Que defiende ortega y gasset

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Ortega y Gasset
1.
Contexto histórico, cultural y filosófico
Ortega y Gasset pertenece a la tradición regeneracionista que defiende la necesidad de insertar España en el contexto europeo y moderno. El Regeneracionismo pretende superar las estructuras económicas y sociales propias de la Restauración borbónica y del siglo XIX español, a partir de la conciencia de crisis que surge en España tras la pérdida de las colonias en el 98. Ortega nace en 1883 en Madrid, sus primeros estudios los realiza de mano de los jesuitas y se licencia en Filosofía en Madrid de donde partirá hacia Alemania donde continuará sus estudios. En 1910 regresa a España, gobernando ya Alfonso XIII y obtiene la cátedra de Metafísica en Madrid. Descubre que los problemas del país se han agudizado: agitación social, la guerra en Marruecos que provoca gran descontento. Partiendo de sus inquietudes regeneracionista, Ortega cree que para mejorar las condiciones de España debe educar al pueblo y por ello fundó un periódico El Sol y la Revista de Occidente. Criticó la dictadura de Primo de Rivera, fue diputado durante la II República española aunque pronto se sintió desencantado con este régimen. Tras la Guerra civil española se vio obligado a abandonar el país y vivió tanto en Europa como en países americano. El exilio fue duro golpe para la evolución cultural y filosófica que supuso Ortega, pues no sólo él se vio obligado a abandonar España, sino un nutrido grupo de intelectuales. En lo que respecta a las influencias filosóficas, es preciso destacar la herencia alemana: ü De Kant y los neokantianos pretende superar la idea de que la realidad depende del sujeto, evitando un cierto psicologismo y se decanta más por Husserl que defiende que el fundamento del conocimiento es la correlación entre sujeto y objeto. Ortega supera a Husserl gracias a
que el sujeto no es algo abstracto sino que es una realidad vital e histórica. De Husserl también acepta la consigna de ir a las cosas mismas. ü De Heidegger y Dilthey que influyen en dotar de carácter vital e histórico al ser humano, haciendo que este sea una realidad radical. No obstante, Ortega no acepta de Heidegger que la vida se reduzca a angustia y muerte ni utiliza como Heidegger un estilo complicado y oscuro, para Ortega la claridad es la cortesía del filósofo. ü De Nietzsche recoge la idea de que la vida posee un valor lúdico y afirmativo en sí misma. ü Es contrario al pensamiento de Unamuno que pretende españolizar a Europa y muestra desconfianza en la razón. El texto para comentar pertenece al Tema de nuestro tiempo y más concretamente a La doctrina del punto de vista, este texto pertenecen a las lecciones que impartió Ortega en la universidad y en él se trata tres grandes tesis: la razón vital, el perspectivismo y la razón histórica.

