Introducción: La Geografía Política Moderna y la Reconfiguración del Poder Global
Los estados compiten por el poder más allá de sus fronteras, haciéndose con el control formal e informal de zonas menos modernizadas y de sus recursos, luchando así por ser la potencia global. Tras el fin de la Guerra Fría (GF), se han producido cambios radicales, como la consolidación de la Unión Europea (UE) con la moneda única, el euro, convirtiéndose en un ente político que no es un estado gigante ni un simple mercado común. También ha habido un derrumbe de instituciones centrales de muchos estados del mundo, el crecimiento de China como potencia exportadora, y tensiones en conflictos nacionalistas, como el de Israel y Palestina.
El libro busca defender la tesis de que la geografía política moderna nace de lo euroamericano, que posteriormente se proyectó al mundo. Después de la caída del Muro de Berlín, parece, según Agnew, que el mundo está dominado por los acuerdos y las conexiones con la economía mundial, la cual no es tan gobernable por las políticas de un solo estado. Varias certezas han sido cuestionadas en los últimos 15 años, como el papel principal de los Estados o las fronteras entre estos, cambiando hacia un mundo de bloques comerciales (como la UE) y la proliferación de movimientos étnicos.
El libro busca entender la «política mundial» tocando las diferentes interpretaciones que se dan sobre la misma. La política mundial son las relaciones a una escala supraestatal entre diferentes actores y estados, que desarrollan actividades (diplomacia, cooperación, etc.) para ejercer poder sobre otros y beneficiarse a sí mismos. Pero esto se da en el marco de unas etiquetas políticas al espacio que definen el marco geográfico.
Renacimiento de la Geopolítica
La geopolítica se ha utilizado tradicionalmente para hablar del estudio de las representaciones y prácticas geográficas que forman la política mundial. El renacimiento de los últimos años ha cambiado esta definición a algo más parecido al «estudio de los supuestos, clasificaciones y explicaciones geográficas que contribuyen al diseño de la política mundial». La política mundial no se inventó hasta que no se pudo ver y entender el mundo como un todo y a una única escala geográfica.
Capítulo 3: Un Mundo de Estados Territoriales
Agnew sostiene que el poder se asocia actualmente a los Estados territoriales (estados-nación con correspondencia entre miembros de la nación y fronteras). Sin embargo, plantea que surge una nueva geopolítica del poder. Habla de la «Trampa Territorial» como la concepción histórica de un mundo donde el poder se reparte en entidades territoriales semejantes, dotadas de soberanía. Esta concepción asume que estos estados son los únicos actores geopolíticos.
Esta visión se erige sobre nociones mutuamente reforzadas y asumidas, como que el estado tiene poder únicamente dentro de su territorio y que lo que atañe a las relaciones exteriores se rige por otras normas. Los límites del estado son también los de la sociedad que contiene. Esta visión lleva a pensar el poder como estatocéntrico y perpetuo, una construcción que se desarrolló desde el nacionalismo en el siglo XIX.
Pero, según Agnew, con los siglos XX y XXI esto se tambalea debido al cambio hacia una sociedad global donde hay más actores y a las modificaciones en las interacciones de los estados.
Las teorías de las Relaciones Internacionales (RRII) siguen, sin embargo, dentro de los parámetros de una visión estatocéntrica, tanto el realismo como el liberalismo.
Espacialidad del Poder en la Imaginación Geopolítica Moderna
Para Agnew, hay tres características que sustentan la comprensión errónea del poder centrado solo en los estados:
- Prácticas Histórico-Geográficas: Los sistemas de poder se mantienen por unas prácticas sociales específicas, históricas y geográficas. Los estados territoriales surgieron por determinados intereses de fomentar la territorialidad del estado.
- Poder como Coerción en RRII: Se critica que se entienda que las únicas relaciones entre estados son por la coerción militar, cuando existen muchas más prácticas sociales.
- Estado y Capital: La tercera característica relaciona el estado con la protección que ejerce sobre los derechos de propiedad para favorecer las prácticas del capital. Esto plantea un régimen de acceso a los mercados, con ajustes de normas a nivel global, que debilitaría la identificación entre territorio y economía debido a la extensión de las transnacionales y las alianzas corporativas.
Liberalismo Transnacional y Nuevas Espacialidades del Poder
Agnew señala que es un error pensar en el poder coercitivo de los estados territoriales como algo inmutable. Aboga por que el desdoblamiento actual de la territorialidad habla de otra concepción de este estatocentrismo. Menciona la tensión por la inmigración y la descentralización del sistema financiero mundial como consecuencias de este cambio.
