Lacan y Descartes

Share Button

PLATÓN Conocimiento y/o Realidad


Platón hace una distinción entre dos mundos: el Mundo Sensible y el Mundo de las Ideas o Inteligible. El Mundo Inteligible es eterno y perfecto. Eterno porque no ha sido creado por nadie y perfecto porque no cambia. En este mundo es donde existen las Ideas, estas son la esencia, la verdadera realidad de las cosas y son únicas, eternas y perfectas. Las almas de este mundo son inmortales y tienen conocimiento absoluto. El mito del Demiurgo, es afirmado para explicar el origen del Mundo Sensible. El Demiurgo, que tiene función de “creador y arquitecto”, es quien copia las ideas perfectas del Mundo Inteligible, moldea la materia, y así forma el Mundo Sensible, el cual es terrenal y material, compuesto por los seres imperfectos y corruptos. Así, el mundo real y verdadero es el Mundo Inteligible y el Mundo Sensible es solo una copia. La relación entre ambos mundos se explica con la Teoría de la Participación, donde Platón nos aclara que los seres del Mundo Sensible participan en diversos grados de perfección, es por ello que algunos seres son mejores copias que otros de acuerdo a su mayor o menor grado de participación. Las Ideas del Mundo Inteligible están jerarquizadas y organizadas racionalmente. La jerarquía de las Ideas va, de abajo a arriba, de las Ideas menos generales a las más abstractas. La idea de Bien (de Perfección) es el fundamento ontológico ya que todas las Ideas existen, son perfectas y racionales gracias a esta. La idea de Bien es también el fundamento epistemológico de la realidad, ya que, las Ideas no son conocidas hasta que no se conoce la idea de Bien. Platón distinguirá, tal y como señala en el mito de la caverna, dos modos fundamentales de conocimiento: la doxa (opinión) que es el falso conocimiento y la episteme (ciencia) que es el verdadero conocimiento. Según la Teoría de la Reminiscencia platónica, conocer es recordar las Ideas que nuestra alma ya tenía, pero ha olvidado. El alma pertenece al Mundo Inteligible, de allí cae al Mundo Sensible ya que el Demiurgo la obliga a entrar en el cuerpo de un ser imperfecto y por este accidente, el alma olvida todo su conocimiento. El filósofo usa para ayudar a recordar a otros el método de la mayéÚtica. Nuestra alma racional sigue un proceso dialéctico para alcanzar el conocimiento absoluto nuevamente, por ello, pasa por cuatro grados del conocimiento, siguiendo el símil de la línea, hasta llegar al conocimiento verdadero. Comienza con la Doxa, que se divide a su vez en, Eikasia (imaginación) es el conocimiento de las imágenes de los objetos sensibles, y la Pistis (creencia) supone el conocimiento por percepción de objetos sensibles. A continuación, está la Episteme, que a su vez se divide en la Dianoia (razón)
, conocimiento por razonamiento, y, por último, el grado máximo, la Noesis (inteligencia) que supone la intuición intelectual y pura de las Ideas hasta llegar a la idea de Bien.

Ser Humano

Platón defenderá el dualismo antropológico: alma y cuerpo son dos sustancias distintas y forman una uníón accidental. Ambas están en continua lucha pues el alma pertenece al Mundo Inteligible siendo inmortal y espiritual, mientras que el cuerpo es propio del Mundo Sensible y es material y mortal. El cuerpo es una cárcel para el alma. El alma racional es la esencia del hombre y el principio del conocimiento racional, pues nos permite llegar a conocer las Ideas del mundo trascendente. El alma humana emigra de cuerpo en cuerpo hasta que consigue purificarse para acceder de nuevo al Mundo Inteligible. Platón presenta varias argumentaciones para defender la inmortalidad del alma, como lo son la reminiscencia y la simplicidad. Además, distinguíó tres tipos de alma: El alma racional, esencial y propia de lo humano, es inmortal y se sitúa en la cabeza; El alma irascible, proporciona la capacidad del esfuerzo, es mortal y se localiza en el pecho; y, el alma concupiscible, ofrece la capacidad del deseo y las pasiones, es mortal y está situada en el vientre. La virtud se fundamenta en el desarrollo del bien propio del hombre, se distinguen tres virtudes de acuerdo a la división del alma: la sabiduría o la prudencia, se consigue con el desarrollo del alma racional; la valentía, se realiza con el desarrollo prudente del alma irascible; y la templanza, que se realiza con el desarrollo prudente del alma concupiscible.

