Cosmovisión científica

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1. ¿Qué es una cosmovisión?
La filosofía, según Aristóteles, surgíó del maravillarse ante la naturaleza, ante la φύσις (physis): tras el Aparente caos de los fenómenos que observamos, de lo siempre cambiante, tal vez debía de esconderse Un orden preciso, matemático: la ley a partir de la cual se pueda explicar la naturaleza. Los primeros filósofos occidentales, aquellos que iniciaron, según dice la tradición, a partir del siglo VI a. De C., el paso del mito al logos, se maravillaron ante la gran diversidad de objetos de toda clase Que contemplaban ante sí. Se plantearon si quizá podía suceder que todos ellos no fueran otra cosa que Formas distintas de manifestarse uno o varios elementos fundamentales. Y, de este modo, intentaron Dar una respuesta a la pregunta acerca del origen y constitución del cosmos. Trataron de determinar el “principio” (arché) último y eterno del que todo procede y del que todo se compone. Y la gran Novedad es que ya no buscaron este principio en realidades antropomórficas (los dioses), sino en lo Que llamaron “naturaleza” (physis). Pero este interés por la naturaleza y el deseo de explicar su funcionamiento está también, Naturalmente, presente en las demás culturas o civilizaciones, aunque no siempre todas ellas hayan Elaborado explicaciones de carácter filosófico o científico para darles respuesta. Así ocurre con Antiguas civilizaciones ya desaparecidas, en las que, de generación en generación, se transmitían Historias y relatos que hacían referencia al origen del cosmos y al vínculo existente entre el ser Humano y el mundo.
Conocer estas concepciones nos ayuda, tal vez, a tomar conciencia sobre nuestras propias creencias Acerca del universo:
¿cómo se ha formado el mundo que nos rodea? ¿cuál es la estructura del Universo? Asimismo, podemos preguntarnos de qué modo se han formado estas ideas y si han Permanecido igual desde la Antigüedad o bien se han ido transformando. Para hacer referencia a este Conjunto de ideas sobre el mundo que comparten los habitantes de una misma civilización, cultura o Sociedad se recurre a la noción de cosmovisión. El término cosmovisión proviene de la palabra griega cosmos, cuyo significado es belleza, armónía, Orden. Se empleaba en la Antigüedad para referirse al universo, entendido como una totalidad Ordenada. Por lo tanto, cosmovisión, como sugiere la palabra, significa simplemente “visión del Universo”, que puede cambiar según la cultura o la época. Así, este término alude al conjunto Sistemático de creencias y concepciones que influyen en la manera de percibir la realidad de un grupo De personas. Las primeras cosmovisiones que aparecieron tenían un fundamento mítico.

– Cosmovisiones míticas Resulta evidente que el interés por el mundo natural y los fenómenos celestes es anterior a la filosofía Y a la ciencia y puede rastrearse hasta varios miles de años antes de que los humanos aprendieran a Escribir y leer. En la prehistoria, los moradores de las cavernas sabían cómo comunicarse por medio De imágenes, como sabemos gracias al arte rupestre encontrado en las cuevas de Lascaux en Francia o En la cuevas de Altamira en España, por ejemplo. Tal vez ese arte rupestre tenía un significado Astronómico: los bisontes de Altamira podrían estar representando constelaciones del firmamento. Si Es así, esto es una prueba de que ya hace más de diez mil años el Homo sapiens sentía asombro ante el Universo. Otra prueba de diferente tipo, y relacionada con un período posterior en la cultura prehistórica, es la Que ofrecen los enormes conjuntos de piedras -megalitos- que se encuentran en muchos lugares de Europa. Especialmente en Gran Bretaña, y que datan aproximadamente del 3500 a. De C. El más Famoso es Stonehenge, en el sur de Inglaterra. ¿Con qué propósito fue construido Stonehenge? No se Sabe todavía con certeza, pero se acepta hoy generalmente que en parte servía para fines astronómicos, Que era un templo astronómico, un enorme observatorio. Los antiguos egipcios concebían el mundo como dividido en tres partes: la Tierra plana, en el centro, Dividida por el Nilo y rodeada por un gran océano; encima de la Tierra se encontraba el cielo, Sostenido por cuatro soportes. Debajo de la Tierra estaba el submundo, llamado Duat, donde estaban Las cosas ausentes del mundo visible, ya fueran personas fallecidas o el Sol después de haberse Hundido por debajo del horizonte. La cosmología mesopotámica fue esencialmente una historia mitológica, la cual guarda similitudes Con la contada en Egipto: el universo estaba gobernado por tres dioses, cada uno de ellos con su Respectivo dominio. El cielo era gobernado por Anu; la Tierra y las aguas a su alrededor y por debajo De ella estaban gobernadas por Ea; y Enlil era el gobernante del aire que había entre ambos. El Universo mesopotámico también incluía un submundo, gobernado por un Dios o una diosa. Las civilizaciones mesopotámicas llegaron a poseer una astronomía sofisticada. Por eso sorprende que La imagen del mundo de los babilonios siguiera siendo mitológica y que su astronomía matemática Apenas tuviera impacto en su cosmología. La astronomía y la cosmología egipcia y babilónica influyeron en alguna medida en el pensamiento Griego posterior y, de este modo, se vinculan con la tradición europea, de la cual acabaría surgiendo, Más adelante, la cosmología científica. Pero, por supuesto, hubo otras muchas culturas antiguas , y También éstas poseían sus concepciones acerca del universo.  
