamente forma y no materia (como los ángeles). Los seres humanos ocupan una posición especial, pues poseen un alma inmortal que aspira a la salvación. Por debajo de ellos se encuentran los animales, plantas y seres inanimados.
La Relación entre Razón y Fe
Ante la pregunta de qué hacer si los razonamientos de la filosofía no coinciden con las verdades de la religión, Santo Tomás establece una postura clara, diferenciándose de otros pensadores:
- Agustín de Hipona: Creía que la razón y la fe están unidas, apuntando a una única verdad.
- Otros (ej. Tertuliano): Afirmaban que la fe debe prevalecer sobre la razón.
- Santo Tomás de Aquino: Sostiene que razón y fe son dos fuentes distintas de saber. Ambas tienen validez e importancia, y cada una posee un ámbito propio.
Existen tres tipos de verdades:
- Verdades que solo se conocen por la fe (ej. el milagro de Jesús).
- Verdades que solo se alcanzan por la razón (ej. la ciencia).
- Verdades acerca de Dios a las que podemos llegar por ambas vías. Estas constituyen la Teología Natural, a la que pertenecen verdades fundamentales que Santo Tomás llama preámbulos de la fe.
Filosofía Política y Ley en Santo Tomás
La Ley Natural y la Sindicéresis
Santo Tomás distinguió la Ley Natural, cuyos preceptos derivan de la naturaleza intrínseca del ser humano. Estos preceptos se captan mediante la sindicéresis, que es la capacidad que nos indica la premisa básica de la conducta moral: hacer el bien y evitar el mal.
La Ley Natural es, a su vez, la manifestación de la Ley Eterna de Dios aplicada a los seres humanos. Tomás afirma que el ser humano es social por naturaleza y que el Estado debe ocuparse del bien común.
Formas de Gobierno
Al igual que Aristóteles, Tomás clasifica las formas de gobierno:
- Regímenes Justos: Aquellos cuyo objetivo es alcanzar el bien común (monarquía, aristocracia y democracia). La monarquía es considerada la mejor forma.
- Regímenes Injustos: Aquellos que anteponen el bien particular sobre el común (tiranía, oligarquía o demagogia). La tiranía es considerada la peor.
Relación entre Iglesia y Estado
Dado que los seres humanos tienen necesidades espirituales, es crucial determinar el papel de la Iglesia y el Estado. Ambas instituciones son necesarias y tienen ámbitos de actuación propios. Sin embargo, la Iglesia ocupa una posición predominante debido a su fin último (la salvación).
Para la convivencia social, el Estado elabora la Ley Positiva. Esta ley debe respetar los preceptos de la Ley Natural. Las leyes positivas que contravengan la Ley Natural no serán válidas, y en tales casos, lo correcto es la desobediencia.
Teología Natural: Las Cinco Vías de la Existencia de Dios
La existencia de Dios es un preámbulo de la fe que puede ser conocido tanto por revelación (Escrituras) como por la razón. Tomás de Aquino enfatiza la necesidad de demostrar racionalmente la existencia divina, ya que no se trata de un asunto evidente para todos.
Tomás distingue entre argumentos a priori (ej. San Anselmo) y argumentos a posteriori, que se basan en la experiencia sensible. Sostiene que, debido a que los seres humanos somos limitados, finitos e imperfectos, no podemos conocer la esencia divina de forma directa. Por lo tanto, debemos atenernos a los argumentos a posteriori e intentar conocer a Dios por analogía.
En la Suma Teológica, Tomás propone cinco pruebas distintas de la existencia de Dios, conocidas como las Vías:
Primera Vía: El Movimiento (Motor Inmóvil)
Todo lo que cambia o se mueve debe esto a otro ser. Es imposible que exista una cadena infinita de motores. Por lo tanto, es necesaria la existencia de un primer ser que provoque el movimiento y no sea movido por nadie: Dios.
Segunda Vía: La Causalidad (Causa Incausada)
Todo lo que sucede tiene una causa. Si bien los sucesos anteriores también han sido causados, es imposible que exista una cadena infinita de causas eficientes. Esta cadena debe tener un comienzo, algo que sea causa y no causado por nada: Dios.
