El paso del mito al logos: Filosofía y sus interrogantes

El paso del mito al logos

La filosofía es el saber que históricamente se ha encargado de intentar encontrar una respuesta a los llamados eternos interrogantes, cuestiones que los humanos nos hemos planteado desde que adquirimos conciencia de nosotros y nuestro entorno. Distinguimos seis tipos de interrogantes dependiendo de su dimensión, es decir, el campo de la filosofía que traten.

De dimensión cosmológica

Plantean cuestiones acerca del funcionamiento de la naturaleza y su origen. ¿Cuál es el origen del universo?

De dimensión ontológica

Plantean cuestiones acerca de la realidad y la existencia. ¿Qué es la realidad? ¿De qué se compone?

De dimensión gnoseológica o epistemológica

Plantean cuestiones relacionadas con el conocimiento de la realidad. ¿Qué maneras de conocer hay?

De dimensión antropológica

Plantean cuestiones sobre el hombre y su naturaleza. ¿Qué es el hombre? ¿Cuál es su esencia natural?

De dimensión moral o ética

Plantean cuestiones sobre la ética o la moral humana. ¿Qué es la felicidad? ¿En qué consiste la virtud?

De dimensión social y política

Plantean cuestiones sobre la sociedad, su estructura y su convivencia. ¿Por qué los humanos vivimos en sociedad? ¿Cuál es la mejor forma de gobierno?

Los humanos comenzamos a filosofar porque nos asombramos de los fenómenos de la naturaleza, lo que despertó en nosotros un deseo de saber (etimología de filosofía), de explicar aquello por lo que nos asombrábamos. Los orígenes espaciotemporales de la filosofía se encuentran en las costas de Jonia, en Asia Menor, concretamente en Mileto (donde nació Tales), alrededor de los siglos VI y VII a.C. Los primeros filósofos, que para denominarse como tal efectuaron lo que se denomina paso del mito al logos, es decir, pasaron de basar su conocimiento en la mitología (mito) a basarlo en saberes racionales (logos).

Diferencia entre mito y logos

Mientras que el pensamiento mítico se basaba en la explicación, a través de medios mágicos o divinos y personajes fantásticos, de fenómenos naturales que muchas veces ocurrían, según la mitología, de manera azarosa o irracional, el pensamiento racional o “logos” se basaba en la razón para explicar los sucesos del entorno, usando la argumentación como base. También sostenía que había una ley regidora del universo que el hombre podía llegar a comprender mediante el uso de la razón. Con esto, se elimina la aleatoriedad de los sucesos. Asimismo, cabe resaltar que el pensamiento racional ya no se transmitía de generación en generación como el mito, sino que exigía pruebas y razones objetivas para llegar a conocer algo realmente con certeza.

Circunstancias de la aparición de la filosofía y etapas principales

● La escarpada e infértil orografía griega obligó a sus pobladores a viajar en busca de la fortuna, lo que hizo que se produjera un intercambio cultural con varias civilizaciones, especialmente con Oriente Próximo, factor que influyó en el posterior desarrollo y enriquecimiento de la filosofía griega.

● Al no existir ni una religión ni una autoridad religiosa en Grecia, el pensamiento racional o filosófico no encontró obstáculos para expandirse y desarrollarse rápidamente.

● Gracias al desarrollo comercial y artesanal de los siglos VII y VI a.C, Grecia pasó de ser un país principalmente agrario a ser un país organizado alrededor de las grandes urbes, donde se desarrollaron políticas democráticas flexibles, circunstancia que permitió la libertad de expresión del ciudadano.

● La suma de todas las circunstancias anteriores más la existencia de una enorme inteligencia, un desmedido amor al diálogo y un gran interés por conocer la verdad en algunos griegos (genio griego), motivó la aparición de la Filosofía.

Etapas de la filosofía griega

Momentos y siglo

Denominación

Ocupación

Exponentes

I

VI-V a.C.