Cosmos aristotélico: Con respecto a la forma de la Tierra, la información que nos aportan los sentidos hizo creer a los Primeros filósofos que ésta era plana y que se encontraba rodeada por el océano. Pero no tardaron en Aparecer escuelas y comunidades, como la pitagórica, que ya en el siglo V a. C., aproximadamente, Habían deducido que la Tierra era esférica gracias a una serie de observaciones. Por ejemplo, que al Alejarse un barco de la costa lo primero que dejamos de ver es el casco y lo último las velas, lo cual Solo puede explicarse si la Tierra es esférica. Además, los eclipses lunares permitían comprobar que la Sombra que proyecta la Tierra sobre la Luna tiene un contorno circular. Por otro lado, los cielos: Una explicación de los cielos acorde con las concepciones culturales y religiosas de los griegos debía Cumplir estas carácterísticas: ● El movimiento de los cuerpos celestes debe ser circular, pues este es el movimiento más Perfecto y, por lo tanto, el que corresponde a seres divinos como los astros. ● Se ha de considerar que la Tierra está inmóvil en el centro del universo, pues es lo que la Observación cotidiana parece mostrar (parece que nosotros permanecemos estáticos y que el Universo está organizado en torno a nosotros) ● El universo se entiende como limitado, en el extremo más alejado de la Tierra, por la esfera de Las estrellas fijas (como una bóveda o cúpula en la que se encuentran incrustadas las estrellas. Esta imagen del mundo es la más apropiada si hacemos caso a nuestros sentidos, pues vemos moverse El Sol, la Luna y las estrellas, y nada parece indicar que es la propia Tierra la que se está moviendo. Sin embargo, esta concepción conllevaba algunos problemas. El más grave es el llamado “problema De Platón” Fue un discípulo de Platón llamado Eudoxo (408-355 a. C.) quien buscó una solución a este problema: Construyó un sistema de esferas concéntricas rotatorias que daba cuenta de muchas de las Carácterísticas observadas de los cielos: la teoría de las esferas homocéntricas. Se trataba de un Complejo sistema de 27 esferas con un centro común que coincidía con el centro de la Tierra (por eso Se llaman esferas homocéntricas). Estas esferas eran cristalinas y transparentes, se encontrabanconcatenadas unas dentro de otras, como si se tratara de muñecas rusas y, además, cada una de ellas se Movía sobre sí misma con un eje de rotación diferente. Y con ampliaciones y algunas modificaciones este modelo Fue adoptado por otros personajes posteriores, entre los que destacó Aristóteles, lo que convirtió a la Teoría homocéntrica en la visión filosófica sobre la forma general del Universo por casi dos milenios. Aristóteles (384-322 a. C.) concibió el cosmos como un todo organizado en dos mundos de distinta Naturaleza: el mundo sublunar o terrestre y el mundo supralunar o celeste

Mundo sublunar o terrestre


Es el mundo que habita el ser humano: la Tierra. Según Aristóteles, tiene forma esférica, es muy Reducida y ocupa un lugar central en el universo. Este mundo está limitado por la esfera de la Luna, la Cual constituye el límite entre las dos regiones: sublunar y supralunar. El mundo sublunar está constituido por cuatro elementos:
tierra, agua, aire y fuego. Cada uno de ellos Tiene un lugar que le es propio en el universo. Si estuviesen en estado puro, se organizarían en esferas Concéntricas en el siguiente orden: la tierra en el centro, encima el agua, luego el aire y, por último, el Fuego. Estos cuatro elementos tienden de manera natural a recobrar esta posición, por lo que les Caracteriza un movimiento natural de carácter rectilíneo, el cual se da en sentido descendente (la tierra Y el agua, por ser más pesadas) y ascendente. Este movimiento El que produce la mezcla de los elementos y, por tanto, provoca que se generen y corrompan los Cuerpos
Mundo supralunar o celeste Es el mundo que está más allá de la esfera de la Luna y que tiene su límite en la esfera de las estrellas Fijas. Más allá de esta no hay nada. A diferencia del mundo sublunar, el mundo supralunar se Compone de un quinto elemento: el éter. Se trata de un elemento de naturaleza divina: es perfecto, Inalterable y sin peso Estas esferas existen realmente y están compuestas de éter. Cada esfera se mueve con un movimiento circular uniforme, lo que produce como resultado los complicados movimientos de los planetas. ¿cuál es la causa del movimiento circular uniforme de las esferas de éter? Aristóteles, Para responder a esta pregunta, postula la existencia de un Primer Motor Inmóvil, causa final de todo El movimiento que se produce en el universo. De ello se deriva el carácter teleológico de la Cosmovisión aristotélica. 