Sociedad o Política

Las virtudes se desarrollan en sociedad ya que el ser humano es considerado un ser social por naturaleza. El gobierno debe pensar en el bien común y conseguir la justicia social. La educación es por ello muy importante para descubrir el alma propia de cada individuo y guiar su desarrollo. Platón distingue tres funciones sociales: el gobernante, en el que predomina la facultad racional y con la virtud de la sabiduría; el guerrero, con predominio del alma irascible y cuya virtud es la valentía; y, el pueblo, con predominio del alma concupiscible, cuya virtud es la templanza. Para Platón la mejor forma de gobierno es la Aristocracia, el gobierno de los mejores son los filósofos que poseen la episteme y por tanto la verdad.


ARISTÓTELES Ética


Aristóteles busca enseñarnos y actuar en relación al bien y a la felicidad. La ética de Aristóteles es la ética teleológica, con la cual no explica que una acción es correcta si me hace feliz, si no me hace feliz es una acción incorrecta. El filósofo define la virtud como un hábito selectivo que consiste en un término medio relativo a nosotros. Cuando una entidad realiza su función propia de un modo perfecto decimos que es virtuosa. Son hábitos buenos aquellos por los que un sujeto cumple bien su función propia y son llamadas virtudes, son hábitos malos aquellos que nos alejan del cumplimiento de nuestra naturaleza y son llamados vicios. En las virtudes de alma, se distinguen las virtudes intelectuales o dianoéticas y las virtudes morales o éticas. Las virtudes dianoéticas, son la perfección de la parte intelectual de nuestra alma que perfecciona al hombre en relación al conocimiento y la verdad. Respecto al conocimiento teórico: ciencia, es la aptitud para demostración de las relaciones entre las cosas; inteligencia, es la habilidad para captar la verdad; y sabiduría, es la capacidad para avanzar hasta los últimos y supremos fundamentos de la verdad. Respecto al conocimiento práctico: arte, es la habilidad para la creación y modificación de las cosas; y prudencia, es para saber dirigir la vida y distinguir lo bueno de lo malo. Las virtudes morales, son un hábito dirigido por la razón y que consiste en el término medio entre dos vicios. La virtud moral se realiza a parir de lo que su razón enseña como bueno, para establecer el término medio es preciso atender a las circunstancias, al sujeto y sus necesidades y posibilidades. Como ejemplos de virtud cabe señalar el valor entre la temeridad y la cobardía, y la templanza entre el libertinaje y la insensibilidad, la virtud más importante es la justicia.  