2.C. Justificación del tema del texto con la teoría del autor


El pensamiento de Ortega pasa por diferentes períodos: por un lado el objetivismo y por otro el perspectivismo. El objetivismo se da en él en el período de formación al estudiar a los filósofos griegos e ilustrados. En este período valorará Ortega la ciencia, llegando a tener tintes antihumanistas. Sin embargo, la doctrina que mantendrá en el período de madurez será el perspectivismo que defiende que todo conocimiento depende del punto de vista, porque la realidad es múltiple. Con el perspectivismo Ortega pretende superar el objetivismo que da más peso al objeto que al sujeto y defiende una verdad única, eterna y universal que puede estar al alcance de la razón. Con ese mismo perspectivismo cree superar el subjetivismo que parte de que sólo existe el sujeto cognoscente y niega la posibilidad de alcanzar la verdad (escepticismo y relativismo). El fallo de ambas posturas consiste en creer que la realidad tiene que ser una y la misma para todos, puesto que realidad descansa sobre un punto de vista. Podría existir una verdad universal, pero esta se escapa al ser humano (que tiene un único punto de vista), para estar en relación con Dios que está en todas partes (que engloba todos los puntos de vista). La perspectiva puede ser espacial, afectiva o histórica. Esta última se encuentra ligada al concepto de generación que son aquellos individuos que comparten unas ideas y creencias y son contemporáneos, es decir, tienen más o menos la misma edad. En una época histórica conviven varias generaciones (jóvenes, adultos y viejos) y cada una de ellas poseen unas ideas que son aquellos pensamientos que se construyen y de los que son
conscientes y las creencias los pensamientos recibidos y de los que no son necesariamente conscientes. Es preciso ser conscientes de las ideas y creencias recibidas para valorar los aciertos y aprender de los errores cometidos (perspectiva histórica). En algunas ocasiones la nueva generación muestra rebeldía ante la herencia recibida y se produce un cambio radical y la aparición de un mundo nuevo, en ese caso se produce una crisis histórica. En conclusión, el perspectivismo pretende mantener la riqueza de lo real sin renunciar a la actividad teórica, puesto que defiende que las perspectivas o puntos de vista no se excluyen. A su vez, el perspectivismo se asienta sobre una realidad radical que es la vida humana, la vida de cada uno. Esta realidad radical no es el sujeto kantiano más allá del tiempo, de ahí la frase orteguiana Yo soy yo y mis circunstancias. Vivir es encontrarse en el mundo, ocupados en nuestro quehacer. Este quehacer tiene un fin o proyecto y se basa en la libertad de escoger, pero la libertad no es absoluta depende de unas circunstancias, de las que debo ser consciente y posee temporalidad.
3. Comparación con otra posición filosófica y actualidad del tema.
Comparación con Platón
Vamos a comparar la posición mantenida en el texto por Ortega con las ideas de Platón. En lo que respecta a las ideas, Platón presupone que estas son ajenas al sujeto, puesto que tales ideas no se encuentran en la mente del sujeto, sino en otro mundo: en el mundo se las ideas. De este modo, pretende Platón salvaguardar la posibilidad de un conocimiento fiable, puesto que el objeto de conocimiento (a saber las ideas) es inmutable y eterno. Frente a Platón, Ortega no puede aceptar esta visión realista y objetivista que defiende que existe una realidad y que el sujeto tiene acceso a ella. Así pues, para Ortega las ideas son pensamiento, es decir, son una construcción del sujeto en la que interviene ineludiblemente su vida, sus experiencias, sus circunstancias. Según supone Platón el mundo es dual, es decir, existen dos tipos de realidades una sensible y otra racional, aunque la originaria y real sea la realidad racional o inteligible. Frente a esta dualidad ontológica, el filósofo español supone que el mundo no es ni sensible ni racional, es ambas cosas a la vez, el mundo es la vida, la vida que se desarrolla como quehacer o proyecto, la vida que es temporal y se da en un espacio determinado. Para Ortega como para Nietzsche solo hay un mundo con pluralidad de puntos de vista y la perspectiva depende de una realidad radical que es la vida. El conocimiento puede ser sensible o inteligible, siendo este último el conocimiento universal, objetivo y verdadero: un conocimiento lógico-matemático. Este axioma que defiende Platón, no
será aceptado por Ortega, para quien si existe un mundo con múltiples puntos de vista y perspectivas vitales, tendrá que aceptar así mismo que el conocimiento es parcial, pero cierto, aunque el individuo no pueda acceder a toda la realidad. El conocimiento en Ortega depende de lo su doctrina sobre el perspectivismo. Sólo nos queda exponer la relación entre el cuerpo y el alma tanto en Platón como en Ortega. En Platón existe cierto dualismo, siendo el alma el origen de todo conocimiento y toda vida. Sin embargo, en Ortega la vida es el origen de todo, incluso el conocimiento y esta vida supone la unión del cuerpo y el alma en un todo indivisible. Sin cuerpo no hay posibilidad de vida ni de razonamiento y la razón no puede ser lógica e independiente de las circunstancias vitales.