Fª cosmológica

Averiguar qué es la naturaleza y el universo

Tales, Anaximandro,

Anaxímenes, Heráclito,

Parménides

II


V a.C.

Fª antropológica y social

Indagar sobre qué es el hombre

Sócrates, Protágoras,

Gorgias

III

IV a.C.

Fª globalizadora

Inquirir el qué de todo

Platón, Aristóteles

IV

III-IV a.C.

Fª de la conducta sabia

Busca la manera de llegar a ser feliz

Pirrón, Epicuro,

Séneca

Los presocráticos

Los filósofos presocráticos tienen todos una temática común, la explicación racional de la naturaleza como única realidad. Aristóteles los llamó físicos. Sus interrogantes sobre la naturaleza son su causa, su origen y su esencia. Estos filósofos presocráticos, los primeros en el marco geográfico griego, se denominan así por dos razones:

En primer lugar, porque en su mayoría son previos a Sócrates. No obstante, cabe mencionar que algunos como Demócrito y Anaxágoras son coetáneos de Sócrates y no anteriores.

En segundo lugar, fueron ellos los encargados de allanar el camino de Sócrates para que este pudiera desarrollar su filosofía, con la que inició el período de esplendor de la filosofía griega, todo esto a pesar de tratar asuntos muy diferentes a sus predecesores.

1. Características de los filósofos presocráticos

Los filósofos presocráticos se caracterizaron por su interés en el tratamiento de una temática centrada en el universo, cuyos orígenes y naturaleza pretendían encontrar, y la consideración de la filosofía como un conocimiento que tenía por finalidad la búsqueda de la verdad, tomada con la definición de desocultamiento de lo que estaba encubierto, vedado por las apariencias, siendo esto la esencia de las cosas.

2. Principales pensadores de la filosofía presocrática

· Monismo: Tales, Anaximandro, Anaxímenes, Heráclito y Parménides.

· Dualismo: Escuela pitagórica.

· Pluralismo: Empédocles, Anaxágoras y Demócrito.

3. Monismo; Definición y exponentes

El monismo dinámico postula la existencia de una sola realidad, aunque esta no excluye el cambio o la pluralidad dentro de la misma. La diversidad de las cosas se origina por las transformaciones que el principio único sufre.

Tales de Mileto

Tales de Mileto fue el primer filósofo presocrático de la historia, y se considera que con él nació la filosofía como tal. Filósofo, matemático y astrónomo, fue uno de los siete sabios de la Grecia Antigua. Para él, el

● El agua es un elemento indispensable para la vida

● El agua, en cualquiera de sus tres estados, recorre el ciclo completo de la naturaleza.

Si bien esta hipótesis cumplía el principio del arjé, fue posteriormente rechazada por ser el agua un elemento concreto, y no algo inconcreto como lo que se especulaba que era el arjé. Sin embargo, esto sirvió para diferenciar las apariencias de las realidades.


Anaximandro de Mileto

Anaximandro propuso que el arjé es aquello que está indeterminado (apeiron), postulando así que el origen de la realidad viene de lo indeterminado. Lo apeiron es divino y está eternamente activo, dando origen a la materia, que es ilimitada e indeterminada, y encuentra en sí misma numerosas contraposiciones (lo frío, lo caliente…), en las que una de las partes triunfa. Estos excesos de una de las partes son borrados con el tiempo.

La cosmología de Anaximandro explicaba la formación del cosmos mediante un proceso de rotación que separaba lo caliente de lo frío. El fuego ocupaba la periferia del mundo y podía contemplarse por las estrellas. La tierra, fría y húmeda, ocupaba el centro. Los primeros animales surgieron del limo calentado al sol, que del agua pasaron a la tierra. Los primeros humanos, según Anaximandro, descendieron de los peces.

Anaxímenes de Mileto

Anaxímenes, discípulo de Anaximandro, volvió a concebir el arjé como algo determinado, en este caso, el aire. Para justificarse, argüía lo siguiente:

● El aire es un elemento indispensable para la vida.