Descartes Conocimiento y/o Realidad


René Descartes fue un filósofo francés del Siglo XVII fundador de la filosofía moderna y principal impulsor del Racionalismo. Además, busca en sus obras un conocimiento cierto y seguro a través de un método: la duda metódica. En la razón distingue dos métodos de conocimiento seguro: la intuición (conocimiento de las ideas simples que surgen de forma clara y distinta) y la deducción (conocimiento de las intuiciones de las ideas simples conectándolas para formar verdades complejas). El método debería seguir cuatro reglas: primero la evidencia (aceptar como verdadero aquello que se muestra en forma), segundo el análisis (dividir las ideas complejas hasta llegar a las simples), tercera la síntesis (desde lo ya intuido construir las verdades complejas) y, por último, la enumeración (repasar los pasos anteriores). Además, aplicará la duda metódica buscando llegar hasta aquello que resulte evidente e indudable. En la primera duda, durará del conocimiento que proviene de los sentidos; en la segunda, dudará de la existencia de la realidad extramental; y en la tercera, dudará del conocimiento que proviene de la razón, pues supone la existencia de un genio maligno que nos lleva al error. Sin embargo, no podemos dudar que dudamos, y por tanto existimos. La primera intuición de una verdad indudable es “Cogito ergo sum”, El cogito piensa ideas que pueden dividirse en tres tipos: adventicias (provienen del exterior), facticias (construidas por la mente) e innatas (las cuales la razón tiene en sí). Entre las ideas innatas se encuentra la idea de infinito, que Descartes relaciona con la idea de Dios. Dios Entre las ideas innatas que desarrolla Descartes, se encuentra la idea de infinito donde el autor, relaciona la idea de Dios, idea que tiene la mayor realidad objetiva pues incluye las máximas perfecciones. Aplicará el principio de causalidad sobre la idea de Dios para demostrar su existencia. Afirma que toda idea tiene una realidad objetiva dada y su causa debe tener una realidad formal. La idea de infinito no puede haber tenido como causa a un ser finito, no habría proporción entre la realidad formal y la realidad objetiva. Por tanto, esa idea es causada por un ser infinito y real. Por ello, Dios existe como sustancia infinita, pues es la causa de nuestra idea de Dios-Infinito. Descartes defenderá también una variante del argumento ontológico: El propio concepto de Dios al implicar todas las perfecciones con lleva la afirmación de su existencia, pues si no supondría una imperfección. Considerará que Dios debe existir por la necesidad de una primera causa para la sustancia pensante que sea encausada. El Dios afirmado por Descartes es infinito, omnisciente, perfecto y bueno. Dios existe, y es el fundamento de que mis ideas sobre el mundo les corresponde una realidad extramental, pues Dios es bueno y no me engaña. Tras la demostración de la existencia de Dios, afirma la existencia de sustancias pensantes: la sustancia infinita y la sustancia extensa. Define sustancia como todo aquello que existe independientemente de cualquier otro ser.

Ser Humano

Tras la demostración de la existencia de Dios, afirma la existencia de sustancias pensantes: la sustancia infinita y la sustancia extensa. Define sustancia como todo aquello que existe independientemente de cualquier otro ser. Afirmara un dualismo según el cual, el alma y el cuerpo mantienen una lucha permanente siendo dos sustancias diferentes. La relación a través de ellas sucede por la glándula pineal, gobernando el alma sobre el cuerpo. El cuerpo actúa como una máquina y no puede comportarse de forma libre, el alma actúa de forma libre y debe gobernar esa misma máquina. Con el desarrollo de la perfección del alma, se consigue la felicidad. Descartes identifica el desarrollo de la perfección del alma con el desarrollo de la libertad. Esta se consigue con el dominio de los deseos y las pasiones, pues el sujeto no se encuentra dominado por la sustancia extensa, sino que gobierna en él su cogito. La libertad es la realización por la voluntad de lo que propone el entendimiento como bueno y verdadero. Defenderá una moral provisional, los seres humanos deberán actuar moralmente de forma moderada. Así, el error nunca será absoluto mientras se busca esa ética cierta que producirá la razón


