Introducción al Pensamiento de René Descartes
René Descartes es un científico mecanicista que mantiene una vinculación a los dogmas; es decir, a las verdades que no se pueden negar, como la existencia de Dios y la inmortalidad del alma.
El Punto de Partida: La Duda Metódica
Centrándonos en Descartes, el punto de partida es la duda metódica. El criterio de verdad de Descartes es la evidencia: lo verdadero es lo indudable a la razón. El modelo de ciencia de su filosofía son las matemáticas.
El punto de partida de Descartes lo lleva a unas evidencias fundamentales:
- Primera: Pienso, luego existo.
- Segunda: Somos una sustancia que piensa.
- Tercera: La existencia del ser perfecto, Dios.
- Cuarta: El objetivo de la ciencia mecanicista es descubrir que el mundo está ordenado.
El Paso de la Filosofía Antigua a la Moderna
A continuación, hablamos sobre el paso de la filosofía antigua a la moderna. El objetivo de la filosofía moderna es evitar el error. Descartes parte del punto de partida de que lo verdadero es lo evidente a la razón, al igual que lo indudable.
El Método: Aplicación de la Duda
El método que utiliza Descartes es la aplicación de la duda. Dudamos de:
- Las costumbres: Son las que cambian con el tiempo y con las culturas (por ejemplo, las leyes, la moral, las tradiciones, etc.). Pongamos el ejemplo de las tradiciones: Descartes tiene que dudar de todo lo moderno y actual; hay que dudar de todo lo que creemos y rechazar todo aquello de lo que sea posible dudar.
- Los sentidos: Nos ponen en contacto con el mundo material. Por lo tanto, según Descartes, se ponen en duda porque no son fiables y nos engañan. El conocimiento proporcionado por los sentidos es probable, y lo probable no es lo absolutamente verdadero. Lo probable es altamente dudoso y no se le debe conceder más credibilidad que a lo falso. Por ejemplo, al ver las cosas a distancia, vemos desde lejos una torre cuadrada que luego descubrimos que es redonda.
- La certeza en el uso de la razón: La certeza es subjetiva. En las operaciones matemáticas y lógicas, existe la misma posibilidad de error que de verdad. Por ejemplo, si hacemos una operación matemática, nosotros creemos que está bien, pero puede venir el profesor y corregirte; sin embargo, él también se puede equivocar y viene otro y te corrige. Descartes dice que, a veces, usando la lógica con tres verdades, esta te puede llevar al error. No hay que fiarse porque te pueden engañar.
- Los contenidos de la mente: Son dudosos porque hay una indistinción entre la certeza del sueño y la certeza de la vigilia. De lo que tú sueñas, nunca podrás fiarte. Tenemos sueños tan vivos que los sentimos como reales y solo al despertar descubrimos que es un sueño. Esto nos permite pensar que las percepciones sobre nuestro propio cuerpo no son más que representaciones del sueño. Por lo tanto, esta duda nos lleva a rechazar la seguridad sobre la existencia de nuestro propio cuerpo y del mundo material.
- La duda racional: Es el argumento del genio maligno o del «Dios engañador». Por ejemplo, si nosotros creemos en Dios, creemos que Dios posee estos conocimientos y siempre tiene razón; pero podría ser un «diseñador» que nos hace creer en algo erróneo. En lo que tenemos que creer es que Dios es la causa de nuestras ideas (virtuales) y no de lo cierto (verdadero). Si a la razón la dejas sola, llegas al escepticismo radical; es decir, no se puede saber nada con seguridad.
El Cogito, Ergo Sum
A continuación, el Cogito, ergo sum para Descartes es una verdad inmediata conocida por la intuición. Es una experiencia única en la que se capta de forma inmediata la relación necesaria entre el pensar y el ser: la simultaneidad necesaria entre pensamiento y existencia. Es la primera verdad que posee las dos características esenciales de toda verdad evidente: la claridad y la distinción.
Pero, además, es algo más que la primera verdad; es también el modelo de toda verdad. Con el Cogito se descubre la primera verdad y también el criterio general de certeza.
Profundización en las Evidencias de Descartes
Por último, vamos a profundizar en las evidencias de Descartes:
- Primera evidencia absoluta: Si dudo, pienso; y si pienso, existo. Se supera el escepticismo, pero se incurre en el solipsismo; es decir, solo estar seguro del pensamiento propio.
- Segunda evidencia: Solo hay una sustancia personal; no hay evidencia de que exista la sustancia extensa.
- Tercera evidencia: La verdad consiste en la visión clara y distinta. Lo indudable es aquello de lo que es imposible pensar lo contrario; son verdades de razón. Por ejemplo: «el triángulo tiene tres lados» es indudable.
- Cuarta evidencia: Descartes dijo: «Tengo ideas de lo imperfecto, de las que yo puedo ser el origen. Sin embargo, tengo la idea del ser perfecto». Es la existencia de Dios. Su origen no puede ser ni la nada, ni yo (que soy imperfecto), ni los sentidos. Existen tres argumentos:
- El origen de la idea platónica.
- El argumento ontológico: el ser perfecto tiene que existir.
- Si es necesario o no causado: los seres causados dicen que tiene que haber una primera causa, y esa es Dios.
El conocimiento de los seres como dependientes es el indicio de la existencia de un ser primero no dependiente, la primera causa de todo. El ser perfecto debe ser pensado como: eterno, todopoderoso, omnisciente, bondadoso y existente.
- Quinta evidencia: La existencia del mundo. El ser perfecto es la garantía de la existencia de las demás almas y del mundo físico, la sustancia extensa. Dios es la garantía del mundo físico y este es el mejor de los mundos posibles. Es una maquinaria perfecta que se puede conocer por medio de la ciencia mecanicista. Descartes pone a Dios como el orden del mundo para llegar a la ciencia mecanicista y evitar ser perseguido.
