Hubo un pastor muy tierno que tenia un rebaño

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11. Explica los sentidos material y moral de gobernar


Como bien apunta la pregunta Foucault proporciona varios sentidos a la palabra ‘Gobernar’. El primero de los sentidos lo hace desde un punto de vista más material, físico o espacial, donde su significado es dirigir o hacer avanzar e incluso avanzar unos mismo en un camino, una ruta. ‘Gobernar’ es seguir o hacer seguir una ruta. Un ejemplo de Froissart lo define bien “Un … camino tan angosto que…dos hombre no podían gobernarse en él”, lo que quiere decir que no podían avanza de frente. Pero también podemos encontrar otro sentido material de la palabra como ‘alimentar’, el ejemplo que nos acerca Foucault para lograr entenderlo es “un hombre que no tenía de qué vivir ni gobernar a su mujer que estaba enferma”, en el sentido de que no podía alimentarla, no podía sustentarla. Además Foucault atribuye otro sentido más, material también a “Gobernar” como subsistir con algo. De nuevo en sus texto apunta un ejemplo de Froissart para su mejor entendimiento  y nos dice “ una ciudad que se gobierna de la pañería”, es decir debe su subsistencia a. Estos son los sentidos y significados materiales que señala Foucault para la palabra “Gobernar”, pero por otro lado también lo hace desde el orden moral.
Comienza asignándole el significado de ‘conducir a alguien’ pero desde el sentido espiritual, es decir gobernar las almas.

            Conducir y guiar las almas de los demás, siendo tal un sentido clásico. Centrándose quizás en “imponer un régimen”. Así Foucault nos pone como ejemplo cuando un médico gobierna a un enfermo o un enfermo se pone una serie de cuidados y se gobierna. “Un enfermo que después de haber dejado el hospital a causa de su mal gobierno pasó a mejor vida”. Siguió un mal “gobierno” podemos decir que siguió o llevo una mala conducta. Por otro lado, también puede significar mando o dominio, dirigir a alguien, tratarlo. Como se puede entender en el caso de una relación entre individuos , o también una relación con alguien, una relación verbal: “gobernar a alguien” puede decir “hablar con él”, algo así como “entretenerlo” cuando estamos hablando de una conversación. Finalmente puede referirse a un comercio sexual: “un fulano que gobernaba a una mujer…”. Estos son cada uno de los sentidos que Foucault da a la palabra “gobernar”.

12. Explica los rasgos específicos del poder pastoral


Foucault en sus textos habla del poder pastoral que se produce en la relación de Dios con los hombre y al mismo tiempo de unos rasgos específicos.
            En primer lugar nos dice que el poder del pastor es un poder que no se ejerce sobre un territorio, se ejerce sobre un rebaño, y más concretamente sobre el rebaño en su desplazamiento. Así el poder del pastor se ejerce esencialmente sobre una multiplicidad en movimiento.
Foucault para explicar esto hace una comparación con la idea del dios griego  y el dios hebreo.
             El primero de éstos es un dios territorial, un dios de intramuros que se establece en un templo, tiene un lugar privilegiado. En cambio el dios hebreo, es un dios que camina, que se desplaza, que está en todo lugar y en todo momento con su rebaño. Recuerda un poco también a la idea del dios pastor egipcio Amón que es definido como el conductor de la gente por todos los caminos.
            Otro de los rasgos específicos es que el poder pastoral es en lo fundamental un poder benévolo.
Foucault nos hace pensar que claro, lo es porque este ha de formar parte de todas las caracterizaciones religiosas, morales y políticas de poder. Es como apunta el autor un rasgo universal, que entre muchos otros caracterizan el poder. Al igual que lo hace otros como la omnipotencia y la riqueza y brillo de los símbolos de los que se rodea. También se definirá por la posibilidad de conquistar y por todo el conjunto de territorios, riquezas…Esto con respecto al poder, pero si nos centramos en el poder pastoral, se puede decir que este viene definido en su totalidad por la benevolencia, pues no tiene otra razón de ser que hacer el bien. En efecto, lo esencial del objetivo, para el poder pastoral es sin duda la salvación del rebaño. No estando muy lejano lo que en un momento se consideró como el objetivo del soberano, es decir, la salvación de la patria. Una salvación que es esencialmente la subsistencia. La provisión de la subsistencia, el alimento asegurado. El pastor es quien alimenta y lo hace de mano a mano, o quien alimenta, por una parte, al conducir al rebaño hasta las buenas praderas. El poder pastoral es un poder de cuidados. Cuida al rebaño, cuida a los individuos del rebaño, vela porque las ovejas no sufra, va a buscar a las extraviadas, cuida a las heridas.(ejemplo cómo Moises fue guiado por Dios para conducir al rebaño).
            El poder del pastor se manifiesta por lo tanto, en un deber, una misión de sustento, algo que Foucault otra característica del poder pastoral, además de hacerlo también por su celo, su dedicación, su aplicación indefinida. El pastor es el que vela, vela en el sentido de vigilancia del mal que puede hacerse, pero sobre todo de las desventuras que puede sobrevenir. Velará porque las cosas sean lo mejor posible para cada uno de los integrantes del rebaño. Entonces dios se puede decir que tiene una responsabilidad que se define por la dimensión de carga y esfuerzo. Es un poder cuyo carácter es esencialmente oblativo, y en cierto modo transicional.
            El pastor está al servicio del rebaño, debe actuar de inmediato entre éste y las pasturas, el alimento, la salvación…lo cual implica que el poder pastoral sea siempre un bien. Es un poder también individualizador, pues vigila todo el rebaño, pero para crear este efecto no puede hacer que ninguna oveja se le escape. Entonces tiene que mirar por todos y por cada uno.

