Principales Falacias de la Argumentación
Las falacias son razonamientos erróneos que tienen poder persuasivo. A continuación, se detallan los tipos más comunes:
Falacias de Relevancia y Apelación
- Falacia ad hominem: Significa «falacia dirigida contra el hombre». En lugar de presentar argumentos racionales para criticar una determinada opinión, se intenta refutar censurando a la persona que la ha efectuado.
- Falacia ad baculum: Significa «al bastón». Son argumentos cuya verdad se basa en la posición de fuerza que tiene quien los emite. La validez de la premisa se sostiene a partir de la coacción, de la amenaza que no aceptarla representaría para el interlocutor. Ejemplo: un empresario que dice a sus trabajadores: «O trabajáis más horas extra gratis o la empresa tendrá que empezar a hacer despidos».
- Falacia ad populum: Significa «dirigida al pueblo». Son argumentos que intentan convencer, no con razones, sino apelando a los sentimientos o emociones. Se suelen utilizar en publicidad («Si quieres triunfar, compra el coche X») o en política («O nosotros o el caos»). También es conocido como el sofisma populista; implica la asunción de validez o falsedad de una premisa a partir de lo que una mayoría (real o supuesta) piensa de ello. Por ejemplo: «— No me gusta el chocolate. — A todo el mundo le gusta el chocolate».
- Falacia ad ignorantiam: Afirma que, si no tenemos pruebas de que una cosa es falsa, entonces tiene que ser verdadera. Es un argumento típico de parapsicólogos y otros adivinos. Por ejemplo: los ovnis existen porque todavía no se ha podido demostrar que no existan.
- Falacia del tu quoque: Significa «tú también» o «tú más». En lugar de dar razones para refutar una acusación, se devuelve la ofensa al acusador. Se utilizan mucho en política y en discusiones deportivas. Por ejemplo: «— Los árbitros siempre van a favor del Madrid. — Pues, justamente ayer le perdonaron dos penaltis al Barça».
Falacias de Repetición y Cantidad
- Falacia ad nauseam: Se nos quiere hacer creer la verdad de una afirmación simplemente por el hecho de repetirla como cierta una y otra vez. Es la falacia resumida en la célebre frase del ministro de propaganda Joseph Goebbels: “Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”. La mayoría de las leyendas urbanas tienen su raíz en este tipo de falacias.
- Falacia ad numerum: Se basa en la afirmación de que, cuanta más gente opine como yo, más razón tengo. Por ejemplo, en la Edad Media la cometían quienes pretendían afirmar que la Tierra era plana simplemente porque era algo que todo el mundo «sabía».
- Falacia de petición de principio: Partimos de una premisa sin demostrarla, dándola por cierta. Puede consistir en una tautología, en la cual se afirma dos veces lo mismo con diferentes palabras como prueba. Ejemplo: «El opio produce sueño porque es soporífero» o «el gasto social es bueno porque beneficia a la sociedad». En otros casos es una argumentación circular en la cual la conclusión ya está incluida en la premisa. Ejemplo: «Yo tengo la razón, porque soy tu padre y los padres siempre tienen razón».
Otras Falacias Lógicas Comunes
- Argumento ad verecundiam: Denominado también «argumento de autoridad», es la defensa de la validez o falsedad de una premisa a partir de la opinión de un experto o alguna autoridad (real o pretendida) sobre este tema. Ejemplo: «— No creo que hubiera tanta gente en la manifestación. — Claro que sí. Lo dijeron los periódicos».
- Argumento ad antiquitatem: Esta falacia consiste en una apelación a la tradición; es decir, asume la validez de una premisa de acuerdo con la manera acostumbrada de pensar las cosas. Ejemplo: «— El voto femenino no puede permitirse, ¿cuándo se ha visto una cosa así?».
- Argumento ad novitatem: Conocido como apelación a la novedad, es el caso contrario a la apelación a la tradición; sugiere la validez de una premisa a partir de su carácter inédito. Ejemplo: «— No me gusta este programa. — ¡Pero si es la versión más reciente!».
