El hombre como imagen de Dios

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1.- Razón y fe

Entre fe y razón ha de existir cooperación y armónía. El camino de la verdad es la fe que busca comprender y presenta tres etapas:

Acto de fe razonable: Es su primer paso, aceptando la verdad revelada de la voluntad.
Pero la razón ha de examinar los motivos de credibilidad, para preparar el acto de fe.

Vida de fe: la fe es transformadora, es un cambio que crea en el hombre para mostrarse honesto a la verdad.

Inteligencia de la fe: Una vez aceptado, pasa a ser explicado, con independencia y rigor intelectual. Aquí la fe es objeto de análisis y estudio.

Pero el fin del hombre no es conocer la verdad simplemente, es poseerla por amor.


2.- La antropología agustiniana

2.1 Unidad y dualismo

En la visión de Agustín del hombre se deja sentir por la influencia del platonismo; el hombre como un alma que se sirve de un cuerpo pero por la fe cristiana rechazará la unidad natural del ser humano. Se considera la permanencia del alma sobre el cuerpo sin que suponga excluir a éste. El alma constituye una misma sustancia y naturaleza con el cuerpo, ya que lo rige.Rechaza la preexistencia y la reencarnación del alma ya que piensa al igual que Aristóteles que el alma es una misma cosa con el cuerpo.

2.2 Las potencias del alma

En la unidad del alma humana se distinguen tres potencias reflejo de las personas divinas: memoria, entendimiento y voluntad. El dinamismo de las tres pone de manifiesto la alta dignidad del hombre: su espiritualidad.La memoria es la facultad mediante la cual el alma se hace presente a sí misma. El entendimiento es la potencia capaz de conocer o juzgar, captando la verdad de las cosas. La voluntad es el libre albedrío, la capacidad de autodeterminación y dominio de los actos.

2.3 Teoría del conocimiento

Agustín distingue dos tipos de conocimiento donde el alma es lo principal, ya que crea la imagen del mundo.
El conocimiento sensible muestra las modificaciones que los objetos externos producen en los sentidos corporales.El conocimiento racional es el propio de la razón o el entendimiento. La razón es lo más sublime del hombre y el entendimiento influye los principios del juicio, que constituye la luz de la mente otorgada por Dios.

Se distinguen dos tipos de razón, correspondientes a otros tipos de verdad: la razón inferior se dirige a las cosas materiales, a las cuales juzga. En ella residen las necesidades prácticas de la vida. Los principios eternos del mundo inteligible y el conocimiento de Dios vienen de la razón superior, que le corresponde a la sabiduría, que es el conocimiento de las esencias de las cosas.


3.- Dios y el mundo

La existencia de Dios es demostrada por Agustín a través de las verdades eternidad. También ascendiendo desde las cosas materiales por grados de perfecciones. El ansia de felicidad delata asimismo un impulso que no puede tener origen en la simple carencia sino en quien la ha suscitado en el alma. La contingencia, la limitación de las criaturas, viene a exigir un fundamento de permanencia.El rasgo más original de la naturaleza y existencia de Dios es su presencia íntima en el alma humana. Fundamento esencial de la realidad, que ha de ser buscado en el interior del alma.

3.1 La creación

Para las cosas, ser es más bien dejar de ser, estar sujeto a un cambio ya que es algo efímero. Si las cosas son contingentes, entonces el ser que tienen lo han recibido, la razón de ser. La donación del ser es la creación.La creación es la producción del ser de las cosas a partir de la mera potencia infinita de Dios. Todo lo material y lo que no es, ha sido producido de la nada por la sobreabundancia del ser y del obrar divino.

  • Por qué crea: Lo ha hecho por la voluntad divina ya que él ha querido que seamos, porque nos ha querido; un acto libre por amor
  • Cómo creó: Dios posee en sí mismo los modelos de todos los seres. Dios puso las ideas seminales, que son la plasmación de las ideas eternas de la mente divina que evolutivamente dan origen al ser vivo.
  • Cuándo: Dios creó con el tiempo, ya que el tiempo es la medida del movimiento. Pero al mismo tiempo, el tiempo y el movimiento es propio de las criaturas
  • Tiempo y eternidad: la temporalidad es un pasar que se manifiesta como un futuro, pasado y presente. El paso de lo que no es aun a lo que ya no es, porque nuestro ser es un ser en la temporalidad. El tiempo es una condición propia de las criaturas en cambio para Dios no hay tiempo. Él es permanencia, es la eterna plenitud del ser.

4.- Libertad e historia

El hombre tiene que aceptar y cumplir libremente la ley moral. La opción mora es obra de la voluntad libre y el principio por que se rige la voluntad, el amor, la dimensión más íntima y radical de la orientación de la vida humana. La virtud no consiste en no amar, sino en amar lo que debe y merece ser amado. La virtud es un amor ordenado.

5.1 La libertad

Según S. Agustín tiene dos elementos: la autodeterminación y la orientación al Bien. El hombre solo será verdaderamente libre cuando se auto determine hacia su fin que es Dios, el bien supremo, la verdad. La autodeterminación de la voluntad, tiende al mal pero con la gracia de Dios alcanza el libre albedrío, su plenitud. La gracia es el amor sobrenatural a Dios. Es quien nos hace libres.

5.2 La historia

La historia es una epopeya de amor y libertad, que transcurre desde el momento originario de la creación del hombre, y un momento final, la venida de Cristo.

En la ciudad de Dios Agustín afirma la lucha entre la ciudad terrestre y la ciudad de Dios:
Dos mentalidades, dos concepciones del mundo y dos maneras de actuar en la práctica. LCD se origina por el amor de Dios hasta el desprecio de uno mismo. LCT se origina por el amor de si hasta el desprecio de Dios.

La historia camina hacia su culminación en Dios, la concepción agustiniana es lineal y su fin es transcendente al tiempo y al mundo. No hay libertad sin Dios, pero tampoco sin libertad humana

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