Epistemologia de nietzsche

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Explicación


La filosofía de Nietzsche es una filosofía crítica, en la cual podemos diferenciar dos períodos: el primero es deconstructivo que viene sucedido del período constructivo. En 1872, con su primera obra, el nacimiento de la tragedia, nos da a conocer dos modos de vida en la cultura griega: el de Apolo y el de Dionisos. El primero representa lo racional, la luz, mientras que el segundo representa todo lo contrario; el pueblo griego supo mantener unidas estas dos formas de vida, pero con Eurípides, Platón y Sócrates comenzó la decadencia. Éstos inventaron otro mundo alternativo, como el de las ideas generando así dualidad; también ponían la razón por encima de la vida de modo que se producía una subordinación del mundo material sobre el mundo de las ideas; el alma sobre el cuerpo. Así, los síntomas de decadencia de ir contra la vida comienzan cuando Platón y Sócrates dividen la realidad en dos mundos, uno material, que es el aparente y otro ideal, que es el real. Influyendo en todo lo que fue la moral, la antropología y constituyendo el llamado nihilismo metafísico. Y es que, Nietzsche criticará todos los valores tradicionales propios de la cultura occidental y en concreto no estará de acuerdo con este tipo de nihilismo ya que niega todos los valores relacionados con la vida. Ya desde los presocráticos, casi todos los filósofos, excepto Heráclito, habían hecho Egipticismo, es decir, habían negado todo tipo de cambio, de devenir. Condenando al cuerpo, inventándose lo que debe estar bien o mal; pero esto no sólo fue obra de Platón ya que, con el cristianismo se agrandó esta decadencia; utilizando los mismos valores propios de una moral contrainstintiva, oponiéndose a los valores propios de la existencia del hombre. El pensamiento de Platón en el cristianismo se radicaliza. Con el cristianismo se tienen a dios com o única verdad, y frente al politeísmo este monótono- teísmo significará, frente a lo múltiple, a la libertad, etc., el deber, la obediencia y el castigo. Por ello llama al cristianismo la metafísica del verdugo. Todo ello unido también al nihilismo antropológico, un nihilismo que niega el placer, fomentando así una moral antinatural frente a la cual Nietzsche propondrá todo lo contrario, es decir la vida terrena. Por tanto, para Nietzsche el nihilismo metafísico podría verse desde tres puntos de vista: el antológico, el antropológico y el epistemológico. Toda esta decadencia, todo este nihilismo metafísico debe de tener un origen y para conocerlo Nietzsche se sirve de método genealógico. A través del cual lo busca intentando conocer el pasado desde el presente, sacando a la luz lo que permanece oculto, un método crítico que pretende encontrar el porqué de esa decadencia, es decir, el porqué de la primacía de loa moral contrainstintiva e intentar superarlo. Superar, por tano, conceptos como tiempo y verdad. Mientras que el tiempo en el cristianismo se concibe agustinianamente, es decir, sigue una dirección encaminada hacia una meta, donde Dios es el principio y fin de todo. Esta forma de concebir el tiempo siguió vigente a lo largo de la historia, una historia que se dejaba llevar por lo que se debía o no se debía hacer en función de esa meta, ese final. En el caso de egel era llegar al espíritu absoluto, y en el de Marx de llegar a la sociedad comunista. Esto representará el llamado nihilismo reactivo propio de la ilustración, que consiste en negar el valor del más allá, ya que había que centrarse en los valores del pueblo. Se produce una desvalorización de los valores supremos, lo cual lleva a la duda y desorientación. Frente a esta concepción del tiempo lineal, Nietzsche propondrá el tiempo como un eterno retorno. EN el que Nietzsche únicamente tiene en cuenta el pasado desde la perspectiva de cada individuo. Por lo tanto, la concepción del tiempo podría reflejarse mediante un anillo, en el que constantemente se repiten las mismas situaciones, es decir, para Nietzsche todos los momentos están dados por ello. Incluyendo los malos momentos, siguiendo de este modo el ideal de vida dionisiaca donde a pesar de lo malo y terrible de algunos momentos, debemos seguir viviendo de modo que asumamos que esto también forma parte de la vida. Unido al concepto del tiempo, Nietzsche, a través de su método genealógico, estudiará el origen del concepto de verdad. Mientras que platón y el cristianismo mantenían que la verdad era el mundo de las ideas, Nietzsche propondrá otra concepción de verdad intentando superar el dualismo y criticando así el nihilismo metafísico
