Grandes Pensadores de la Filosofía Contemporánea: Ortega, Nietzsche y Marx

José Ortega y Gasset

El texto que vamos a comentar pertenece al filósofo y ensayista español José Ortega y Gasset. El fragmento se encuentra en la obra «El tema de nuestro tiempo» del siglo XX, perteneciendo así al bloque contemporáneo. Trata sobre la vida humana y el desarrollo del raciovitalismo y el perspectivismo.

Contexto Histórico y Biográfico

En aquella época convivían diversas corrientes europeas, como el racionalismo abstracto y el positivismo. Ortega vivió acontecimientos históricos trascendentales, tales como la dictadura de Primo de Rivera, la Segunda República o la Guerra Civil Española, entre otros.

El filósofo nació en Madrid (1883) y falleció en 1955, en el seno de una familia vinculada al periodismo. Se formó en Alemania y fue profesor universitario de Metafísica en Madrid. Durante la Guerra Civil se exilió en Europa y Argentina, regresando finalmente a España en 1945. Es reconocido por sus obras fundamentales, entre las que destacan:

  • «Meditaciones del Quijote»
  • «España invertebrada»
  • «La rebelión de las masas»

El Raciovitalismo y la Estructura del Texto

Como se ha mencionado anteriormente, el texto aborda el raciovitalismo. Es un escrito divulgativo de carácter filosófico que podemos estructurar en dos partes:

  1. Primera parte (l. 1-8): Expone que la razón pura no puede suplantar a la vida, sino que debe apoyarse en ella.
  2. Segunda parte (l. 9-15): Argumenta que, a través de la racionalidad, hemos descubierto la espontaneidad para someter la razón a la vida.

José Ortega y Gasset reacciona contra el racionalismo, defendiendo que «la razón pura no puede suplantar a la vida» (l. 2), y contra el vitalismo irracional, pues considera que la vida sin razón tampoco es válida. Por ello, define la razón como «tan solo una breve isla flotando sobre el mar de la vitalidad primaria» (l. 3-4). Con esta premisa introduce el raciovitalismo, donde une razón y vida intentando superar ambos extremos.

Ortega reconoce «el poder de la razón» (l. 9), pero la considera insuficiente para comprender la realidad por sí sola. Su objetivo es mostrar que razón y vida no son opuestas, sino complementarias, ya que «a través de la racionalidad hemos vuelto a descubrir la espontaneidad» (l. 10-11). Al afirmar que «la cultura brota de la vida» (l. 13), Ortega expresa que la razón debe servir para comprender la realidad concreta, idea fundamental de su pensamiento. Además, considera que la verdad es perspectiva y depende de la vida concreta de cada individuo.

En el texto, Ortega y Gasset deja ver rasgos de la filosofía alemana influenciada por Nietzsche y Kant, orientada hacia la filosofía de la vida. En conclusión, Ortega renovó la filosofía española al integrarla en el pensamiento europeo contemporáneo. Su idea de la razón vital y su análisis de la sociedad moderna siguen siendo influencias fundamentales en la filosofía, la sociología y la teoría cultural.

Pregunta Competencial: La Razón Vital frente a la IA

Según Ortega y Gasset, la razón vital es una doctrina central que unifica la razón con la vida. Además, su discípula María Zambrano amplió este concepto añadiendo la sensibilidad, dando lugar a la razón poética.

Con respecto a la noticia sobre cómo los gigantes de la IA (Inteligencia Artificial) intentaron tomar por asalto el último reducto de la mente humana (las olimpiadas matemáticas), y desde la perspectiva de ambos filósofos, la situación que eclipsa la competición real de 600 jóvenes altera la razón vital de Ortega. Para él, la razón debe estar conectada a la vida concreta: «Yo soy yo y mi circunstancia». Por su parte, según Zambrano, la razón necesita integrar la emoción, la intuición y la experiencia profunda, valores y comprensión de los que carece la IA.

La sociedad actual demuestra que la razón instrumental, representada por la IA, necesita complementarse con una razón más humana, tal como proponen Ortega y Zambrano.

Friedrich Nietzsche

El texto que vamos a comentar pertenece a Friedrich Nietzsche, filósofo, filólogo y crítico cultural alemán, considerado uno de los pensadores más influyentes de la filosofía contemporánea. El fragmento se encuentra en el Libro IV de su obra «La ciencia jovial», y aborda temas como el vitalismo, el nihilismo y la transvaloración.

