Antologia de santo tomas

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Abstracción


El entendimiento extrae la forma de las cosas y elimina lo material. 

Acto

Realización de lo que está en potencia, lo que se hace ser a lo que es. 

Analogía

Las palabras comparten distintos sujetos, en parte idénticos. 

Causa-efecto

La causa es el principio de lo que se sigue, que es el efecto. 

Definición

Esencia permanente de una cosa según Aristóteles. 

Demostración

Proceso que deriva la verdad de una proposición. 

Dios

Ser cuya esencia consiste en existir, supremo y creador del mundo. 

Evidencia

Verdad patente para un entendimiento. 

Fe


Enterder la verdad divina voluntariamente. 

Necesario

Que puede existir por sí mismo. 

Posible

Que puede existir o no. 

Potencia

Modo de ser entre el no, y ser en el acto.

Principio

Todo lo que procede de algo. 

Proces

Al Inf: Formulación de la sucesión sin fin de motores y causas.

Proposición


Unidad mínima de significado. 

Razón

Conocimiento natural del hombre explicado mediante la teoría de la abstracción. 

Verdad


Correspondencia entre el entendimiento y la cosa.
Artículos:

1

La existencia de Dios es evidente por sí, pero no para nosotros.

2

La existencia de Dios es demostrable.

3

La existencia de dios es demostrable por 5 vías (Del movimiento, de la causa eficiente, de la contingencia, de los grados de perfección y de la teleonomía, que es la causa final).

Santo Tomás es un filósofo del sigo XIII cuyas dos obras principales son “summa theologica” y “suma contra gentiles”. Su objetivo fue conciliar la doctrina cristiana y la aristotélica respecto a otras posiciones. Santo Tomás criticó a los místicos, a los dialécticos y a los defensores de la doctrina de la doble verdad. Santo Tomás realizo además una distinción entre filosofía y teología. Dios ha creado al hombre como ser racional queriendo que use la razón para llegar a la verdad.

Solo la razón puede avalar las verdades filosóficas. Las verdades que defendió de la teología tienen su origen en la fe en Dios. Santo Tomás defendió una distinción entre filosofía y teología, dado que su distinto origen implicaba distinta perspectiva.

A diferencia de San Agustín, Santo Tomás diferencia razón y fe. La filosofía ayuda a la teología porque demuestra que Dios existe y que es sabio y veraz. Por su parte, la teología ayudó a la filosofía porque abre horizontes de conocimiento insospechables para la razón.

Santo Tomás trató otro de los temas propios de la escolástica: la necesidad de demostrar la existencia de Dios.

La existencia de Dios es evidente por si misma, pero no es evidente para nosotros. Debido a esto, es necesario demostrar su existencia. En palabras de Santo Tomás “Dios existe, es evidente para mi fe, pero no para mi razón”. Para demostrar la existencia de Dios, recurre a las cinco vías:

La primera, llamada del movimiento: de influencia aristotélica, defiende que hay cosas que se mueven. Todo aquello que se mueve es movido por algo. Como conclusión hay un primer motor: Dios.

La segunda, la de la causalidad, influenciada por Aristóteles, propone que las cosas concretas que causan y que toda causa es a su vez causada. De esto se deduce que hay una primera causa: Dios

La tercera vía, la de la contingencia, influida por el cristianismo primitivo, dice que hay seres contingentes (que nacen y perecen). Esos seres contingentes exigen otro para existir. Concluyendo, hay un ser necesario: Dios.

La cuarta vía, denominada la de los grados de perfección, de influencia platónica defiende que hay cosas más o menos perfectas: los grados de perfección suponen la existencia de un máximo. El único ser sumamente perfecto es Dios.

La quinta y última vía, la de la finalidad, de influencia presocrática (Heráclito) dice que los seres inertes actúan siempre o casi siempre igual. Exigen una inteligencia que les gobierne. No existe proceso al infinito en la serie de inteligentes y el ser sumamente inteligente es Dios.

Una vez demostrada la existencia de Dios, Santo Tomás nos explica sus atributos y el modo de dirigirnos a él. Emplea las vías de negación y eminencia.

Santo Tomás explica también la diferencia entre naturaleza humana y divina. La primera es contingente y la segunda es necesaria. Para explicar estos conceptos recurre a la esencia y la existencia. La esencia son los casos por definición y la existencia son los que de hecho, ya son, Santo Tomás dice “esencia es en potencia lo que existencia es en acto”. En Dios esencia y existencia se identifican puesto que la existencia va incluida en la propia definición de Dios. En el hombre ambos son diferentes puesto que la existencia humana viene dada por Dios y no depende de la esencia.

De esto Santo Tomás extrae la esencia de un ser (materia y forma). Está en potencia respecto al acto de existir. Si no tienen la existencia por si mismos, los seres vivos necesitan de Dios para pasar de la potencia al acto de existir. De aquí Santo Tomás introduce el concepto de la contingencia radical de los seres creados: pueden ser, no ser, nacer y perecer.

Por otra parte se presenta la pregunta de la relación existente entre las criaturas y el creador. Los seres creados por Dios (entes) participan por analogía de él que es necesario, simple, inmutable e infinito; las criaturas son contingentes, compuestas, mutables y finitas.

Santo Tomás muestra influencia platónica al identificar la participación de las criaturas del ser de Dios.

Sin embargo, Santo Tomás no acepta que el cuerpo y el alma fueran dos sustancias unidas accidentalmente como dijo Platón. Rechazó el dualismo platónico y defendió el hilemorfismo aristotélico. El ser humano es una sola sustancia compuesta de cuerpo y alma.

De Aristóteles también hereda la teoría de la abstracción. Santo Tomás comprendió que el entendimiento agente es inmaterial e individual. Por ello afirmó la inmortalidad del alma, porque el entendimiento es una función del alma. Aunque el alma está hecha naturalmente para estar unida al cuerpo, cuando muere no puede seguirle por su carácter inmaterial.

En cuanto a la ética, entendió que el fin último del hombre es la felicidad y esto se alcanza con la contemplación de Dios. Por ello añade una nueva perspectiva a la ley natural: coincide con las inclinaciones naturales del hombre y participa de la ley eterna. Esas inclinaciones incluyeron la conservación de la vida, la procreación y educación de los hijos y el precepto social. Son preceptos evidentes, universales e inmutables.

Como Aristóteles, Santo Tomás cree que el hombre es por naturaleza un ser político. Sin embargo advierte de los peligros de que la monarquía se convierta en tiranía y defiende que el Estado debe estar subordinado a la iglesia para que éste dirija a la humanidad hacia dios

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