SAN AGUSTÍN DE HIPONA Conocimiento y/o Realidad


San Agustín defiende el Creacionismo: el mundo y el tiempo han sido creados por Dios desde la nada. Esta creación se explica a partir de la Teoría del Ejemplarismo: Dios ha realizado en la materia los seres concretos a partir de las ideas eternas, los arquetipos, que están en su mente divina. Además, depositó las razones seminales, de todos los seres futuros para que fueran apareciendo progresivamente en el tiempo. Todo ser creado se constituye pues de materia, que puede ser corpórea o espiritual, y forma, la esencia que hace ser a un ser lo que es. Dios, después de crear, cuida y gobierna mediante la ley eterna. San Agustín, considera que todo lo creado por Dios es bueno, siendo el mal o la imperfección algo no real, sino carencia de ser o perfección. Explicará así igualmente el mal moral humano que se afirma como fruto de un bien mayor: la libertad. Si bien para S. Agustín la existencia de Dios está asegurada por la fe, pero ofrecerá varios argumentos para demostrarla desde la razón. Uno se basa en la perfección, orden y grandeza de la creación que exige el haber ser sido creada por un ser con esas cualidades. Otro es el del consenso, pues la mayoría de los hombres creen en Dios. Pero el argumento preferido por San Agustín es el derivado del carácter eterno e inmutable de ciertas ideas que tenemos en nuestra alma, lo cual contrasta con la naturaleza humana, mutable y finita, por lo que éstas ideas tienen que tener como causa un ser eterno e inmutable: Dios. Distinguirá varios tipos de conocimiento. El conocimiento sensible, de los sentidos, que genera doxa u opinión, es conocimiento cambiante. El conocimiento racional inferior, la ciencia, donde con el razonamiento se conoce lo universal y necesario relativo a las cosas temporales. Por último, el conocimiento racional superior, la filosofía o sabiduría, que posibilita el conocimiento de verdades eternas, inmutables, universales y necesarias que fundamentan nuestros juicios. Según la teoría de la Iluminación estas verdades eternas no pueden ser descubiertas a través de los sentidos, sino que se deben buscar en la intimidad de la conciencia, en el alma, donde Dios las ha puesto. San Agustín explica que en el conocimiento no hay rivalidad entre Razón y Fe, sino que ambas deben ayudarse mutuamente, se complementan. Así, el lema de S. Agustín puede presentarse como comprende para creer y cree para comprender. 

Ser Humano

San Agustín fue el pensador fundamental de la Patrística. Al principio se adhirió al maniqueísmo, pero a través del neoplatonismo se hizo cristiano. En sus obras estudia la realidad, el conocimiento, el problema de Dios y el del ser humano. Para el filósofo, el ser humano está hecho a imagen y semejanza de Dios, esto quiere decir que posee vida espiritual. Por ello, defenderá la unidad de cuerpo y alma en el ser humano. Así, el hombre es fundamentalmente un alma inmortal frente a un cuerpo mortal y corruptible. Esta alma tiene tres facultades: la memoria, que permite unir el presente y el pasado creando la identidad personal, la inteligencia, que permite conocer la verdad, y la voluntad, que lleva a buscar el amor y la felicidad, que se encuentran plenamente en Dios. Por ello, el alma debe regir el cuerpo para volver a Dios.

Ética

San Agustín defiende el libre albedrío en el ser humano. La voluntad libre nos permite pecar o vivir conforme a la ley de Dios. Sin embargo, la voluntad no es suficiente para ser bueno por culpa del pecado original y por ello necesitamos la gracia para obrar correctamente. Una acción debe juzgarse teniendo en cuenta la intención, si es conforme a la ley de Dios será buena, si no será pecado. Este problema de la libertad bien explicado en su obra “del libro arbitrio”. Para San Agustín el mal moral humano se afirma como fruto de un bien mayor, el libre albedrío. Por ello, el ser humano es responsable del pecado cometido, pues sin libre albedrío no habría responsabilidad ni culpa.


