Falsacionismo y Ciencia Empírica en la Obra de Dobzhansky

Introducción a la Obra de Theodosius Dobzhansky

Este fragmento forma parte de la obra Evolución, escrita por Theodosius Dobzhansky. El autor fue un biólogo ruso que vivió desde comienzos del siglo XX hasta el último cuarto de siglo. Después de la Primera Guerra Mundial, emigraría a EE. UU. para continuar sus investigaciones sobre genética. A pesar de que no se considera un filósofo, expone y profundiza en ideas sobre epistemología y filosofía de la ciencia. Originalmente, son ideas de Karl Popper, el representante más conocido del falsacionismo.

Características de la Ciencia Empírica

El texto explica las características de la ciencia empírica, diferenciando este tipo de saber de los restantes. Las ideas principales que expone el autor son las siguientes:

  • Diferencia entre el conocimiento científico y el sentido común.
  • Diferencia entre matemáticas o filosofía y ciencia empírica: falsación.

Ciencia frente al Conocimiento Ordinario

La primera idea, la diferencia entre ciencia y el conocimiento adquirido por sentido común, aparece al comienzo del fragmento, en donde se expone que esta última forma de conocimiento la podemos considerar como el conocimiento práctico de la vida cotidiana o, incluso, el conocimiento popular, religioso y mitológico de las primeras religiones. Este saber, compartido por todos, es acrítico, tradicional y está cargado de prejuicios. La tesis del autor es que la ciencia reúne dos características que el saber ordinario no posee, a saber: que intenta organizar sus contenidos de forma sistemática y que busca explicar los fenómenos del mundo de forma racional, sin apelar a causas sobrenaturales.

La Ciencia Empírica frente a las Matemáticas y la Filosofía

A continuación, ya en la segunda oración, el autor determina que estas características no son exclusivas de la ciencia, diciendo que hay otros saberes que las comparten, que concretamente serían las matemáticas y la filosofía. Llama la atención que en el texto se separa de esta manera la ciencia de las matemáticas. Este es el motivo por el que nos damos cuenta de que Dobzhansky utiliza durante parte del texto el término «ciencia» para referirse a las ciencias empíricas. Las matemáticas son una ciencia formal, y este tipo de conocimiento no trata sobre lo que se puede percibir, algo que sí ocurre en todas las ciencias empíricas. Además, en matemáticas no es esencial el que se puedan realizar experimentos.

Hasta aquí, el autor presentó las características que hacen que un saber pueda ser considerado ciencia o filosofía, es decir, un saber racionalmente ordenado y articulado de manera sistemática. Esta idea está presente desde la antigüedad griega: el concepto de episteme y/o sophia define exactamente este tipo de saber que, en aquel momento, engloba tanto la filosofía como las ciencias. Pero, a continuación, el autor explica cuál es la característica que diferencia las hipótesis de las ciencias empíricas de las de cualquier otro tipo de saber (como la filosofía). Estas hipótesis «tienen que estar sujetas a la posibilidad de ser rechazadas empíricamente».

El Falsacionismo de Karl Popper

Esta tesis proviene del filósofo Karl Popper y lo que nos dice es que una hipótesis es científica si puede ser rechazada mediante observación y experimentación o, dicho de otra manera, que lo que caracteriza a la ciencia es su capacidad para realizar predicciones arriesgadas. Las teorías científicas son aquellas que se exponen al error.

Por ejemplo, la teoría de la relatividad de Einstein predijo que el 29 de mayo de 1919 se podrían observar estrellas que, según nuestra comprensión anterior, no se podrían observar. Pues bien, ese mismo día, durante el eclipse total de sol, un equipo de astrónomos evidenció cómo la luz de las estrellas se curvó ante la presencia de un objeto masivo como el sol, confirmando la teoría de la relatividad de Einstein. ¿Se confirmó la teoría de la relatividad como una teoría absolutamente verdadera? No. Según el falsacionismo de Popper (que sigue Dobzhansky), que la predicción se cumpliera no probaba que la teoría fuera cierta, sino más bien que la teoría de la relatividad es científica; es decir, si la predicción no se hubiese cumplido, la teoría habría sido refutada (falsada) y, por tanto, rechazada.

Otra cosa ocurre con la oración «Dios existe» o «Dios es malo», precisamente porque sería imposible demostrar a partir de la experiencia que esto es falso: una hipótesis que no sea empíricamente rechazable no puede ser considerada científica, lo cual es exactamente lo que nos transmite la última oración del texto.

Perspectivas Críticas: Thomas Kuhn y la Revolución Científica

Las ideas de Popper nos han ayudado a comprender cómo funciona la ciencia moderna y en qué se diferencia de otras formas de saber como la filosofía y la matemática. Como se explicó más arriba, Popper nos dice que si una predicción de una teoría no se cumple, la teoría queda falsada y automáticamente es rechazada por la comunidad científica. Sin embargo, diversos estudios en historia de la ciencia realizados por el físico e historiador Thomas Kuhn demuestran que la mayor parte de las teorías, aunque hayan sido falsadas (es decir, aunque no se cumplan sus predicciones), siguen siendo utilizadas a no ser que haya alguna otra teoría mejor que la pueda sustituir (momento en el que se produciría una revolución científica).

La Matematización de la Realidad

Por último, podríamos decir que, aunque la matemática no sea una ciencia empírica, lo cierto es que la ciencia moderna, desde Descartes y Galileo hasta nuestros días, trata de explicarlo todo mediante las matemáticas. Esta es la finalidad de la ciencia moderna: lo que no haya sido cuantificado y matematizado todavía se intentará cuantificar y matematizar en un futuro. Por lo tanto, además de la experimentación, la matematización es otra de las características fundamentales de la ciencia moderna.

Conclusión: Actitud Crítica y Progreso Científico

Las ideas de Dobzhansky (y, por extensión, las de Popper) son las de un científico contemporáneo que, por lo tanto, parte de la definición de ciencia posterior a la revolución científica moderna (ciencia = matemáticas + experimentación). Por esta razón, considera, erróneamente, que los mitos o creencias populares no tratan de dar una explicación de los fenómenos observables. En realidad, son relatos o mitos que tratan de ofrecer una explicación recurriendo a dioses e historias fantásticas; pero siguen siendo intentos de explicación (quizás no «racional», tal y como entendemos esta palabra hoy en día).

En cualquier caso, nos recuerda que la ciencia no solo se distingue por su método científico, sino también por su actitud crítica. Asumir los errores y tratar de rectificarlos es, precisamente, la razón por la que la ciencia progresa y sigue progresando a día de hoy. Ahora bien, esta característica es compartida por otros muchos saberes racionales que no entran en su definición de «ciencia». Por ejemplo, hay muchas ocasiones en las que realizar experimentos en ciencias humanas y sociales no es que sea difícil, sino inmoral o simplemente imposible.

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