13. Explica la paradoja del pastor.IMP

            La paradoja del pastor se centra en dos aspectos, la religión y la moral, centra su problemática en “el sacrificio de uno por el todo, sacrificio del todo por el uno, que va a estar de manera insoslayable en el centro de la problemática cristiana del pastorado”. Pues como bien menciona Foucault el pastor debe tener los ojos puestos sobre todo el rebaño y al mismo tiempo ello implica que los tenga sobre cada una de las ovejas. Pero el pastor debe todo al rebaño, entonces nos encontramos con el problema de que si una de esas ovejas se descarrila, ¿el pastor debe sacrificarse por su salvación?, o no le pasará ¿que al cuidar a una sola descuide a las demás? Esta es la paradoja que se encuentra. Se compara con el caso de Moises el cuál sí sacrificó el rebaño por una oveja descarrilada, que cargo y que devolvió a su lugar, a su rebaño. Un rebaño que salvó simbólicamente y que estuvo dispuesto a descuidar.
Entonces se piensa que en todos los casos se podría llegar a descuidar una cosa u otra…(opinión personal que no sé si la podemos poner)

14. Explica el sentido que tiene el magistrado en las Leyes de Platón


            El magistrado en las Leyes de Platón, es un primer momento comparado con dios, pues es un pastor pero nunca es el fundador de la ciudad, ni quién le ha dado sus leyes esenciales, sino el magistrado principal. El magistrado pastos es, de hecho, un magistrado subordinado. Es algo así como un intermediario, como apunta Foucault, entre el perro guardián y el personaje que es el verdadero señor o legislador de la ciudad. En las Leyes el magistrado pastor se opone por un lado a los animales de rapiña a los que debe mantener aparatados de su rebaño, pero también se diferencia a los amos, situados en la cumbre del Estado. (se diferencia de un verdadero dios). Por lo tanto es un funcionario pastor, es decir, el pastor no representará tanto la esencia misma de la función política, la esencia misma de que es el poder en la ciudad, como una mera función lateral, una función que el político calificará de ayudante.

15. Explica el sentido que tiene el pastor para Trasímaco en la República de Platón


Trasímaco habla de una evidencia al referirse a que el buen magistrado es un verdadero pastor. Pero va más allá y considera la tarea del pastor, dudando que el pastor se centre en el bien de su rebaño. Apunta que el pastor solo se esfuerza en la medida en la que puede beneficiarse, sólo de afana por sus animales con vistas al día en que podrá sacrificarlos, degollarlos o, en todo caso, venderlos. Si actúa como actúa lo hace por egoísmo, mientras aparenta tener devoción por sus animales. Entonces en consecuencia, Trasímaco dice que esta comparación no es absolutamente tópica para caracterizar la virtud necesaria al magistrado. Pero a todo esto Platón le respondió, que lo que él venía definiendo no era el buen pastor, ni el verdadero pastor, ni el pastor a secas; es su caricatura. Un pastor egoísta es algo contradictorio.
            Pues el verdadero pastor es justamente el que se dedica por entero a su rebaño y no piensa en sí mismo.
            Analizar al magistrado por excelencia, al mejor, al que se puede comparar con el pastor porque reúne cada una de esas características necesarias para cuidar del rebaño, así tal magistrado debe llevar el poder político tal como ejerce el pastor su función sobre el rebaño, “el jefe de la ciudad debe ser el pastor del rebaño”.

