Realidad objetiva Descartes

1. CONCEPTO DE SUSTANCIA EN Descartes Y SUS TIPOS.ARGUMENTOS DEMOSTRATIVOS DE LA EXISTENCIA DE Dios Y DEL MUNDO

Introducción: Este punto es crucial en la deducción cartesiana pues, partiendo de la idea de Dios, todo el proceso deductivo posterior hasta la demostración de la existencia del mundo y la aceptación de la veracidad de los sentidos, queda abierto. Recordemos que antes hemos dicho que la clave  estaba en encontrar una idea de tal naturaleza que su existencia como idea implicase su existencia como realidad objetiva.
Esta idea, afirma Descartes, es la de Dios.
Así, tendrá que demostrar la existencia de Dios a partir de la misma idea de Dios. Descartes ha encontrado entre las ideas innatas, la idea de Dios. ¿Por qué una idea clara y distinta es verdadera? ¿Cómo fundamenta Descartes esta afirmación? ¿Todas mis ideas de las cosas se corresponden con realidad extra mentales? ¿Las cosas son como las percibimos? ¿Todas las cualidades que percibimos en las cosas tienen realidad objetiva? ¿Qué función asigna, a las cualidades secundarias o sensaciones subjetivas?   Para Descartes, Dios es el autor de todo lo que está en nosotros.

DESARROLLO: Tres eran los argumentos que empleara Descartes para demostrar la existencia de Dios: A- El argumento de la casualidad del Ser Infinito. B- El argumento de Dios como causa de mi Ser. C- El argumento ontológico.

A- El argumento de la casualidad aplicada a la idea de Infinito: Dios. Este argumento se basa en dos apoyos:  1-La teoría de la realidad objetiva de las ideas, siendo esta su contenido representativo o contenido objetivo. Descartes nos explica que: Para que una idea tenga tan realidad objetiva más bien que tal otra, debe haberla recibido de alguna causa, en la cual haya tanta realidad formal como realidad objetiva contiene la idea. 2-La aceptación de la proposición “De la nada, nada viene” o lo que es lo mismo la creencia de que todo tiene una causa y su consecuencia. La idea de un ser infinito no puede haber sido causada por mí mismo, sino que debe haber sido causada por un ser cuya realidad formal sea proporcional a la idea, por un ser infinito.

B- El argumento de Dios como causa de mi ser: Este argumento es una continuación del anterior, basa su fuerza en la misma teoría de la realidad objetiva y formal, en la aceptación de que no pueda haber más realidad en el efecto que en la causa. Viene a decir: en mi mente hay una idea de perfección infinita. Mi realidad formal o en acto debería ser proporcional a esa idea. Si poseo la idea de perfección, y no poseo la perfección que pudiera ser su causa, yo no puedo ser la causa de esa idea ni de mi propio ser. Mi idea de perfección es alguien tan perfecto como la idea de perfección que yo poseo, y este ser no puede ser más que Dios.

C- El argumento ontológico: Este es, el más célebre y controvertido de los intentos de demostrar la existencia de Dios. Pretender ser una prueba de la existencia de Dios partiendo de la idea misma de Dios. Dios debe de existir no solo en el pensamiento, sino en la realidad. Descartes debe de acudir a este tipo de argumentos, hasta el presente, solo tiene seguridad de la existencia del yo, como ser pensante, la existencia de las ideas y de los tipos de ideas que ha descubierto. En su formulación reviste el argumento clásico de los elementos matemáticos, pero en esencia es el mismo.

Una vez demostrada la existencia de Dios y reconocida su naturaleza como la suma de todas las perfecciones, puede afirmarse su bondad y veracidad, y proceder a rechazar la hipótesis del genio maligno engañador. Pues pretender engañar, es una muestra de imperfección, este deseo no puede darse en Dios. Para Descartes Dios es el autor de todo lo que está en nosotros. La perfección de Dios, es el origen y la garantía de todo origen verdadero, porque el ser creador del mundo es el origen y garantía de todo lo que hay en él. De la perfección no puede derivarse una imperfección por eso la causa del error solo podemos ser nosotros, seres imperfectos que tomamos poli ideas claras y distintas, ideas que son confusas. Demostrada la existencia de Dios , se tiene la posibilidad de abrir la intimidad pensante del sujeto y demostrar la existencia de las cosas corpóreas, el mundo, que percibo por medio de los sentidos. Descartes razona del siguiente modo: Puesto que Dios existe y por su propia perfección es infinitamente bueno y veraz no puede permitir que me engañe al creer que el mundo existe; por tanto el mundo existe. Para explicarlo, Descartes retoma nuevamente su teoría de la realidad objetiva de las ideas. Ahora bien, si Dios garantiza la verdad, entonces podemos preguntarnos porque nos equivocamos, de donde proviene el error. El error no es atribuible a Dios. Descartes a descubierto tres ámbitos de la realidad: Dios o el ser infinito y veraz, el yo o cosa pensante, y las cosas materiales o corpóreas. Para referirse a esos tres ámbitos Descartes utiliza el término sustancia:
Sustancia infinita, sustancia pensante y sustancia extensa. Lo que existe es, pues , la sustancia. Tomada en sentido estricto, la definición de sustancia solo es aplicable a Dios, pero Descartes considera que por analogía puede ser aplicada a todos aquellos seres de los que percibimos con claridad y distinción que no necesitan de ninguna otra cosa. Descartes distingue dos sustancias: De el yo o sustancia pensante ( rescogitans), los cuerpos o sustancia extensa ( resextensa). Estas son las únicas que cumplen la definición: No necesitar más que a Dios para existir y percibirlas.

Las cualidades de la resextensa: Descartes precede a diferenciar entre cualidad primarias y cualidades secundarias. Nos dice que lo único que tiene cualidad objetiva en los cuerpos es aquello que percibimos con claridad  y distinción, y solo poseen estas carácterísticas las cualidades primarias. Las cualidades secundarias como el olor, calor, sonido, etc… no existen objetivamente en las cosas, sino que son apreciaciones subjetivas. Descartes pues limita el verdadero conocimiento del mundo a las cualidades primarias, y a partir de ellas, puede deducirse la física y las leyes del movimiento. Las cualidades secundarias o sensaciones subjetivas para Descartes poseen una función muy importante, básicamente utilitaria en la vida cotidiana. Las sensaciones nos enseñan lo que nos conviene y lo que nos perjudica, pero no nos enseñan nada sobre la verdad de las cosas, esto último es propio y exclusivo de la razón. Descartes procede una explicación mecanicista del mundo, explicación de los fenómenos naturales a través de los movimientos o combinaciones de movimientos en el espacio. Esta teoría es la que no admite más explicación de los fenómenos naturales. Esta teoría concibe la naturaleza como una máquina.

En síntesis, una vez demostrada la idea innata de perfección infinita, que esta identificada con Dios, ya pueden desactivarse los 3 motivos de duda. Así, Descartes demuestra la existencia de Dios a partir de la misma idea de Dios. Tres son los argumentos que emplea el filósofo para demostrarla. Para el filósofo, Dios es el autor de todo lo que está en nosotros, por tanto, todas las cosas son creaciones divinas. Descartes ha descubierto tres ámbitos de la realidad: El ser infinito, las cosas pensantes y las cosas materiales. No obstante únicamente podemos percibir la sustancia gracias a los atributos. Finalmente, Descartes se plantea si todas las cualidades que percibimos con las cosas tienen realidad objetiva y procede a diferenciar las cualidades secundarias de las primarias.

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