– Las aportaciones de la astronomía: Ptolomeo. El más importante astrónomo de la antigüedad fue Ptolomeo, que escribíó una obra titulada Sintaxis Matemática (conocida por el nombre Almagesto), la cual recoge tanto aportaciones originales como Aportaciones de otros científicos. Uno de los principales problemas a los que se enfrentaba la teoría geocéntrica aristotélica era el de la órbita de Marte. Al observar el movimiento de este planeta, se aprecia que diariamente avanza hacia el Este de forma regular pero, en un determinado momento, parece que se detenga para retroceder, Movíéndose hacia el oeste, para, de nuevo, corregir el rumbo y dirigirse hacia el este. Su trayectoria Dibuja una especie de bucle. Este movimiento no se podía explicar desde el modelo aristotélico. Por Esa razón, Ptolomeo afirma que la órbita de Marte y, por extensión, la del resto de los planetas, es el Resultado de la combinación de dos movimientos: uno a través de una línea circular imaginaria Alrededor de la Tierra llamada deferente; otro, en un círculo más pequeño, llamado epiciclo, cuyo Centro sería la deferente.
– Implicaciones filosóficas: La realidad está perfectamente ordenada: todo está organizado e integrado en la totalidad del universo, Cada parte tiene una finalidad, un sentido, dentro del conjunto. El movimiento es algo inherente a la materia, unido a Ella, no solo algo que viene desde fuera
La realidad es algo cognoscible, algo que podemos llegar a conocer: utilizando nuestra inteligencia (nuestra razón)
La perspectiva es antropocéntrica: el ser humano se halla en el centro del universo (la Tierra es única, Inmóvil y situada en el centro) desde el cual observamos el espectáculo de lo real.
3. La visión moderna del universo A partir del Siglo XVI comienza a gestarse la cosmovisión moderna, gracias a la contribución de un Grupo de científicos y astrónomos que protagonizan la llamada revolución científica: en ese momento Se van sentando las bases de la física clásica, caracterizada por servirse tanto de la experimentación Como del formalismo matemático. Surge una nueva física y una nueva visión del mundo va tomando Forma: se produce la “destrucción del cosmos” griego, superando la distinción entre un mundo Supralunar (inalterable e incorruptible, de movimientos circulares) y un mundo sublunar (con cambios Constantes de todo tipo), sustituyéndola por un mundo sin jerarquías. 
– Copérnico y el heliocentrismo: Nícolás Copérnico (1473-1543), en su obra Sobre las revoluciones de las esferas celestes (De Revolutionibus orbium coelestium), publicada en el año de su nacimiento, someterá el paradigma Aristotélico-ptolemaico a una profunda crítica. Inspirándose en la obra de Aristarco de Samos (310-230 a. C.), afirmó que el Sol se encontraba en el centro del universo y que el resto de los Planetas, incluida la Tierra, giraba a su alrededor. Esto es lo que se conoce como heliocentrismo. El Sol estaría en el centro del universo. Todo lo demás, Giraría a su alrededor, incluido nuestro planeta (movimiento de traslación alrededor del Sol, Anualmente). La Tierra, además, poseería otros dos tipos de movimiento, el de rotación sobre sí misma Y el de inclinación de su eje
– Las observaciones de Bruno, Brahe y Kepler: Giordano Bruno (1548-1600), filósofo y astrónomo renacentista italiano, defendíó el heliocentrismo De Copérnico y todavía fue más allá en sus consideraciones científicas: sometíó a crítica la tesis de las Esferas fijas y el hecho de que estas supusieran un límite del universo. Los puntos luminosos tenían Que corresponder con una infinitud de estrellas que se desparramaban por un espacio ilimitado, donde Podrían encontrarse otros planetas y seres vivos: defendía, por tanto, la infinitud del universo. Pero Esta idea era, a ojos de muchos coetáneos, insostenible e inadmisible, pues contradecía creencias muy Arraigadas desde hacía siglos. Tycho Brahe (1546-1601) fue un matemático y astrónomo danés que, entre otros logros, consiguió Detallar la aparición de una supernova, es decir, de una explosión estelar, lo que invalidaba la creencia En la inmutabilidad de los cielos.