16. Explica el significado de “prescripción” tal y como se analiza en un primer momento en Político


            El significado de “prescripción” hace referencia a cuál es el arte propiamente político que corresponde a la función del magistrado, cual es el arte de gobernar, de mandar. Platón nos habla de dos formas de prescribir. Se pueden prescribir las órdenes que uno mismo da y se pueden prescribir las impartidas por otros (eso es lo que hace el mensajero o el heraldo, el jefe de remeros y el adivino). En cambio, apunta que es evidente que el político transmite las órdenes que él mismo ha dado. Y las transmite a cosas animadas, a los seres vivos que son el objeto de su prescripción. Pues bien diferencia dos formas de dar prescripciones a los seres vivos. O bien se prescribe a individuos singulares, o bien a individuos que vive en un grupo. Está claro que el  político lo hace de este último lado, mandará a seres vivos reunidos en grupos, a los hombres. De manera que si el político da órdenes a un grupo de hombres, se considera que evidentemente es su pastor. Entonces se llega a la siguiente definición: el político es el pastor de los hombres, el pastor de ese grupo que constituye la población de una ciudad.
17. Platón sigue dos pistas falsas en su análisis del político. Las de las clases de animales sobre los que se puede ejercer la función de pastor y la de las clases de actividades que podemos llamar pastorales. Centrémonos en esta. Explica las funciones del pastor y los nombres que puede recibir según su actividad.

            En primer lugar se tiene que tener en cuenta que el pastor es el único encargado del rebaño. Nunca hay varios pastores por rebaño. Y este pastor sólo debe hacer una multitud de cosas. Tiene una serie de funciones. Debe asegurar la alimentación al rebaño, debe atender a las ovejas más jóvenes, debe curar a las que están enfermas o lastimadas, debe llevarlas por los caminos dándole órdenes o eventualmente ejecutando música, debe disponer las uniones para que las ovejas más vigorosas y fecundas de los mejores corderos.  De ahí se dice entonces que no debe haber más de un magistrado, o en todo caso, no debe haber más de un rey. Pero realmente ¿quién puede estar encargado de todas estas funciones de alimentación, cuidados, terapéutica, regulación de las uniones…? En este momento se hace dudar de la unidad, unicidad del pastor, a lo que añade Platón los llamados rivales del rey, sus rivales en la materia de pastorado.
            En efecto si el rey se define como un pastor, ¿por qué no decir que el agricultor que alimenta a los hombres, o el panadero que hace pan y también los alimentas son pastores de la humanidad? Por esta regla de tres, el médico que cura a los enfermos es también un pastor, pues cumple la función de un pastor, y el pedagogo que vela por la buena educación de los niños, por su salud…son igualmente pastores del rebaño humano.
(la metáfora del pastor-rebaño cuando la aplicamos a los seres humanos presenta algunas deficiencias que no son compatibles cuando hablamos de los seres humanos, aunque sí lo son cuando hablamos de cualquier otro ser vivo) (opinión personal)

18. Explica el mito del político sobre las dos figuras de pastor: el pastor divinidad y el pastor humano


            El mito político sobre las dos figuras de pastor explica en un primer lugar el pastor divinidad, como el pastor que trae la felicidad, es el genio pastor que preside cada una de dichas especies. Y entre ellas está la especie especial, el rebaño humano. La divinidad en persona, que es el pastor del rebaño humano en ese período de la humanidad que no corresponde a la constitución actual del mundo. Entonces su tarea es infinita, exhaustiva y sencilla. Además como cuentan con esta divinidad no necesitan constitución política. La política comenzará entonces en el momento preciso en que termine ese primer tiempo venturoso. Comenzará cuando el mundo empiece a girar al revés, la divinidad se retira y comienzan los tiempos difíciles. Será entonces cuando los hombres están obligados a dirigirse unos a otros, es decir que necesitan la política y a los políticos. Pero como bien apunta Platón, esos políticos, esos hombres que tienen a su cargo a otros hombres no están por encima del rebaño, como los dioses podían estar por encima de la humanidad. Ellos mismos son hombres y por lo tanto no se pueden considerar como pastores.