Tercera Vía: La Contingencia (Ser Necesario)
Todos los seres que existen son contingentes (podrían no existir). Si todos los seres fueran contingentes, no existiría nada. No podemos aceptar una cadena infinita de seres contingentes. Debe haber un primer ser que no sea contingente, sino necesario, origen de todos los seres contingentes: Dios.
Cuarta Vía: Los Grados de Perfección (Ser Perfectísimo)
En el mundo observamos grados de perfección (belleza, bondad, verdad). Esto implica que debe haber un primer ser de perfección absoluta y origen de los demás grados de perfección: Dios.
Quinta Vía: La Teleología (Gobierno del Mundo)
Todo lo que existe en el universo persigue un propósito u orden (incluso los objetos inanimados). Para que estos objetos se dirijan hacia sus metas, se necesita un ser inteligente que ordene y regule el funcionamiento de lo que existe: Dios.
Ética Tomista: Eudemonismo y Ley Eterna
La Felicidad Suprema (Eudemonismo Cristiano)
Tomás de Aquino creía que el universo está ordenado según la Ley Eterna dictada por Dios (interpretación teleológica). El propósito último de la existencia humana es alcanzar la felicidad.
Su ética es eudemonista, similar a la de Aristóteles, pero con una diferencia crucial: Tomás sostiene que Aristóteles no consideró la dimensión espiritual. Por lo tanto, la felicidad suprema solo puede consistir en la contemplación de Dios, la cual únicamente se alcanza más allá de nuestra vida terrenal.
Para ser felices en este mundo, necesitamos una orientación terrenal, que se halla mediante la razón, identificando las tendencias naturales que forman la Ley Natural.
Preceptos de la Ley Natural
La Ley Natural se capta mediante la sindicéresis (capacidad natural para usar la razón). Esta nos indica la norma básica de la conducta moral: hacer el bien y evitar el mal.
Nuestra alma, dotada de libre albedrío, nos permite elegir. La razón nos ayuda a entender nuestras tendencias naturales:
- Tendencia animal: Reproducirse y formar una familia.
- Tendencia racional y social: Conocer la verdad y vivir en sociedad.
Las Virtudes
Siguiendo a Aristóteles, la virtud es un hábito formado por la repetición de actos buenos, consistente en la elección del justo término medio entre dos extremos. Tomás distingue tres tipos de virtudes:
- Virtudes Éticas o Morales: Asociadas a la relación con los demás (templanza, fortaleza y justicia).
- Virtudes Intelectuales: Relacionadas con el pensamiento (inteligencia, ciencia, sabiduría y prudencia).
- Virtudes Teologales: Añadidas por Tomás, vinculadas a la dimensión religiosa y espiritual del hombre (fe, esperanza y caridad).
Antropología y el Proceso de Conocimiento
Composición del Ser Humano
En la filosofía tomista, el ser humano, al igual que otras criaturas materiales, es un compuesto de esencia y existencia, y de materia y forma.
Cada persona es una sustancia única, en la que se distinguen:
- Cuerpo: La materia de lo que estamos hechos.
- Alma: La forma que nos convierte en seres vivientes y pensantes.
A diferencia de la interpretación aristotélica pura, Tomás sostiene que el alma humana individual es una sustancia imperecedera, creada por Dios, que posee una dimensión espiritual y aspira a la salvación eterna.
El Proceso de Abstracción
Tomás sostiene que conocemos los seres del mundo sensible gracias a nuestros sentidos. Sin embargo, para alcanzar el conocimiento universal, es necesario un proceso de abstracción (pasar de lo particular a lo general):
- Comienza con los sentidos.
- Precisa de la intervención de la imaginación y la memoria (que almacena las imágenes).
- Finalmente, el entendimiento compara las representaciones de individuos similares, eliminando los accidentes que los diferencian y extrayendo lo que tienen en común.
Siguiendo a Aristóteles, Santo Tomás diferencia entre:
- Entendimiento Paciente (en potencia): Recibe las impresiones.
- Entendimiento Agente: Responsable de abstraer la esencia común compartida por los individuos, permitiendo conocer el universal.