Así, para él no existen dos mundos, sino únicamente uno, que es el mundo en el que vivimos y que es el que los filósofos consideraban aparente, un mundo en el que reina el cambio, la creación y la destrucción y que ya Heráclito nos dio a conocer con su pensamiento. Por tanto, la verdad depende de la perspectiva de cada uno de nosotros, por lo que la verdad no será absoluta, sino relativa. De igual modo, tampoco prevalecerá la razón sobre los instintos, admitiendo lo que realmente es la vida. Incluso el lenguaje debe ser un instrumento de la vida, y no lo que hasta ahora había mantenido la tradición occidental, en la cual el lenguaje era considerado como una representación de la realidad, una realidad falsa para Nietzsche porque se basaba en entidades absolutas y por lo tanto negadoras de la vida. Por ello, las palabras para Nietzsche no significan nada, de hecho, decir que una palabra puede aplicarse a varias cosas es un error, ya que no hay nada igual, todo es diferente. Lo que critica es, sobre todo, el lenguaje utilizado como instrumento de la verdad, condenando así la multiplicidad y el fetichismo del lenguaje. La gramática consiste en reglas del lenguaje, y éste consagra el error. Y es por ello que la gramática, esto es, el lenguaje es relativo y varía según la perspectiva de cada uno. Ante todas estas críticas Nietzsche propondrá la creación de nuevos valores. Desde su nihilismo postmetafísico ya no solamente negará los valores de la moral, religión y metafísica tradicional, sino que además propondrá la creación de nuevos valores como el vitalismo, perspectivismo y ateísmo. Esto lo vemos expuesto en la metáfora de Zaratustra, en la cual nos habla de 3 etapas. Ya desde platón hasta la ilustración se había utilizado la razón por encima de todo como símbolo de salida de la minoría de edad, tal y como decía Kant. Por ello su meta será la autonomía de la razón como algo absoluto. Para él, la razón estaba por encima de los sentidos llegando a concebir la dualidad entre el ser y el deber ser, y que más tarde Hegel llegaría a radicalizar. Ya que para él ser y deber ser son la misma cosa. Los dos son manifestación de la idea o espíritu absoluto. Y es que, Hegel mantendrá que todo lo real es racional afirmando que lo superior es lo que fundamenta a la inferior, es decir, el espíritu absoluto será la razón fundamentando lo irracional, algo con lo que Nietzsche no va a estar de acuerdo, ya que para él sucede todo lo contrario; por ello pondrá por encima del pensamiento de Hegel su concepción vitalista, aunque en realidad para Nietzsche no hay superior ni inferior, puesto que solamente hay una única realidad, la vida. Junto al vitalismo también se haya valores como el perspectivismo y el ateísmo. Frente a lo que ya el platonismo defendía el hombre llegará a la verdad cuando conozca el mundo de las ideas, ya que el mundo aparente representaba el error. Y encontramos una última representación de eso en el positivismo, cuyo fundador fue Comte. Para el positivismo la verdad se alcanzará cuando se deje de lado la teología y la filosofía y se alcance el mundo de los hechos particulares, manteniendo la dualidad entre mundo subjetivo y mundo objetivo. Como ya hemos visto, Nietzsche criticará todo tipo de dualidad, e incluso se opondrá al positivismo ya que no cree en ninguna clase de objetivismo; también defenderá que no hay hechos sino interpretaciones, por lo que no existirá el dualismo entre verdad y error. Así, lo que para Platón y los cristianos era la verdad, para Nietzsche no será más que una ilusión, un instrumento, que los humanos utilizan ante la inseguridad de la vida. De este modo, frente a la voluntad que representa el Dios de los cristianos, que es una voluntad de ficción Nietzsche propondrá la voluntad de poder, es decir, una voluntad de afirmación de la vida que acepta la irracionalidad, la contradicción, la limitación de nuestra existencia. No se trata de querer sino de llegar a ser más. Y será por medio de la voluntad de poder como proclamará la muerte de Dios. Tras la muerte de Dios surge un hombre nuevo, el ultrahombre, el cual no creerá en ningún valor supremo. Será fiel a los valores de la vida, ya que él no propone vivir sin valore, sino superar los valores tradicionales característicos de la cultura occidental.
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