19. Explica la figura del político como tejedor

Según el texto de Foucault, comenta que el político es un tejedor. Al utilizar el modelo del tejido será factible hacer un análisis coherente de las diferentes modalidades de la acción política dentro de la ciudad. Contra el tema en cierto modo invariable y global del pastor, que no puede sino llevar al estado anterior de la humanidad o bien a la multitud de la gente capaz de reivindicar su papel de pastores del género humano, el modelo del tejedor nos permitirá elaborar un esquema analítico de las operaciones mismas que se desarrollan en la ciudad en lo concerniente al mando de los hombres. Se pondrá poner a un lado, en principio, todo lo que constituye las artes  adyuvantes de la política, es decir las otras formas según las cuales es posible prescribir cosas  a los hombres y que no corresponden propiamente a la política.  En efecto, el arte de la política es como el arte del tejedor, no algo que se ocupa de todo en general, como el pastor se ocupa supuestamente de todo el rebaño.      La política, como el arte del tejedor solo puede desarrollarse a partir y con la ayuda de una serie de acciones preparatorias. Es preciso tundir la lana y trenzar el hilo y que la carda haya actuado para que el tejedor pueda trabajar. De la misma manera, toda una serie de artes auxiliares deben ayudar al político. Hacer la guerra, emitir buenas sentencias en los tribunales, persuadir también a las asambleas mediante el arte de la retórica: todo eso, aunque no propiamente política, es la condición de su ejercicio. Por tanto, la actividad política propiamente dicha, la esencia o, mejor la acción  del político es la de unir como el tejedor une la cadena y la trama.

El político une los elementos, los buenos elementos formados por la educación y unirá las virtudes, las diferentes formas de virtudes que son distintas entre sí y a veces incluso opuestas, como ocurre por ejemplo con los hombres fogosos y los hombres moderados, y los tejerá gracias a la lanzadera de una opinión común que los hombres comparten. El arte real, por lo tanto, no es en modo alguno el arte del pastor, es el arte del tejedor, un arte consistente en reunir las existencias “en una comunidad basada en la concordia y la amistad”. Así el tejedor político, el político tejedor, forma con su arte específico, muy diferente de los demás, el más magnífico de los tejidos. De este modo se obtiene toda la felicidad que puede estar al alcance de un Estado.

20. Explica la conclusión del texto platónico según Foulcault “el rey (el gobernante o el que tiene el mando político) no es un pastor. NO LA ENTIENDE NI SU PADRE

Según el texto platónico la cuestión de que el rey no es un pastor, se trata de un cambio de mostrar justamente que, si hay pastorado, éste solo puede darse, a su juicio, en actividades menores, sin duda necesarias para la ciudad, pero subordinadas al orden de lo político; dichas actividades son, por ejemplo, la del médico, el agricultor, el ginmnasta, el pedagogo. Todos ellos pueden, en efecto, compararse a un pastor, pero el político, con sus tareas particulares y específicas, no es un pastor.

Las actividades pastorales existen y son necesarias. Dejémoslas donde están, donde tienen su valor y eficacia, en manos del médico, el ginmasta….Y cuidémonos sobre todo de decir que el político  es un pastor. En sus exigencias, éste es demasiado humilde para convenir a un rey. El rey no es pastor. Aquí tenemos, el signo bastante manifiesto de que el pensamiento griego, la reflexión griega sobre la política, excluye la valoración de dicho tema.

Sin duda hubo en el mundo antiguo formas de apoyo que permitieron que a partir de determinado momento, justamente con el cristianismo, se difundiera la forma del pastorado. Habría que mirar por el lado de las pequeñas comunidades, como las comunidades filosóficas.

21. Explica el primer principio o elemento fundamental del pastorado cristiano: la salvación

Según Foulcault, el pastorado cristiano conduce a los individuos por el camino de la salvación, considerando el asunto en su forma más general y trivial. Un rasgo común a la ciudad griega y el tema hebreo del rebaño es el hecho de que cierta comunidad de destino envuelve al pueblo y a quien es su jefe o su guía. Si el jefe extravía el rebaño no dirige bien la ciudad, uno y otro pierden a sus dirigidos y se pierden con ellos. Se salvan con ellos, se pierde con ellos. Esta comunidad de destino, se justifica por una suerte de reprocidad moral, en el sentido de que cuando las calamidades se abaten sobre la ciudad o el hambre dispersa el rebaño.