Por ello, Agnew concluye que actualmente no tiene sentido entender el poder en una espacialidad estable, aunque sea funcional, pues el cambio social y el desarrollo económico se definen por la capacidad de las regiones para acceder a las redes globales.
Capítulo 5: Síntesis y Ponderación de las Tres Eras de la Geopolítica
1. Geopolítica Civilizatoria (Siglo XIX: 1815-1875)
Esta surge como una respuesta a la intención de estabilizar Europa Occidental. Tras la Revolución Francesa, se entendía la no injerencia en los asuntos internos de un Estado por parte de otros. En este tiempo, Inglaterra se posicionó como potencia dominante a causa de la Revolución Industrial, erigiéndose por encima del resto de Europa. En este contexto se desarrolló la geopolítica civilizatoria de las élites aristócratas y burguesas.
Su función era la de reprimir y dominar el nacionalismo fruto de la Revolución Francesa. Sus elementos fundamentales eran la dedicación a la civilización europea, creyendo que su pasado era el origen de sus particularidades. Esto llevaba a un planteamiento de superioridad cultural europea sobre el resto, y el Estado-nación era una de las expresiones de estas diferencias.
Este sentimiento crecía con los años y concebía a Europa como la más civilizada y mejor gobernada del mundo. Por ello, este mundo debía ser poseído y controlado por los europeos, que estaban predestinados a la grandeza. Europa contaba con la idea de una patria original y una periferia colonizada.
2. Geopolítica Naturalizadora (1875-1945)
El desarrollo del comercio y el sistema económico forzó alianzas estratégicas lideradas por Reino Unido y Alemania. Este juego de poderes e intereses en competencia llevó a la Gran Guerra (Primera Guerra Mundial). Entonces se pensaba que la humanidad no tenía el control de su destino y que la naturaleza dirigía los temas del estado.
En este mundo se utilizaban las metáforas naturalizadoras de estados con necesidades biológicas de territorio, salidas para sus empresas y recursos, lo que justificaba el imperialismo y el colonialismo (obtener riquezas de otros). El mundo era un espacio vacío que Europa marcaba y rotulaba para la academia, valiéndose de las teorías que daban la razón a esta superioridad europea, como las de Ratzel, que teorizaba sobre el espacio físico como algo que permitía el desarrollo de razas superiores.
De acuerdo con las teorías evolucionistas aplicadas a lo social, los europeos también se sentían en posesión de la naturaleza (la selección natural aplicada a lo social). El imperialismo se justificaba como una edificación moral, la cual daba origen a competiciones raciales y de dominio. Este planteamiento fue utilizado por los nazis, que dividían el mundo en dos grupos diferenciados: razas dominantes y dominadas que debían servir a los primeros. Estas se unían territorialmente en panregiones.
3. Geopolítica Ideológica (1945-1990)
La Segunda Guerra Mundial (IIGM) terminó dando paso a un nuevo orden en el que se produjo la descolonización por el fracaso de las ideas asociadas a ella. La tercera era de la geopolítica aborda la situación del mundo en la posguerra, cuyo eje importante era cómo administrar los destinos del mundo. El globo estaba dividido en dos bandos que dieron origen a la Guerra Fría (GF).
Debido a la disuasión del armamento nuclear existente, ninguno de los bandos podía intentar alterar el orden de forma sustancial, pues podría tener consecuencias catastróficas. Aquí se desarrolló lo principal de la geo ideológica: un conflicto sistémico-ideológico por la organización político-económica. Los dos imperios buscaban expandirse a través de los países no alineados y del Tercer Mundo.
Conclusiones
La geopolítica ha cambiado mucho desde el siglo XIX, cuando era una legitimación del orden europeo hecha por los europeos, hasta finales del siglo XX, cuando tenía alcances más globales y diferenciados. También se produjeron cambios en los elementos de dominación y legitimación como consecuencia de la Revolución Industrial.
Los cambios eran apoyados por teorías científicas en desarrollo, como el «laissez faire» postulado por Keynes (en el contexto de las teorías económicas de la época), la Teoría de la Evolución, la Selección Natural o el determinismo geográfico. Estas teorías parecían apoyar los planteamientos geopolíticos al ser escritas en el clima intelectual y social de la época. Estudiar estas corrientes y dinámicas internas permite obtener mayor perspectiva para entender el contexto actual, aunque se antoje muy complejo.
