Elementos de la accion filosofia

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Los elementos de la acción:


para que se produzca una acción es preciso que ocurran al menos los siguientes elementos:

Intención:

si observamos la conducta de las personas, nos damos cuenta de que tienen tendencia a hacer algunas cosas. La inclinación puede ser inconsciente: no me doy cuenta de que tiendo a ir por la sombra; o bien consciente. Y en este segundo caso, puede ser: Espontanea: cuando algo me pasa aunque yo no me lo proponga, como tener hambre. Asumida conscientemente: como comprarte un libro.

Fines y medios:

Los fines y medios de una acción son los deseos que nos proponemos realizar de un modo consciente y explicito. Puedo desear racionalmente que se acaben las guerras y, sin embargo, no puedo hacer nada al respecto. Por otra parte, puedo proponerme cosas que no deseo directamente, como tomar un medicamento desagradable, porque es un medio para lograr la salud, que si deseo. Una acción se califica y evalúa en función tanto de los fines propuestos como de los medios utilizados. Las acciones humanas se realizan por un fin y para alcanzarlo requieren unos medios.

Consecuencias:

 En una acción cabe distinguir diversas fases. La primera consiste en concebir la intención que pretendemos, el resultado de una acción es el estado final del proceso que implica. En principio, a un sujeto puede imputarse tanto el resultado querido de sus acciones como las consecuencias previsibles. De las consecuencias imprevisibles, por el contrario, no puede responsabilizarse a las personas, salvo que sean culpables de su ignorancia, es decir, que debieran haberlas previsto.

Sentido:

El sentido de una acción es lo que nos permite comprender por qué ocurre y por que se ha desarrollado de un modo y no de otro. Comprender el sentido de las acciones exige conocer los símbolos y las creencias, y eso nos lleva a la vida de las personas, a las tradiciones en las que viven.

Saber teórico y saber práctico:

Saber teórico: es propio de la razón contemplativa o científica, tiene por objeto aquellos seres cuyos principios no pueden ser de otra manera. Saber práctica: es propio de la razón calculativa o deliberativa se ocupa de aquellos seres cuyos principios si pueden ser de otro modo.

Saber moral y saber técnico:

se diferencian entre sí: por sus fines: el prudente es el que realiza acciones buenas en sí mismas y, por tanto, no las hace por un fin distinto de ellas. El técnico produce objetos, con los cual la acción de producir es medio para obtener un fin distinto de ella misma. Por el tipo de virtud: quien es capaz de producir objetos bellos o útiles posee la virtud de la técnica; quien sabe actuar bien posee la virtud de la prudencia. Por el tipo de bien: La técnica produce bienes particulares mientras que es prudente quien organiza el conjunto de su vida para conseguir la felicidad.


 religion  derecho moral
 quien promulga el mandato dios el poder legislativo legimitado para ello la persona misma
 destinatarios del mandato todas las personas los miembros de la comunidad politica la persona de cada cual
 ante quien se responde ante dios ante los tribunales ante si mismo
 de quien se puede esperar obediencia de los creyentes de los obligados por el pacto politico de todas las personas

¿Hay valores universales?:


Los valores, normas y costumbres, cambian según las épocas, las culturas y los grupos de modo que parece imposible hallar valores comunes. Podemos entender que en la Edad Antigua la esclavitud no se considerase inmoral, porque se tenía una idea distinta del ser humano. Ante esta situación nos preguntamos: ¿es moral algo, como se dice a menudo, o ciertos valores morales valen para todos?

El relativismo moral:


el relativismo moral consiste en afirmar que los principios de lo justo y de lo bueno solo podemos encontrarlos en el interior de cada grupo determinado y solo podemos encontrarlos en el interior de cada grupo determinado y solo valen para él, pero no para todos los seres humanos. Hoy el relativismo sigue presente en las siguientes posiciones: relativismo cultural, contextualismo y etnocentrismo.

El escepticismo:

no podemos encontrar ningún criterio para preferir unas opciones u otras, ninguna es mejor, y es imposible distinguir realmente entre lo justo y lo injusto.

El subjetivismo:

es imposible llegar a ponerse de acuerdo con razones, nos capacita para adaptar los medios adecuados a los fines que nos proponemos.

El emotivismo:

El emotivismo nació en el siglo XVIII, especialmente con la obra de David Hume. Expresa sentimientos o emociones subjetivas e influir en los interlocutores para provocar en ellos la mismo actitud del que habla.

El emotivismo:

El emotivismo nació en el siglo XVIII, especialmente con la obra de David Hume. Expresa sentimientos o emociones subjetivas e influir en los interlocutores para provocar en ellos la mismo actitud del que habla.

La conciencia moral:

es la forma de percatarse de que unas formas de vida, valores o principios son más humanizadores, moralmente mejores, que otros; es, pues, en primer lugar, la capacidad de captar los principios por que distinguimos entre lo moralmente bueno y malo. La conciencia realiza también esta segunda función, la de formular juicios prácticos. La mejor forma de comprender lo que exige un principio moral es tratar de aplicarlo. La conciencia cumple una tercera función que es la función autocritica: actúa como juez.

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