SANTO TOMÁS DE AQUINO


Dios


Santo Tomás aceptará las teorías de Aristóteles, como el hilemorfismo y la explicación del movimiento como el paso de la potencia al acto. Pero Aquino distinguirá dos formas de ser distintas: la de Dios y las criaturas. Afirmará que Dios es el creador de todo el universo y por tanto es un ser necesario, no puede no existir, frente a las criaturas que son contingentes, pueden existir o no. La esencia es potencia de ser y la existencia es acto de ser. Igualmente, establecerá una organización jerárquica de los seres basada en sus grados de perfección según la potencialidad de sus esencias y su semejanza con Dios. Santo Tomás comprende que la existencia de Dios es problemática racionalmente y por tanto considera una de las tareas fundamentales de la razón la demostración de la existencia de Dios. En primer lugar, criticará el Argumento Ontológico de San Anselmo, pues para Aquino la existencia de Dios no es evidente para la razón humana. Una proposición evidente puede serlo en sí misma y para nosotros o evidente en sí misma pero no para nosotros. “Dios existe” es una proposición evidente en sí misma, pues Dios es un ser necesario, pero no es evidente para nosotros, pues nuestra razón no puede comprender plenamente la esencia de Dios. Por ello, habrá que demostrar su existencia. Aquino distinguirá dos tipos de demostración: la a priori, en la que conociendo la causa podemos inferir el efecto, y la a posteriori, en la que al darse el efecto podemos demostrar la causa. Afirmará que sólo es posible demostrar la existencia de Dios utilizando la demostración a posteriori, pues conocemos el efecto (la creación) y buscamos su causa (Dios). Sto. Tomás presentará cinco vías para demostrar la existencia de Dios. Todas ellas son demostraciones a posteriori, todas siguen cuatro pasos: constatación de un hecho de experiencia, aplicación del principio de causalidad, afirmación de la imposibilidad de una regresión infinita de causas, debiendo haber una causa primera, y afirmación de la existencia de Dios. La primera vía, parte del movimiento de los seres para afirmar la existencia de Dios como primer motor inmóvil. La segunda, parte de la existencia de causas causadas para demostrar la de Dios como primera causa incausada. La tercera, parte de la existencia de seres contingentes para afirmar la de Dios como ser necesario. La cuarta (de influencia platónica), parte de la existencia en los seres de distintos grados de perfección para afirmar la de Dios como ser perfectísimo. La quinta, parte del orden y finalidad en el comportamiento de los seres naturales para afirmar la existencia de Dios como inteligencia ordenadora.

Política

El hombre es para Sto. Tomás un ser social por naturaleza. Los preceptos de la ley natural son demasiado generales y deben ser concretados mediante la ley positiva, estas son convencionales y deben ser una prolongación de la ley natural y respetarla, ya que si no es así serán injustas y existe el derecho a desobedecerlas. La búsqueda de la justicia es el punto de uníón entre la moral y el derecho. Las mejores formas de gobierno, para Sto. Tomás son la Monarquía, la Aristocracia y la Democracia siempre que respeten la ley natural al hacer sus leyes positivas.