Comparación Ortega y Descartes


A continuación vamos a realizar la comparación de las ideas de Ortega y Gasset y René Descartes. Deberíamos comenzar por exponer que el pensamiento cartesiano parte de que piensa ideas. Debemos, ante todo repasar las ideas según este filósofo francés y pueden ser: adventicias, facticias, ambas creadas por el ser humano e innatas que se encuentran inscritas en la razón humana desde que nacemos y son puestas ahí por Dios, permitiendo este hecho que las ideas innatas sean ciertas (Dios no va a permitir que yo me engañe). En el caso del filósofo madrileño, es preciso dejar claro que las ideas que él propone son construcciones del sujeto o bien son recibidas de la generación anterior. Por tanto, Ortega no puede aceptar el concepto de innatismo que defiende Ortega. La realidad cartesiana es trina, existen el pensamiento, Dios y el mundo. La definición de sustancia para Descartes es aquello que no necesita de nada para existir, pero también engloba aquello que no ha sido creado por nadie, que es necesario. En conclusión la verdadera realidad y sustancia para Descartes sería Dios, aunque acepta otras sustancias que son creadas como el yo o el mundo. El concepto de sustancia no existe en Ortega, que no acepta un conocimiento puramente intelectual y separado de la realidad vital. La realidad es tal y como aparece ante el individuo, no existe una realidad única y oculta a los sentidos. El conocimiento según Descartes puede ser intelectual o sensible o basado en la imaginación. En este caso, el filósofo madrileño tampoco puede aceptar esta noción de conocimiento matemático y lógico. Porque el conocimiento no es independiente de las experiencias en las que se circunscribe el sujeto. La antropología de Descartes separa radicalmente alma o pensamiento y cuerpo. De hecho Descartes tuvo que buscar un subterfugio para poder relacionar el cuerpo y el alma con la glándula pineal. Este problema no lo encontraremos en Ortega, puesto que
tomar la realidad del sujeto como una realidad vital elimina las barreras entre alma y cuerpo presentes en Descartes.

Comparación Ortega y Nietzsche

A continuación vamos a comparar las ideas que aparecen en el texto en relación con el perspectivismo con las ideas de Nietzsche. En primer lugar, podemos decir que tanto Nietzsche como Ortega coinciden en su concepto de idea como algo construido por el sujeto, en Nietzsche la idea se relaciona con el lenguaje y el hecho de no caer en confundir esta idea con la realidad misma, puesto que tal idea se parece a la realidad pero no es la realidad misma. Digamos que en el caso de Ortega la idea se parece a la realidad y esta realidad no es irracional e incomprensible, sino plural y compleja. En cierto sentido, tanto para Ortega como para Nietzsche la realidad es vital, en uno una vida que se abre camino, que desea vivir y en Ortega una vida basada en lo que hacemos con un fin o fijándonos un proyecto. En lo que respecta al conocimiento en Nietzsche el conocimiento sensible es aparente y no puede llegar a conocer la realidad y el racional tampoco accede a la realidad, para lo único que sirve el conocimiento racional es para controlar el mundo, es un conocimiento útil al ser humano. Ortega defiende el conocimiento racional, pero una razón vital, de algún modo, parece que Ortega supera a Nietzsche puesto que, supera esa dualidad de conocimiento racional y sensible y supera el nihilismo, para aceptar que existe una posibilidad de conocimiento, aunque sea parcial, es real y además defiende que Dios podría conocer la realidad al completo y esta sería la suma de las perspectivas. Por último podemos explicar las ideas básicas en torno al concepto del hombre, aunque se parecen, puesto que el hombre es el individuo que vive y sienta, la diferencia es que para Ortega además el hombre es una realidad histórica, siente y vive en relación con una generación con la que comparte algunas ideas y adquiere consciencia histórica, es decir, es consciente de lo correcto o incorrecto de algunos pensamientos, pudiendo mejorar y cambiar su entorno.

Actualidad

De algún modo podemos defender que el pensamiento orteguiano está más de moda hoy que nunca, no tenemos más que mirar los artículos de opinión de muchos periódicos y tertulias televisivas en los que continuamente se preguntan si España debería haber ingresado en la Unión Europea o no. Recordemos que Ortega defiende la modernización de España gracias a la integración de esta en Europa y es lo que se hizo 1986, gobernando, Felipe González. Aunque hace años la necesidad de formar parte de un mercado único europeo parecía incuestionable, lo cierto es que a día de hoy y con
una crisis galopante en el sistema económico hay cada vez más voces en contra. Tal vez, porque aunque existe una integración económica en Europa no es así a nivel político y esto implica que el órgano político que toma decisiones es un órgano que está condicionado por los habitantes de un país, anteponiéndose tal país a una concepción unida de Europa. En lo que respecta al perspectivismo, debemos tenerlo presente, teniendo en cuenta que vivimos en un mundo global en el que cada cual expone su opinión en internet, de algún modo internet podría representar la suma de los puntos de vista.
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