Ética de Aristóteles y Kant: La Felicidad frente al Deber Moral

Aristóteles: Ética de la Felicidad (Eudemonismo)

Aristóteles cree que todo lo que hacemos (estudiar, trabajar, ayudar, etc.) tiene un objetivo o «fin». Algunos fines son más importantes que otros. Por ejemplo, estudias para aprobar, apruebas para tener un buen trabajo, y trabajas para vivir mejor. Al final de esa cadena, Aristóteles dice que el bien supremo (lo más importante de todo) es la felicidad (eudaimonía). Todas las personas coinciden en que queremos ser felices.

¿Qué es la verdadera felicidad para Aristóteles?

No es solo pasarlo bien, tener dinero o placeres. La felicidad verdadera consiste en vivir según lo que nos hace humanos. Y lo que nos diferencia de los animales y plantas es la razón (la capacidad de pensar, reflexionar y entender). Por eso, la forma más alta de felicidad es la vida contemplativa: dedicar tiempo a pensar, estudiar y buscar conocimiento.

Las virtudes

Para llegar a esa felicidad, necesitamos desarrollar virtudes, que son buenos hábitos estables. Aristóteles divide las virtudes en dos grandes grupos:

  • Virtudes intelectuales o dianoéticas: Tienen que ver con la mente y la razón. Se adquieren principalmente mediante el estudio y la enseñanza. Ejemplos: sabiduría, prudencia (saber decidir bien), ciencia, entendimiento, arte, etc.
  • Virtudes morales o éticas: Tienen que ver con el carácter y cómo nos comportamos. Se consiguen repitiendo muchas veces acciones buenas hasta que se convierten en hábito. Ejemplos: valentía, justicia, templanza (controlar los deseos), amabilidad, generosidad, veracidad, etc.

El «Término Medio» o Justo Medio

Este es uno de sus conceptos más importantes. La virtud moral no está en los extremos, sino en el punto intermedio entre dos vicios (dos defectos):

  • La valentía es el término medio entre la cobardía (tener demasiado miedo y no actuar) y la temeridad (ser imprudente y arriesgarse sin pensar).
  • La generosidad está entre ser avaro (no dar nada) y ser derrochador (gastar todo sin control).
  • La templanza está entre la insensibilidad y el exceso de placeres.

Este punto medio no es exacto ni matemático. Depende de cada persona, de la situación y del momento. Para encontrarlo, hay que usar la recta razón y actuar como lo haría una persona prudente y virtuosa.

Conclusión de Aristóteles

La felicidad más completa se consigue cuando vivimos según la virtud más alta, que es la actividad del entendimiento (la razón). Por eso identifica la felicidad con la vida contemplativa.


Kant: Ética Deontológica (basada en el deber)

Kant parte de que el ser humano es libre y racional. Quiere crear una ética que sea válida para todas las personas en cualquier situación, no solo consejos que dependan de lo que cada uno quiera.

Crítica a las éticas anteriores (como la de Aristóteles)

Las éticas que se basan en buscar un «bien supremo» (como la felicidad) tienen problemas:

  1. Cada persona entiende la felicidad de forma diferente.
  2. Las normas se convierten en consejos del tipo «si quieres X, haz Y». Pero si a alguien no le interesa X, la norma pierde fuerza. No son universales ni obligatorias para todos.

Por eso Kant propone una ética formal (no dice exactamente qué acciones concretas hacer, sino cómo deben ser las normas morales), basada solo en la razón, autónoma (sale de dentro de nosotros) y universal.

Las dos máximas principales (reglas fundamentales)

1. Imperativo de la Universalidad

«Obra de tal modo que puedas desear que el principio que dirige tu acción se convierta en ley universal».

Es decir: antes de actuar, pregúntate si te gustaría que todo el mundo actuara siempre de esa misma forma. Ejemplo: Si estás pensando en mentir, pregúntate: «¿Me gustaría que todos mintieran siempre?». Como la respuesta es no, entonces tú tampoco debes mentir.

2. Imperativo del Respeto a las personas

«Obra de tal modo que consideres a la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como fin y nunca como medio».

Las personas son valiosas por sí mismas. No debemos usarlas solo como herramientas para conseguir nuestros objetivos. Ejemplo en el dilema del tranvía: No se puede empujar al hombre porque lo estaríamos usando como un medio para salvar a los otros.

El concepto de Deber

Para Kant, solo tiene verdadero valor moral lo que hacemos por deber; es decir, porque sabemos que es lo correcto y lo hacemos por respeto a la ley moral.

  • Acciones por deber: Tienen valor moral.
  • Acciones conformes al deber pero hechas por interés o beneficio: No tienen valor moral.

Ejemplo del político: Si dice la verdad solo para ganar votos, su acción no es moral. Si la dice porque es su deber (aunque pierda votos), entonces sí es moral.

Resumen de la ética kantiana

La moral se basa en la razón y en cumplir el deber siguiendo reglas universales que respeten, ante todo, la dignidad de las personas.

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