Johannes Kepler (1571-1630), astrónomo y matemático alemán, aceptó el heliocentrismo pero aportó Un apoyo matemático más firme que el de las tesis copernicanas. Al estudiar el movimiento de Marte, Concluyó que las órbitas de los planetas no eran perfectamente circulares, sino que su trayectoria era Elíptica (la elipse es como un círculo alargado), y que el Sol se encontraba en uno de los focos de la Elipse. Esta evidencia constituye la primera de las tres leyes conocidas como leyes de Kepler. Las tres Leyes de Kepler acabaron con la creencia de que el movimiento de los planetas era circular, por Considerarse este el movimiento perfecto.
La nueva física: Galileo y Newton Galileo Galilei (1564-1642), sabio renacentista nacido en Pisa, dedicó sus observaciones empíricas -uso del telescopio- y su formalización matemática a demostrar las tesis sostenidas por Copérnico. Sus Observaciones astronómicas, especialmente de la Luna, y la comprobación de que el satélite tiene la Misma composición que la Tierra, significaron una crítica demoledora de la doble composición del Universo sostenida por Aristóteles. Galileo establecíó el principio de inercia, según el cual los cuerpos Tienden a permanecer en reposo o bien a velocidad uniforme a no ser que actúe sobre ellos una fuerza. De este principio se deriva el fenómeno de la invarianza, que asegura que el reposo y el movimiento a Velocidad constante son equivalentes. Por esta razón, desde la Tierra no se percibe apenas ningún Efecto de su propio movimiento. El principio de inercia también justificaba que los planetas no se Movieran por el impulso de un supuesto primer motor, sino porque no había ninguna fuerza que los Frenara. La obra del filósofo y matemático inglés Isaac Newton (1642-1727) y, en especial, su obra Principios Matemáticos de la Filosofía Natural, publicada en 1687, constituye la culminación de ese proceso de Revolución científica y cosmológica iniciada por Copérnico en 1543 con motivo de la publicación de Las revoluciones de las esferas celestes. Newton establecíó que todos los cuerpos del universo son el Origen de la fuerza de la gravedad, y a su vez se ven afectados por ella (todos los cuerpos, por tener Masa, se atraen entre sí: en esto consistiría la gravedad). La definíó como una fuerza directamente Proporcional al producto de sus masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que Separa sus centros de gravedad. Se trataba de una ley que podía aplicarse tanto para la caída de una Piedra como para determinar el movimiento de los planetas, lo cual significaba que las mismas leyes Regían en todo el universo (así, se terminaba de superar la cosmovisión aristotélica, en tanto que Distinguía entre un mundo sublunar y otro supralunar).
– Implicaciones filosóficas El paradigma newtoniano trastorna la cosmovisión aristotélica-ptolemaica. Newton y sus predecesores Nos ofrecen la imagen de un universo explicable mediante leyes, como un gran reloj, y predecible en Sus procesos (determinismo). Además, este universo deberá ser infinito, de lo contrario, todo su Sistema gravitacional se colapsaría. Este universo, en su grandeza, sitúa al hombre en un papel secundario, pues, en definitiva, las leyes Que explican su funcionamiento suponen, al mismo tiempo, que el universo no posee finalidad alguna. Si el universo no posee finalidad, ¿la tiene la existencia del ser humano? Todo esto afecta, igualmente, al papel que Dios desempeña en este nuevo paradigma. Dios es el gran Relojero que ponen en marcha todo el sistema (mecanicismo) y, una vez hecho esto, su papel deja de Tener relevancia. El paradigma newtoniano -con un universo creado e infinito- no supone un ateísmo, Pero sí abre camino al agnosticismo.
4. La cosmovisión actual El paradigma newtoniano se mantendrá vigente hasta los albores del Siglo XX. El replanteamiento Será posible gracias al avance y el progreso científico que se manifestará, fundamentalmente, en el Desarrollo de la física cuántica y en las aportaciones de Albert Einstein (1879-1955) con su teoría de la Relatividad. Actualmente ambas teorías son incompatibles entre sí, pero permiten entender, Respectivamente, lo más grande y lo más pequeño de nuestro mundo. Sin embargo, se sigue trabajando Para lograr una teoría que sea capaz de unificarlas. 