Kant Conocimiento y/o Realidad


Kant fue un filósofo prusiano del Siglo XVIII, contemporáneo a la Restauración, intentó responder en sus obras a las preguntas ¿qué puedo conocer? ¿cómo debo actuar? Según Kant, dado el antagonismo surgido entre el Racionalismo y el Empirismo es necesario hacer una crítica de la razón para saber que podemos conocer. Primero se pregunta ¿cómo es posible la ciencia?, pues para él esta es un conocimiento seguro y a partir de ella podemos establecer qué condiciones debe tener cualquier otro conocimiento para ser cierto. Las condiciones que hacen posible los juicios científicos son dos: Empíricas (A partir de la experiencia) y Trascendentales (previos a la experiencia). Si nos dan nueva información los juicios pueden ser: Analíticos (no extensivos) o Sintéticos (extensivos). Si hace falta la experiencia para conocer su verdad serán: a priori o a posteriori. Para Kant, los juicios científicos serán los juicios sintéticos a priori, que dan un nuevo conocimiento, su verdad no depende de la experiencia y son universales y necesarios. Por ello estudiará cuáles son las condiciones trascendentales de la razón que posibilitan dichos juicios y para ello analizará las tres facultades de la razón: la Estética trascendental, la analítica trascendental y la dialéctica trascendental. En la Estética trascendental estudia la sensibilidad y las matemáticas. La sensibilidad es la capacidad de percibir de forma pasiva. Sus condiciones trascendentales son las intuiciones puras: El espacio y el tiempo que pertenecen a la razón y no la realidad. Al percibir, el sujeto aplica esas intuiciones puras de forma espontánea creando así el fenómeno que es lo percibido y no la cosa en sí. De esta manera se da el giro Copernicano, pues el objeto es el que debe adaptarse a las condiciones de la propia razón del sujeto. Las intuiciones puras posibilitan los juicios sintéticos a priori en las matemáticas. En la Analítica trascendental estudia el entendimiento y la física. El entendimiento es la capacidad de pensar lo percibido de forma activa. Las condiciones trascendentales que hacen posible comprender lo percibido son los conceptos puros o categorías que se deben aplicar a los fenómenos de la experiencia. Kant distingue entre el fenómeno, lo que percibimos y comprendemos aplicando las intuiciones puras, y el número, la cosa en sí de la que no tenemos experiencia y solo puede ser pensada por la razón. Toda la realidad tiene un ámbito fenoménico y otro neuménico. La ciencia solo puede conocer los fenómenos pues el noúmeno es incogniscible. Por eso lo que conocemos no son las cosas reales sino ideas construidas a partir de los elementos a priori de la razón. En la Dialéctica trascendental estudia la razón y si la metafísica es posible como ciencia. La razón es la capacidad de unificar los juicios del entendimiento haciendo técnicas cada vez más generales. La metafísica busca estudiar y conocer las realidades que están en el ámbito nouménico. Por ello la razón pretende aplicar las categorías directamente sobre el noúmeno y por tanto sus conocimientos y legítimo y lleva siempre a contradicción.

Ética

Kant consideró que la universalidad es un requisito fundamental de la moralidad, pues un principio moral solo puede ser legítimo si resulta válido para todo ser humano. Comienza haciendo una distinción entre dos tipos de ética: las éticas materiales y la ética formal. Las éticas materiales proponen algo que se considera un bien supremo y posteriormente proporcionan normas de conducta para alcanzarlo. Kant criticará a las éticas materiales ya que son empíricas, sus preceptos son hipotéticos y mantienen una moral heterónoma, donde la norma no proviene de la razón del sujeto, sino que es determinada por algo exterior. La ética formal no dice lo que se debe hacer sino cómo se debe obrar, se preocupa de la forma de las acciones. Kant defenderá la ética formal ya que está vacía de contenido empírico, su imperativo es categórico, es universal y autónoma, determinada por la propia razón a priori del sujeto. Lo que determina el valor moral de una acción es que haya sido hecha por deber sin tener en cuenta el beneficio que se pueda derivar de su realización. No importa que, si no como se hace. La exigencia de obrar normalmente se expresa en el imperativo categórico que establece la forma de la máxima que guían la acción moral. Éste imperativo tiene varias formulaciones, pero destacan dos: obrar siempre de tal manera que nuestra acción pueda ser considerada como ley universal obligatoria y obrar siempre tratando a todo ser racional como fin en sí mismo y no como medio. Esta forma se conseguirá llegar al reino de los fines. Kant afirma que postulados de la razón práctica: El primero es el de la libertad, pues la existencia en nuestra razón de la exigencia de obrar por el deber supone la libertad, el segundo, no demostrado, pero siendo una exigencia de la razón, es el alma inmortal, pues el cumplimiento del deber nunca acaba, y el tercero, también una exigencia de la razón, es la existencia de Dios, pues solo un ser omnipotente puede hacer que coincidan virtud y felicidad.


