La Filosofía Analítica y el Giro Lingüístico
Teorías sobre el Origen y Evolución de las Especies
Estas teorías explican la evolución de todos los seres humanos y son los mecanismos de cambio y adaptación de ellos. Las posturas sobre los seres humanos se dividen en las teorías no evolutivas, que se dividen en el fijismo y el creacionismo.
- Fijismo: Dice que las especies aparecen y desaparecen, son fijas y no se transforman.
- Creacionismo: Dice que Dios creó las especies y las puso en la Tierra de alguna manera, donde sobreviven y mueren.
Teorías Evolutivas
- Lamarck: Dice que los seres vivos desarrollan órganos a partir de acciones y estos son heredados por sus descendientes. Los caracteres heredados son para la próxima generación.
- Teoría de Darwin: Se basa en la selección natural y fue descubierta en su viaje a las Islas Galápagos. Estudió las tortugas, pájaros pinzones e iguanas que llegan a las islas. Estas islas son especiales porque hay mucha diversidad de ambiente. Su conclusión es que llegaron los familiares antiguos de estos animales a las islas y fueron guardando las mejores características. La naturaleza selecciona a los individuos. Si algo o alguien es «feo» (menos apto) y nadie le va a querer, no va a llegar al futuro; pero si hace algo o es mejor, se va a quedar y va a seguir. Eso dice que es la selección natural, ya que selecciona lo que sigue y lo que no.
Esto no explica el porqué de los cambios, y es aquí donde Mendel descubre la genética, que da paso a la teoría mutacionista. Esto se produce por la mezcla de genes que produce variaciones y, después, la naturaleza dirá cuáles son buenas y se quedan, y cuáles no. A la unión de estas teorías se le llama teoría sintética.
Dualismo e Interaccionismo: Cuerpo y Mente
Cuerpo y Mente: Platón, al ser dualista, defendía que el alma es una realidad inmaterial y superior al cuerpo, perteneciente al mundo de las ideas. El cuerpo le parece un obstáculo y una prisión para el conocimiento, el cual pervive en el mundo tangible. Mientras tanto, Aristóteles, que era interaccionista, establecía que los seres humanos estamos compuestos de materia y forma que, al igual que el cuerpo y el alma, no existen separados. Afirmaba que no existía el cuerpo sin el alma, ni el alma sin el cuerpo. En conclusión, según Platón, el alma y el cuerpo están presentes pero no interaccionan, al contrario de Aristóteles, que creía que ambas iban unidas y sí interaccionan.
De la Cosmología Aristotélica a la Física Moderna
Aristóteles: Era un pensador del siglo IV a.C. Decía que el universo era finito, concéntrico y circular. Dividía la realidad en dos mundos:
- Sublunar: Caduco, cambiante e imperfecto, con todo tipo de movimientos.
- Supralunar: Perfecto, solo con movimiento circular uniforme, compuesto por el éter. Entre la Luna y las estrellas fijas hay 7 esferas que son estrellas móviles.
Ptolomeo: Añade cálculos matemáticos al modelo de Aristóteles. En su obra ‘Almagesto’, describe estrellas con movimiento de epiciclos (movimiento circular sobre un eje de traslación).
Kepler: Defensor del heliocentrismo, propuso sus famosas teorías:
- 1ª Ley: Los planetas siguen órbitas elípticas, con el Sol en uno de sus focos, pero no en el centro.
- 2ª Ley: Los planetas barren áreas iguales en intervalos de tiempo iguales. Los planetas no se mueven a velocidad constante.
- 3ª Ley: El tiempo de revolución de un planeta es proporcional a su distancia media al Sol.
Galileo: Consolida el heliocentrismo y desarrolla el telescopio moderno que capta ondas. Une las leyes del movimiento planetario de Kepler y el movimiento de Newton.
Newton: Con él se separa la filosofía y la ciencia. Aportó la ley de la gravedad, que dice que los cuerpos se atraen con una fuerza proporcional a su masa e inversamente proporcional al cuadrado de su distancia. Sus leyes principales son:
- Inercia: Los cuerpos permanecen en constante movimiento hasta que se les aplica una fuerza.
- Fuerza: Para mover algo, la fuerza que aplicas es proporcional a lo que mueves.
- Acción-Reacción: Si un cuerpo ejerce una fuerza sobre otro, este también ejerce una fuerza igual y opuesta al primero.