● El aire, gracias a los procesos de rarefacción y condensación, podía arder como el fuego al calentarse y ser primero viento, luego nubes, lluvia, tierra y piedras al enfriarse.

Por lo tanto, toda diferencia de cualidad entre cualquier cuerpo es una diferencia en la densidad del aire del que están compuestas. Coincide con la tradición homérica del alma como un soplo de vida, aire.

Heráclito de Efeso

Heráclito de Efeso sostiene que el mundo se basa en un constante flujo y devenir, en un cambio continuo, en el que los objetos que conforman la realidad están en movimiento continuamente. Para él, el fuego es el arjé, dado su dinamismo y movilidad, y el logos, una constante lucha de contrarios que creaba armonía en el cosmos. La filosofía de Heráclito se basa en su máxima “la vida es un río”.

4. El dualismo de la escuela pitagórica

La escuela pitagórica (que más bien fue una secta con costumbres esotéricas2) fue fundada por Pitágoras de Samos (Jonia), nacido en el 570 a.C. En el plano antropológico, los miembros de esta creían que el hombre era un ente de naturaleza dual, formada por dos partes; la espiritual, compuesta por el alma, y la material, compuesta por el cuerpo. Los pitagóricos consideraban que el cuerpo, de naturaleza mortal, era la cárcel del alma, considerada inmortal y de naturaleza divina, que aspiraba a liberarse del cuerpo. También apoyaban la idea de la transmigración o reencarnación de las almas, inefectiva si no se llevaban a cabo ciertas costumbres durante la vida, como el ayuno, el silencio o el trabajo intelectual.


En cuanto a su visión cosmológica, destaca su visión del mundo como un todo ordenado y armónico (kósmos, término antitético de kaos), siendo esto así gracias a la naturaleza matemática de la realidad. Consideraban que el arjé era el número, constituidos por el par y el impar. Este corpus teórico se basaba en los descubrimientos que hicieron tomando como base la armonía y proporción matemática de la música. Creyeron que todos los seres son formulables matemáticamente y supusieron que los principios de las matemáticas son también los principios de la naturaleza.

Los pitagóricos son considerados dualistas porque a partir de estos los principios numéricos par e impar consiguieron establecer una tabla de categorías de oposiciones entre ambos términos. Asimilaron todo lo positivo a lo uno, lo limitado a lo impar, y todo lo que es negativo, a lo par.

5. Monismo fijista

El defensor del monismo fijista es Parménides de Elea, que basa su filosofía sobre el arjé en el Ser. Para Parménides, el universo no ha tenido un origen, sino que ha existido siempre. El sentido del mundo, para Parménides, ya está dado, y este es inmutable. Todo ha existido siempre, y aquello que no existe no puede hacerlo (ser). La multiplicidad y diferencia del universo son ilusiones, puesto que lo único verdadero es aquello que ha existido siempre y se mantiene invariable. Se infiere, por lo tanto, que no existe el no Ser.

La máxima por excelencia de Parménides, “todo lo que es, es, y todo lo que no es, no es” ilustra a la perfección su pensamiento. Las características del Ser de Parménides son las siguientes:

Es unitario: Parménides niega la multiplicidad y el cambio. Solo existe aquello que no es más que “uno”, cualquier cosa que se diferencie no es, por ende, no existe.

Es inmutable: Al negar la idea del cambio, Parménides le atribuye la inmutabilidad al Ser. Este no puede ser diferente a lo que ya es, porque esto implicaría dejar de ser. Esto es una antítesis del pensamiento de Heráclito, que afirma que todo fluye.

Es indestructible: Si el Ser deja de ser, ya no es. El ser es indestructible.

Es ingénito: así como el ser no tiene un final, no tiene un principio. Esta cualidad hace referencia a que el ser no puede ser generado, ha existido siempre.

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