En el pastorado cristiano también hay toda una serie de relaciones de reciprocidad entre el pastor y las ovejas, el pastor y el rebaño, pero esa relación es mucho más elaborada que la suerte de reciprocidad global. El pastor cristiano y sus ovejas están ligados entre sí por relaciones de responsabilidad de una extrema complejidad. Esas relaciones no globales son integra y paradójicamente distributiva. Íntegramente significa, que el pastor debe asegura la salvación de todos. Asegurar la salvación de todos quiere decir dos cosas que deben estar unidas, por una parte tiene que garantizar la salvación de todos, de la comunidad en su conjunto, de la comunidad como unidad.

En un sentido es la salvación de todos, pero también la salvación de cada uno. Ninguna oveja es indiferente, ni una de ellas debe escapar a ese movimiento, a esa operación de dirección y guía que lleva la salvación. La salvación de cada uno tiene una importancia absoluta y no relativa.

22. Explica el principio general de “ distributividad integral y paradójica” y el primero de sus cuatros principios, el de responsabilidad analítica.

Por aspecto paradójicamente distributivo del pastorado cristiano entendemos la necesidad de salvar el todo implica, aceptar el sacrificio de una de las ovejas cuando pueda ésta comprometer el conjunto. La oveja cuya corrupción amenaza corromper todo el rebaño, debe ser abandonada y expulsada. Pero por otra parte, está la paradoja, la salvación de una sola oveja debe ser para el pastor tan importante como la de la totalidad del rebaños, no hay oveja por lo cual no sea preciso interrumpir todas las demás responsabilidades y ocupaciones, dejar el rebaño y tratar de recuperarla.

El cristianismo, por otro lado, agregó a ese principio de distributividad integral y paradójica del poder pastoral, como complemento cuatro principios específicos e imposibles de encontrar anteriormente.

Continuando con la explicación el primer principio es la responsabilidad analítica. Es decir que el pastor cristiano deberá al cabo de una jornada y de la vida en el mundo rendir cuenta de todas las ovejas. Una distribución numérica e individual permitirá saber en concreto si se ocupó bien de cada oveja, y todas las que falten significaran para él una marca negativa.

Pero el pastor también deberá rendir cuenta de todos los actos de cada una de sus ovejas, todo lo que pudo ocurrirle a cada una de ellas, todo el bien o el mal que éstas pudieron hacer en cada momento. La responsabilidad se define por una distribución cualitativa y fáctica. El pastor tendrá que rendir cuentas. Es preciso, ir más allá de la responsabilidad individual y considerar que el pastor es responsable de cada quién.

23. Explica el segundo principio de “transferencia exhaustiva e instantánea”

El segundo principio también es específico del cristianismo. El pastor no sólo deberá rendir cuentas de las ovejas y de lo que hicieron, sino considerar como actos realizados por el mismo los méritos y los deméritos y cada una de las cosas que cada una de ellas haya hecho. Todo el bien que suceda, el pastor deberá experimentarlo como su propio bien en el momento mismo en que ocurra a una oveja. El mal que la oveja sufra o que acontezca por o a causa de ella, el pastor deberá considerarlos igualmente como si le sucediera a él o él mimos fuera su agente. Es preciso que se regocije por una alegría propia y persona del bien de la oveja y lamente del mal que pueda tener su origen en ella. Principio, entonces, de la transferencia exhaustiva e instantánea de los méritos y deméritos de la oveja al pastor.

24. Explica el tercer principio de “inversión del sacrificio”

Este principio se basa en que si el pastor se pierde con sus ovejas, también lo es que debe perderse por ellas. Es decir que para salvar a las ovejas, el pasto debe aceptar morir. Es preciso que el pastor esté presto a morir de muerte biológica si las ovejas quedan expuestas al peligro, debe defenderlas contra sus enemigos temporales, pero lo mismo vale para el sentido espiritual, es decir el pastor debe exponer su alma por el alma de los otros. Debe aceptar cargar sobre los hombres del pecado de las ovejas, para que éstas no tengan que pagar y sea él quien lo haga. Debe por tanto, exponerse a la tentación, hacer suyo todo lo que podría perder a la oveja si ella queda liberada de la tentación y del riesgo de morir de muerte espiritual.

Este es el problema fue muy discutido desde el siglo XII y que  es justamente la puesta en juego de la paradoja de la inversión de los valores, la inversión sacrificial que plantea la necesidad de que el pastor acepte correr el peligro de morir para salvar el alma de los otros. Y precisamente cuando haya aceptado morir por los otros, el pastor se salvará.

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