Rousseau Política


Rousseau hace una diferencia fundamental entre hombre natural y el hombre social. El hombre natural vivía en un estado de naturaleza, en una época histórica hipotética en la que desarrolla el mito del buen salvaje. El hombre antes de vivir en sociedad era bueno y feliz, con un egoísmo no negativo. El buen salvaje tenía un sano amor hacia sí, que no implicaba buscar el mal de los otros, hacia los que sentía compasión. En este estado natural el hombre manténía sentimientos propios y una relación directa con la naturaleza. Este estado natural se enfrenta al hombre social, que vive en un estado de sociedad. En este estado social, el hombre no es un ser feliz y bueno, sino que está llamado por un egoísmo. Así la cultura y el progreso han hecho el ser humano más desigual, injusto e infeliz y han corrompido a los hombres. La sociedad corrompe al hombre, pero Rousseau es consciente de que no se trata de volver a un estado primitivo, sino que hay que analizar la sociedad para ver cuál es el problema y reformarla. Para ello, seguirá dos pasos: situar el origen del mal social y proponer una serie de reformas sociales. Para Rousseau el origen del mal en la sociedad es la desigualdad. Esta es fruto de la propiedad privada que produjo que los hombres acabaron siendo desiguales. Esto produjo un permanente enfrentamiento social donde prima el egoísmo, pues el deseo era poseer más. Por eso, la sociedad actual es injusta e impide la realización plena de los seres humanos. Para reformarla, propone un Contrato Social, pero no se puede volver al estado de naturaleza. Se trata de establecer las bases para un pacto social justo, donde se pueda armonizar libertad, igualdad y poder político. En este pacto el pueblo es el soberano. Esta soberanía popular se expresa en la voluntad general. La voluntad de todos sería la suma de intereses egoístas, la voluntad general es la del sujeto colectivo que siempre pretende el bien común. Cada individuo renuncia así a la libertad de obrar de acuerdo al egoísmo propio, asegurándose así la igualdad y libertad de todos los ciudadanos. Además, para la creación de esta nueva sociedad será fundamental la educación, hay que formar al hombre y el ciudadano. En su obra “Emilio o de la educación” considera que los niños se les debe instruir desde la libertad, también se debe tener en cuenta que los niños tienen una mentalidad diferente a los adultos, buscando abrir su mente a la curiosidad a través del contacto con la naturaleza. Esta educación tiene como fin formar buenos ciudadanos, de esta forma, los seres humanos pueden entrar en un nuevo estado, que consiste en una sociedad racional y libre donde se erradicará el mal moral y la injusticia. 