Contexto y Biografía

En su época destacaba la filosofía positivista y el idealismo de Hegel. El contexto estaba marcado por la plena industrialización, el nacimiento de los nacionalismos y el debilitamiento de la religión tradicional. Nietzsche nació en 1844 y murió en 1900 en Alemania. Fue profesor de Filología Clásica, pero abandonó la docencia por problemas de salud. Tras años de viajes, regresó a Alemania y falleció tras un largo periodo de colapso mental. Entre sus obras destacan:

  • «El nacimiento de la tragedia»
  • «Así habló Zaratustra»
  • «La ciencia jovial»

El Eterno Retorno y el Vitalismo

El texto trata sobre el eterno retorno, concepto perteneciente a su vitalismo. Podemos estructurarlo en dos partes:

  1. Primera parte (l. 1-10): Nietzsche describe la gran carga que supone para el individuo la idea de repetir su vida infinitamente.
  2. Segunda parte (l. 11-14): Plantea el objetivo de vivir de forma que no importe repetir cada acto.

Nietzsche desarrolla el Vitalismo, que ensalza la vida y critica los valores tradicionales: la religión (el pecado es una invención), la moral (por ser antinatural) y la filosofía tradicional (criticando a Platón y Kant). Esta crítica desemboca en la sentencia «Dios ha muerto», que simboliza la caída de los valores tradicionales y el surgimiento del Nihilismo o pérdida de sentido.

Sin embargo, Nietzsche propone la transvaloración de los valores, sustituyendo los antiguos por otros que afirmen la vida. Estos nuevos valores se encarnan en:

  • El Superhombre: El individuo capaz de crear sus propios valores.
  • La voluntad de poder: El ansia de superación y el valor creativo.
  • El eterno retorno: El desafío de vivir «esta vida, tal como la vives ahora y la has vivido, tendrás que vivirla otra vez e innumerables veces más» (l. 2-3).

Aceptar esta carga transforma al individuo; quien es capaz de abrazar el eterno retorno «es un Dios» (l. 10) y este pensamiento «transformaría» (l. 11) su existencia, deseando únicamente la «eterna confirmación y sanción» (l. 14).

En el texto se aprecian rasgos del pensamiento de Schopenhauer, de la cultura griega y de la crítica a la moral compartida con Kant. En definitiva, su obra sigue siendo fundamental hoy en día, ya que cuestiona las bases de la moral y propone una visión del ser humano basada en la autoafirmación.

Karl Marx

El texto que vamos a comentar pertenece al filósofo, economista y político alemán Karl Marx. El fragmento se encuentra en su obra «Manuscritos económicos-filosóficos» de 1844, perteneciente al bloque contemporáneo. El tema central es la alienación.

Contexto Histórico y Social

En aquella época convivían corrientes como el idealismo de Hegel y el materialismo de Feuerbach. Simultáneamente, ocurrían hitos como la Revolución Industrial y el auge de los movimientos obreros.

Karl Marx nació en 1818 en Tréveris y falleció en 1883. Vivió exiliado en varios países y colaboró en la redacción de los estatutos de la Primera Internacional. Es mundialmente conocido por escribir, junto a Friedrich Engels, obras como:

  • «El capital»
  • «El manifiesto del partido comunista»
  • «Manuscritos económicos-filosóficos»

La Alienación y el Materialismo Histórico

El documento analiza la alienación desde una perspectiva filosófica y divulgativa. Se estructura en dos partes:

  1. Primera parte (l. 1-12): Describe el sentimiento de alienación del obrero en el sistema productivo.
  2. Segunda parte (l. 13-15): Manifiesta la existencia de otras formas de alienación, como la religiosa.

Marx explica las causas del sufrimiento humano, como la propiedad privada y la lucha de clases, a través del materialismo histórico. Según el filósofo, el trabajador sufre un proceso de «enajenación» (l. 1), perdiendo su identidad y el control sobre su actividad, por lo que «no se siente feliz» (l. 3).

Esto ocurre porque el trabajador no participa en la plusvalía (ganancia apropiada por el capitalista). Además, la alienación afecta a diversos aspectos:

  • El trabajo forzado: El obrero trabaja por necesidad y no por realización personal; su labor es un «medio para satisfacer» (l. 7) necesidades externas.
  • Pérdida del producto: El trabajador no es dueño de lo que produce; «su actividad pertenece a otro» (l. 15).
  • Deshumanización: El obrero pierde su esencia creativa y ve a sus compañeros como competencia.

Para acabar con la alienación, Marx defendía la praxis: una revolución del proletariado para transformar el sistema capitalista y la supraestructura ideológica, acabando con la propiedad privada. En definitiva, el análisis marxista continúa siendo una herramienta crítica vital para entender el capitalismo contemporáneo, la desigualdad y la precariedad laboral.

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