– Einstein y la teoría de la relatividad Einstein publicó la teoría de la relatividad especial en 1905, la cual echaba por tierra las convenciones De la física clásica: afirmaba que no existen un espacio y un tiempo absolutos e independientes del Sujeto que los experimenta. Espacio y tiempo son medidas que obtiene un observador y que, entre Otras variables, dependen de la velocidad a la que se halle.
hay que considerar que existe interdependencia entre la Dimensión temporal y la espacial, pues los cambios en una de ellas afectan inevitablemente a la otra. Espacio y tiempo, pues, forman un continuo cuatridimensional. En 1915, Einstein generalizó esta teoría y publicó la teoría general de la relatividad, de la que se Derivan consecuencias revolucionarias para la cosmología y la comprensión del universo. Lo más Importante de la teoría de Einstein es que la masa de un cuerpo deforma el espaciotiempo a su Alrededor. Así, en las proximidades de una gran masa (por ejemplo, la de una estrella como el Sol), el Espacio está más curvado y el tiempo transcurre más lentamente. Aunque la tendencia natural de los Planetas y, en general, la de todos los cuerpos celestes, sea recorrer la distancia más corta entre dos Puntos (lo que en física se conoce como geodésica), si el espacio en el que se mueven está curvado, el Planeta acabará trazando una órbita a su alrededor. De este modo, la teoría de la relatividad explicaba Los movimientos orbitales de los planetas. Pero, además, se deducen de ella consecuencias Imprevistas, como que el universo se encuentra en un proceso de expansión (Edwin Hubble (1889-1953) demostró que el universo se está expandiendo). 
iona nuestra visión del mundo a gran escala (el macrocosmos), la Teoría cuántica hace lo propio con el mundo de lo infinitamente pequeño. De los múltiples resultados de una teoría tan compleja como la cuántica, el que más impacto filosófico Produjo fue el denominado principio de indeterminación o incertidumbre de Heisenberg. Según Este principio, existen determinadas magnitudes microfísicas, como la velocidad y la posición de una Partícula subatómica, o la energía y el tiempo de la misma, entre las que se dan lo que se llama relaciones de indeterminación o incertidumbre; es decir: si tratamos de conocer (de medir) de modo Preciso una de ellas, necesariamente la otra magnitud se nos va a “escapar”. Así, por ejemplo, no Podemos conocer con exactitud y a la vez la velocidad y la posición de una partícula, pues alguna de Estas dos magnitudes fundamentales permanecerá necesariamente indeterminada o incierta. Esto Supone un límite infranqueable a nuestro conocimiento de la realidad. Con respecto a este problema se han propuesto dos interpretaciones: Se habla de principio de incertidumbre si se quiere hacer hincapié en el componente subjetivo de la Imprecisión: somos nosotros, los humanos, los que, al medir interaccionamos con eso que estamos Midiendo y lo perturbamos y, por ello, parte de los resultados que obtenemos son inciertos, probables, Azarosos, pero la realidad misma es precisa. Lo que es impreciso e incierto es nuestro conocimiento de La realidad. En el futuro recuperaremos la precisión y certidumbre perdidas. Se habla de principio de indeterminación -y es esta la interpretación física que ha prosperado- si lo Que se quiere señalar es que es la propia realidad la que es indeterminada (y no nuestro conocimiento De ella): la raíz última de la realidad material, las partículas subatómicas, son indeterminadas, Imprecisas, azarosas, no nuestro conocimiento -objetivo- de ellas.
– Implicaciones filosóficas Algunas de las implicaciones filosóficas de la nueva cosmovisión científica pueden ser las siguientes: Imposibilidad de separación sujeto-objeto: para observar algo hay que interaccionar con ello. Cuando lo observado es suficientemente pequeño, esta interacción condiciona el resultado del Experimento. En este sentido, la física cuántica pone en entredicho la creencia (de herencia griega) de Que el mundo es una realidad objetiva que el ser humano puede llegar a conocer. Indeterminismo e imprevisibilidad: la física cuántica cuestiona la imagen determinista del mundo: Solo podríamos establecer leyes estadísticas que no predicen con exactitud el resultado de una Observación, sino tan solo calculan sus probabilidades. Alejamiento respecto al sentido común: la nueva cosmovisión científica se distancia de nuestras Intuiciones y percepciones habituales, por lo que resulta poco comprensible para los que no son Expertos. 














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