Nietzsche


Fue un filósofo gateo del Siglo XIX estudió la existencia de Dios el conocimiento y la moral respectivamente. Al pasar los últimos 10 años de su vida en estado casi vegetativo, por lo que algunas de sus obras fueron manipuladas por sus hermanos. El filósofo Crítica a la metafísica tradicional surgido con Platón, en la que la realidad es concebida como algo estático, fijo. Esta metafísica distingo entre una realidad verdadera y superior, y otra. Pero la invención De este otro mundo es producto del resentimiento y temor hacia la vida de los filósofos. Nietzsche llama este impulso “voluntad de verdad “, y consiste en utilizar la razón para afirmar la supremacía de las esencias. Frente a esto, al firmar a la realidad como devenir sin finalidad. Esta realidad se presenta al ser humano a través de perspectivas, sin embargo, no se es una perspectiva verdadera y la voluntad de verdad, falsa. Debido a esto, el filósofo defenderá la voluntad de poder: asumir y enfrentarse a la realidad cambiante afirmando una perspectiva individual de forma temporal. Desde esta voluntad de poder se comprende que los conceptos son en realidad metáforas. La primera metáfora es la imagen mental, que convertimos en palabras, que se establece como única para una multitud plácida de medidas cambiantes. Y estas metáforas se convirtieron en conceptos por la necesidad y el deseo del ser humano de vivir en sociedad con el tiempo se olvidó lo metafórico, afirmándose el concepto universal, la verdadera realidad. Así, la filosofía llama verdad a lo más alejado de. Por eso, para Nietzsche no hay verdad absoluta y será aquello que favorezca la vida. La metáfora es una perspectiva que nos ayuda a vivir plenamente. Nietzsche afirma una misión, pero a mí esta del hombre, cuya única arma es la inteligencia, pero él considera que el ser humano sigue evolucionando hacia el superhombre, aquel que tiene voluntad de poder, no de verdad. El hombre débil sí que los Dictados de la moral tradicional, una moral de esclavos donde Lo fundamental es la resignación. Es antinatural, niega el fundamento de que existe una verdad única. Así, Dios es el fundamento último de la voluntad de verdad y del platonismo, y por tanto el gran enemigo frente al surgimiento del superhombre. Dios ha sido en la gran objeción contra la vida Nietzsche afirma la muerte de Dios. Con ello, todos los valores tradicionales se derrumban, surgiendo e Nihilismo. Éste puede tener dos sentidos: ser negativo con el derrumbe de los valores tradicionales se cae en la posibilidad. Y otro positivo, ya que la muerte de Dios es la oportunidad para las transmutaciones de los valores y el surgimiento del superhombre. Esta transmutación Implica crear valores diferentes y la misma forma de valorar. Además, será hecha por el superhombre, producto de la evolución desde el hombre débil hacia un ser humano fuerte, con voluntad de poder, destructores y creador constante, concepto de lo trágico De la vida y sus diversas perspectivas. Esto produce un paseo por tres estadios: El camello, que asuma su deber racional. El león, mismo que se revela frente a todo. Y el niño, que hace de la vida un juego y una creación artística. Éste último es el superhombre, que tiene la voluntad de poder y admite la vida como un eterno retorno, y que rechaza la moral del esclavo, creando el nuevo valor y haciendo de su vida su propia obra de arte. 


Hume Conocimiento y/o Realidad


Hume es el autor más importante de la escuela del Empirismo. Para el Empirismo todo nuestro conocimiento procede de la experiencia. Hume defendía la idea de que el hombre no podía alcanzar el conocimiento absoluto, sino que lo único que podía conocer de las cosas son las representaciones y que todos los contenidos de la mente provienen de la experiencia.  El filósofo escocés comprime todo el conocimiento a “percepciones”, es decir, a representaciones mentales que se originan por los sentidos. De estas percepciones distingue 2: las impresiones, que son vivas e intensas, y las ideas, que son débiles y borrosas. Explica que las ideas son copias de las impresiones en la mente, y que las impresiones penetran en la mente mediante los sentidos, mientras que las ideas mediante la razón. Asimismo, afirmará dos modos de conocimiento racional: El conocimiento de relaciones entre las ideas, o razonamiento a priori, que trata sobre la estructura del razonamiento, y el conocimiento de cuestiones de hecho, o razonamiento a posteriori, que trata sobre la realidad. Así, todo conocimiento sobre la realidad proviene de un razonamiento a posteriori, es decir, que para saber si una idea es verdadera o falsa es necesario recurrir a la impresión correspondiente. A continuación, criticará el principio de causalidad, después de haberlo analizado, y concluirá desafirmándolo, ya que no se puede tener impresión de una conexión universal y necesaria entre causa y efecto, al no ser capaces de percibir que algo ocurrirá siempre. La relación universal y necesaria entre causa y efecto la afirmamos basados en la experiencia de haber percibido de forma habitual en el pasado un acontecimiento detrás de otro, y por ello suponemos que lo que ha sucedido en el pasado se repetirá en el futuro y que objetos semejantes tendrán efectos semejantes. Hume finalmente, en su desarrollo radical del Empirismo, terminará estableciendo el escepticismo, afirma imposible demostrar la existencia del mundo, del yo y de Dios, y el fenomenismo, pues sólo es posible conocer las impresiones como hechos mentales.
Share Button

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *