Los Inicios de la Filosofía Griega: De la Naturaleza al Ser
Los primeros filósofos se sitúan temporalmente desde el siglo VI a.C. hasta la época de Aristóteles. Los inicios de la filosofía se centraron especialmente en dar respuesta al origen y la constitución del cosmos. Trataron de determinar el principio («arché») último y eterno del que todo procede. La novedad es que ya no se buscaba tal principio en realidades mitológicas, sino en la misma naturaleza («physis»).
En este sentido surgieron dos grandes tradiciones filosóficas con modelos de explicación distintos: la escuela jónica y la escuela eleática.
- Son representantes de la primera: Tales, Anaximandro o Heráclito. Sus respuestas sobre el arjé se centran en la misma naturaleza.
- La escuela de Elea, principalmente representada por Parménides, aporta una visión más metafísica, desde el estudio del ser, en su deseo de explicar la realidad y su origen.
El Giro Antropológico: Sofistas y Sócrates
Con el triunfo de la democracia y del esplendor económico y cultural surgen los sofistas y la «escuela» socrática. Los sofistas representan un giro filosófico fundamental.
Los Sofistas: La Persuasión y el Relativismo
Se consagran a problemas prácticos de lo humano: la política, la moral, la religión, la educación… Adoptarán una actitud relativista y escéptica ante la idea de una verdad universal y se abandona el estudio de la naturaleza. Enseñan el arte de la oratoria, donde el objetivo no es la búsqueda de la verdad sino la persuasión del auditorio. Representantes del movimiento fueron Protágoras y Gorgias.
Sócrates: La Búsqueda Interior de la Verdad
Por su parte, Sócrates encarnó el antagonismo a la sofística. Entendió la filosofía como una búsqueda de la verdad a través del diálogo y la introspección desde el reconocimiento de la propia ignorancia.
Platón y Aristóteles: Sistemas Metafísicos y Ético-Políticos
Discípulo de Sócrates fue Platón. La principal teoría platónica fue la «Teoría de las Ideas», expuesta en el conocido «Mito de la Caverna», que le servirá para explicar su teoría del conocimiento así como la realidad. Así mismo, equiparó su teoría del alma con la teoría del Estado, pues ambos están conformados de manera similar. Platón influyó notablemente entre sus discípulos, especialmente en Aristóteles.
Aún así, Aristóteles no compartió el carácter separador del ser y su esencia. Además, Aristóteles entiende que el ser puede darse de dos formas: como materia-forma o como potencia-acto. Su teoría política le llevó a entender al hombre como animal cívico o político por naturaleza.
Platón: El Dualismo Ontológico y Epistemológico
Autor y Contexto
PLATÓN:
- Autor: Pensador griego del siglo IV a.C., discípulo de Sócrates. Su filosofía tiene una finalidad política. Propuso un modelo de Estado perfecto donde no fuese posible la injusticia, una polis que nunca habría condenado a muerte a su maestro.
- Tema: Platón distingue el mundo sensible (caverna) del mundo inteligible (exterior), y sitúa la idea de bien como cumbre del mundo de las ideas y del conocimiento humano.
Ideas Principales y Relación
Ideas principales:
- Platón separa el mundo sensible (morada-prisión) del mundo de las ideas, y describe el conocimiento como un proceso de ascenso del alma hasta el mundo de las ideas.
- Lo último que conocemos es la idea de bien, causa de todo lo recto y bello, de la verdad y de la inteligencia.
- Es necesario conocer la idea de bien para actuar con sabiduría, tanto en lo privado (ética) como en lo público (política).
Relación entre las ideas: El texto es la explicación del Mito de la Caverna. El autor identifica cada símbolo de esa alegoría con un elemento de su teoría de las ideas:
- Morada prisión = mundo sensible.
- Exterior de la caverna = mundo inteligible (mundo de las ideas).
- Fuego = Sol (en la alegoría).
- Sol = Idea de Bien.
Describe el conocimiento como un ascenso hacia el bien. El texto concluye destacando que esta idea es la más importante, tanto en el mundo de las ideas como para el ser humano, quien ha de conocerla para obrar con sabiduría.
Explicación de las Ideas y Vigencia
Explicación de las ideas:
Entre los múltiples mitos que Platón relata en sus diálogos, el de la caverna es el más famoso. En él expone los fundamentos de su ontología y de su teoría del conocimiento. La caverna, en la que se encuentran los prisioneros, simboliza el mundo sensible, material, un mundo de apariencias sometidos a constante devenir del que solo se pueden conocer las sombras que el fuego (Sol) proyecta sobre la pared, no los objetos reales. Estamos en el nivel de la opinión, que nunca puede alcanzar el conocimiento universal y necesario. El mundo exterior a la caverna simboliza el mundo de las ideas —inmateriales, perfectas, inmutables—, un mundo de esencias que nuestros sentidos no pueden percibir. Solo la parte superior del alma humana, la inmortal, alma racional, intermediaria entre los dos mundos, puede llegar a conocerlas.
La idea de bien ocupa la cumbre del mundo de las ideas, y su conocimiento es la culminación del saber, de la dialéctica:
- Dado que las ideas son las esencias de cuanto existe en el mundo sensible y, en consecuencia, son su causa, la idea de bien es la causa de todo lo recto y lo bello.
- Solo al contemplar la idea de bien, alcanzamos el máximo grado del conocimiento científico. Llegados a este nivel, estamos preparados para actuar con sabiduría y, por lo tanto, con virtud, tanto en el ámbito privado como en el público. Platón, como Sócrates, identifica virtud y sabiduría. De ahí que, en su utópica república, los gobernantes sean quienes han llegado a culminar la dialéctica, quienes conocen el bien. Ellos serán los únicos que no buscarán su interés particular y harán reinar la justicia en la polis.
Vigencia de las ideas del texto en la actualidad:
Hoy día, pocos admitirían la existencia de ese mundo de esencia perfecta del que nos habla Platón. Tal vez solo los que mantienen alguna creencia religiosa que suponga la existencia de un «más allá» admitirían que el mundo en el que vivimos es pura apariencia y que la realidad es inmaterial y eterna. Tampoco serían muchos los que aceptasen que la cumbre de la ciencia es el conocimiento del bien. La ciencia ha perdido ese carácter puramente teórico que tenía en la Antigüedad. Estamos en la civilización tecnológica, en la que todos los aspectos de la actividad humana exigen el uso de algún producto de la tecnología. Al mismo tiempo, los límites entre la ciencia como conocimiento y la técnica como conjunto de procedimientos útiles se han hecho cada vez más borrosos. La ciencia y la tecnología están íntimamente conectadas, y las fronteras que las dividían han desaparecido. Así la distinción entre contemplación teórica y actividad práctica —y la superioridad de la primera— ha sido sustituida por una actitud en la que la teoría está al servicio de la técnica. De igual modo, los resultados de la investigación científica son evaluados principalmente por criterios de eficacia, de operatividad, y solo a través de ello puede juzgarse el valor de verdad de los conocimientos implicados.
El pensamiento de Platón, no obstante, puede considerarse adecuado para solucionar muchos problemas actuales, que, en gran medida, son los mismos que Platón se planteaba. Especialmente recuperable sería la conclusión del texto: la necesidad de que la sabiduría y el conocimiento del bien conduzcan nuestras acciones morales y políticas. Tal vez con ello se contribuiría a que nuestra sociedad fuese más justa, menos corrupta, y a que en ella se buscase el bien común y no solo el beneficio privado.
Antropología y Ética Platónica
PLATÓN:
3º Antropología: El Alma y el Cuerpo
La concepción de Platón sobre el mundo es dualista: Mundo de las cosas y Mundo de las Ideas. También lo es el hombre: alma y cuerpo. Platón establece una concepción tripartita del alma de cada hombre:
- Alma racional: Inteligente. Inmortal. Situada en el cerebro.
- Alma irascible: La valentía y el arrojo. Mortal. Situada en el tórax.
- Alma apetitiva: Mortal. Situada en el abdomen.
Diferente a los hombres en su personalidad, cuál de ellas domina en cada individuo. La inmortalidad es la principal característica del alma.
El cuerpo: Resulta ser un estorbo para el alma, la arrastra con sus pasiones y le impide contemplar las Ideas. El destino del alma: reencarnaciones del alma.
4º Ética: Las Virtudes y la Felicidad
1º.- Virtud como sabiduría: «Saber» es superior, tiene como objetivo el conocimiento de las ideas del Bien, la Justicia, el Valor, etc.
2º.- Virtud como purificación: Purifica su alma de las pasiones y se desprende del cuerpo para poder acceder a las Ideas. El placer con moderación.
3º.- Virtud como armonía: Platón considera que la Justicia es la principal de las virtudes; consiste en la armonía de las tres partes del alma. Cuando se consiga la armonía entre las tres virtudes del alma, se conseguirá ser justo y por tanto feliz.
Aristóteles: El Empirismo y la Política
ARISTÓTELES:
2º Teoría del Conocimiento: Desde los Sentidos al Entendimiento
Los presocráticos, en general, restaron valor a la sensibilidad: solo la razón es un conocimiento seguro. Platón cree que el conocimiento solo puede ser de las Ideas y no de la sensibilidad. Aristóteles, en cambio, adopta una postura empirista que acepta la aportación de la sensibilidad como valiosa. Reprocha a Platón haber creado otro mundo para explicar este. No hay más realidad que esta y el ser compuesto de materia-forma. Todo conocimiento empieza por las cosas sensibles y continúa por el pensamiento. Sentir es captar una forma sensible que está en un cuerpo, pero sin su materia. Los sentidos captan lo individual, mientras que el entendimiento piensa lo universal: el ojo ve a Sócrates, el entendimiento piensa en el hombre. Es preciso partir de la sensación, y acumulando experiencias, llegar por inducción a la esencia universal común. Para ello, la imaginación y sus imágenes son una ayuda imprescindible.
3º Antropología: El Alma y el Cuerpo
Entender cada ser vivo como organismo vivo completo. No es posible la existencia separada. «Si el ojo fuera un animal, sería su alma». Cuerpo y alma constituyen una única sustancia. El alma es la forma del cuerpo. Por esta razón considera Aristóteles que la teoría de la reencarnación es un absurdo. Defiende la unidad del alma en contra de los tres tipos de alma que defendía Platón. Está en todo el cuerpo:
- Función nutritiva (propia de las plantas).
- Función sensitiva (corresponde a los animales). Contiene a la nutritiva.
- Función pensante (corresponde al ser humano). Contiene a las otras dos.
La antropología aristotélica supone la negación de la inmortalidad del alma humana.
4º Ética: Las Virtudes y la Felicidad
Felicidad: Cree Aristóteles que lo bueno es la felicidad. Aristóteles entiende que el bien no es una realidad única, sino que hay muchos tipos de bienes. La teoría de Aristóteles es que la felicidad no necesita de bienes exteriores y que consiste en el desarrollo perfecto de las actividades que son propias de lo humano.
Virtud: Disposición del alma. Alejado del intelectualismo moral de Sócrates (virtud=saber), requiere voluntad.
5º La Política: El Hombre como Animal Político
Si la Ética es la doctrina que nos enseña cómo ser felices, la Política tendrá como fin la consecución del bien común. La felicidad no podrá encontrarse en el egoísmo, ni el bien común podrá lograrse realmente en una comunidad de egoístas. Para Aristóteles el Estado es anterior a la familia y a cada hombre. El hombre es un animal político o cívico. Ningún otro animal necesita vivir en comunidad, ninguno posee un lenguaje articulado que le permita expresar lo justo o lo injusto, lo bueno o lo malo. Solo en el Estado el hombre puede alcanzar el reinado del bien y la justicia. El fin del Estado es la felicidad y la perfección de los individuos. Considera que las tres formas de gobierno más asequibles son la monarquía, la aristocracia y la democracia. Degeneran respectivamente en tiranía, oligarquía y demagogia. En cualquier caso, parece inclinarse por una politeia basada en las «clases medias» y gobernada por los «mejores».
Vigencia de las Ideas Aristotélicas
Vigencia de las ideas:
La idea de que el hombre es un ser social por naturaleza podría ser defendida en la actualidad, tal vez, en mayor medida que en cualquier otro momento histórico. No somos independientes, autónomos, no podemos sobrevivir aislados de los demás. Aunque debemos preguntarnos si, hoy día, dependemos de la convivencia con otros seres humanos o si dependemos sobre todo de la tecnología y de los múltiples objetos que facilitan nuestra existencia.
La vida en la ciudad permite que podamos satisfacer las necesidades básicas y también hace posible el acceso a la cultura, que es un producto social. Por eso, para Aristóteles, el hombre debía vivir en sociedad, para poder satisfacer necesidades no solo, ni fundamentalmente, materiales. El problema es que, actualmente, nuestra dependencia de muchos de los avances técnicos supone una limitación a nuestra autonomía, pues esto puede llevar a tiranizarnos. Ciertamente, necesitamos relacionarnos con otras personas, pero cuando observamos el uso que hacemos del lenguaje cabe preguntarnos si los múltiples medios que hoy están a nuestro alcance contribuyen a hacer más superficial y carente de contenido la comunicación humana. Es cierto que, también hoy día, hay reflexiones sobre lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto: la moralidad sigue siendo el rasgo que nos diferencia del resto de animales. No obstante, no parece que en nuestra sociedad se mantenga la prioridad de lo social y lo común sobre lo individual, prioridad incuestionable en Aristóteles.