- Generalización apresurada: Esta falacia extrae y afirma una conclusión a partir de premisas insuficientes, extendiendo el razonamiento a todos los casos posibles. Ejemplo: «Papá ama el brócoli. A mí me encanta el brócoli. A toda la familia le gusta el brócoli».
- Post hoc ergo propter hoc: Esta falacia se nombra a partir de una expresión latina que traduce «después de esto, a consecuencia de esto» y también se la conoce como correlación coincidente o causalidad falsa. Atribuye una conclusión a una premisa por el simple hecho de que ocurran de manera sucesiva. Ejemplo: «El sol sale después de que canta el gallo. Por lo tanto, el sol sale por el hecho de que canta el gallo».
- Falacia del espantapájaros: También llamada falacia del hombre de paja, consiste en la caricaturización de los argumentos contrarios para atacar una versión débil de los mismos y demostrar superioridad argumentativa. Ejemplo: «— Creo que los niños no tendrían que estar hasta tarde en la calle. — No creo que los tengas que tener encerrados en un calabozo hasta que crezcan».
- Falacia de la pista falsa: Conocida como red herring (arenque rojo), se trata de desviar la atención del debate hacia otro tema como maniobra de distracción que esconde las debilidades argumentativas del propio alegato. Ejemplo: «— ¿No está de acuerdo con la condena propuesta para el violador? ¿Es que no le importa lo que piensan miles de padres de familia sobre este tema?».
- Argumento ad consequentiam: Consiste en evaluar la veracidad de una premisa a partir de lo deseables o indeseables que sean sus conclusiones o consecuencias. Ejemplo: «— No puedo estar embarazada; si lo estuviera, papá me mataría».
Teorías de la Verdad
La Teoría Consensual
CONSENSUAL (llegar a un acuerdo, reunión, juicio)
Según la teoría consensual, la verdad no es una propiedad de un enunciado, sino una exigencia ideal del mismo. El único camino para establecer verdades compartidas por todos y lo más objetivas posible es buscarlas juntos por medio de un diálogo racional en el que participen todos los afectados y en el que se tenga en cuenta toda la información relevante. Aceptaremos como verdadero aquel enunciado que puede lograr un consenso intersubjetivo y racional, una vez presentadas las justificaciones y las pruebas con las que se sostiene.
Condiciones ideales de un diálogo racional
Para que podamos hablar de consenso racional, el diálogo debe cumplir las condiciones de la situación ideal de diálogo:
- Es posible un discurso libre y racional, sin ningún tipo de coacción, en condiciones de simetría.
- Participan todos los potenciales afectados para defender su posición o su perspectiva.
- Se consideran todas las pruebas y argumentos. Los argumentos pueden proceder de distintas formas de comprobar la verdad: correspondencia, coherencia, utilidad…
- Existe el compromiso de buscar entre todos lo que sea más justo y mejor para todas las personas implicadas.
- El consenso alcanzado respeta los Derechos Humanos.
Tipos de consenso
- El consenso intersubjetivo y racional: Es el mejor procedimiento para conseguir verdades compartidas en una sociedad plural, pero como nunca se cumplen plenamente, estas verdades siempre tienen que considerarse provisionales y revisables.
- Consenso ideal: Es aquel que conseguirían todos los potenciales afectados por el enunciado, en el pasado, presente, futuro y en todas partes. Sin embargo, la verdad absoluta no es alcanzable, puesto que estas condiciones son inalcanzables en términos fácticos.
El Perspectivismo
PERSPECTIVISMO (valoración subjetiva o personal)
La teoría perspectivista parte de una tesis ontológica: la realidad es múltiple y dinámica, y de ella caben múltiples interpretaciones. Nuestro acceso a la realidad no es directo; siempre está mediado por la perspectiva, la circunstancia y la historia. La perspectiva nunca es abstracta, porque «yo soy yo y mi circunstancia».
Todas las perspectivas son parciales y, al mismo tiempo, nos aportan un conocimiento insustituible. Nadie puede alcanzar la verdad solo. Según esta teoría, el conocimiento de la realidad depende de la conjunción de diferentes perspectivas. La tolerancia se convierte en un método de investigación:
- Consiste en aceptar que hay un amplio abanico de perspectivas válidas y que el otro tiene valor en cuanto sujeto de perspectivas. Su valor radica precisamente en su desacuerdo, pues enriquece la visión total.
- Esto no significa la renuncia a las propias convicciones, sino la apertura al diálogo.
Una perspectiva puede considerarse falsa cuando se postula como la única y absoluta, o cuando no se basa en pruebas o argumentos honestos.
Verdad como Coherencia
VERDAD COMO COHERENCIA (leyes, fórmulas matemáticas, normas)
Considera que una proposición es verdadera cuando:
- Es evidente para la razón y, por eso, no es contradictoria.
- Es deducible de proposiciones que ya aceptamos como válidas.
Esta teoría se utiliza en las ciencias formales (lógica y matemáticas). Se encuentra comprometida con el idealismo, modelo según el cual la realidad no existe con independencia del sujeto. No conocemos cosas directamente, sino sus representaciones mentales o ideas. El sujeto es activo: organiza y construye el conocimiento.
Fuentes y Grados del Conocimiento
Sensibilidad y Razón
Desde la tradición filosófica se han establecido dos vías de acceso al conocimiento:
- La sensibilidad: Según Platón, por medio de los sentidos captamos la pluralidad y lo cambiante (la apariencia). Proporciona un conocimiento directo e inmediato a través de los órganos sensoriales.
- La razón: Es la facultad superior propia del ser humano. Capta la unidad, lo permanente y la esencia. Proporciona un conocimiento indirecto elaborado mediante conceptos e ideas abstractas.
Tipos de Razonamiento
- Deducción: Razonamiento lógico por el cual, a partir de premisas aceptadas, inferimos una conexión necesaria. No es experimental.
- Inducción: A partir de un número limitado de observaciones, inferimos una ley general. La conclusión contiene más información que las premisas, por lo que puede ser falsa aunque las premisas sean verdaderas.
Objetivo vs. Subjetivo
- Desde la realidad: Lo objetivo subsiste por sí mismo; lo subjetivo es producido o proyectado por la mente.
- Desde el conocimiento: Lo objetivo es válido para todos; lo subjetivo solo es válido individualmente.
Grados del Conocimiento
- Opinión: Carece de fundamento, es superficial y puede ser verdadera o falsa.
- Creencia: Según Kant, carece de certeza objetiva (pruebas), pero posee certeza subjetiva (convicción personal).
- Saber: Conocimiento firme y seguro. Implica certeza tanto subjetiva como objetiva. Es racional, necesario y constante.
Oratoria, Retórica y Dialéctica
Las reglas lógicas sirven para construir un discurso persuasivo en tres artes clásicas:
- Oratoria: Arte de hablar con elocuencia para conmover y convencer. Importan la claridad, la modulación de la voz y el lenguaje no verbal.
- Retórica: Disciplina que estudia cómo construir el discurso persuasivo según las leyes de la lógica.
- Erística y dialéctica: Interacción entre varios interlocutores. El objetivo de la dialéctica es llegar a una síntesis que integre elementos válidos de posturas contrarias.
La Dialéctica Socrática
Para Sócrates, el educador debe guiar al discípulo para que este descubra la verdad que ya habita en su interior. Su método consta de dos fases:
- La ironía: Conseguir que el discípulo reconozca su propia ignorancia mediante preguntas que revelan sus contradicciones.
- La mayéutica: El arte de «dar a luz» la verdad. El maestro dirige al discípulo para que este formule una definición esencial por sí mismo.
El Ser Humano como Animal Simbólico
En su obra Filosofía de las formas simbólicas, Ernst Cassirer define al ser humano como animal simbólico. Lo que nos caracteriza es que no vivimos en un universo meramente físico, sino en uno simbólico. Nuestra relación con el entorno está mediatizada por el lenguaje y la cultura. A través de formas simbólicas (mito, religión, arte, ciencia), el ser humano expresa sus deseos, miedos y su concepción del mundo.
